27 de noviembre del 2021

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Villa de Leyva en aromas y sabores



BOYACÁ ES COMO UN ESPEJO para los bogotanos, quienes acuden a ese departamento para reconocerse a sí mismos y disfrutar del territorio agrícola del que provienen muchas de sus familias. Para gozar de esas colinas verdes, calurosas en algunos días y gélidas en otros, y en cuyos hombros descansan sembrados de tubérculos, frutas y aromáticas. Sembrados que, de hecho, hacen parte de la región que más abastece de alimentos a Colombia, según el DANE.

Y en ese entorno, Villa de Leyva es el tesoro mejor cuidado por las autoridades patrimoniales. Un romántico pueblecito de temperatura ideal (23 °C en promedio), fundado en 1572 y en donde los 16.000 habitantes (de todo el municipio) reciben a varias veces ese número en turistas cada año. Es como el Mompox de los Andes, o una especie de Barichara mucho más cerca de la capital.

El restaurante que ha aprovechado el capital cultural de Villa de Leyva con más respeto y constancia es Mercado Municipal. Hablamos con Laura Jaramillo, quien hace 13 años fundó este rincón gastronómico junto con su pareja, Mario Martínez. Hoy, su negocio es un referente turístico y gastronómico para toda Colombia.


Una casona para el arte en Cali

EN LA DÉCADA de los ochenta nació la Fundación Obeso Mejía, que aún encarna el espíritu filantrópico de una de las parejas más recordadas de la Sultana del Valle. La antioqueña Luz Mejía de Obeso y el costarricense nacionalizado colombiano Antonio Obeso de Mendiola vivieron una historia de amor que se prolongó por 73 años –hasta el fallecimiento de él en 2014– y cuyos frutos los percibe, todavía hoy, la sociedad caleña. Uno de los últimos deseos de los Obeso Mejía era que la casona que construyeron juntos en 1947, esa misma en la que vivieron por décadas y que queda a orillas del río Cali, quedara a disposición del ímpetu artístico de esa ciudad, que es inagotable. Pues bien: hoy ese predio, a su vez un Bien de Interés Cultural Municipal, es administrado por el Museo La Tertulia, que lo utiliza como una plataforma de creación en beneficio de la ciudadanía. Y hace pocos meses, la Alcaldía municipal inauguró un puente de hierro sobre el río Cali que conecta al museo con la Casa. Con ello se culminó el deseo ilustre de la pareja ilustre. 

La humanidad según Paula Bossio

HASTA NO HACE MUCHO, el hijo o la hija de un arquitecto crecía entre la tinta y el papel. Quizá ya no, pues hoy todo ocurre en una pantalla. Pero antes, las primeras exploraciones creativas de ese bebé ocurrían detrás de planos con crayolas, debajo de esa mesa donde había lápices, rapidógrafos, una T y una escuadra, y entonces tenía lugar un diálogo gráfico entre generaciones. La ilustradora colombiana Paula Bossio, autora de varios libros para niños, exitosa mentora en la plataforma Domestica.org y ganadora de premios hasta en Japón, es hija de dos arquitectos: no tenía escapatoria. REVISTA CREDENCIAL habló con la diseñadora gráfica a quien le debemos los libros El Lápiz, Los diferentes y Había una vez, tal vez.