28 de octubre del 2021

colombia

  • ¿Cómo les fue con aquello de ‘reinventarse’ por la pandemia?
  • ¿Cómo les fue con aquello de ‘reinventarse’ por la pandemia?
SYLVIA Ramírez dice que su infelicidad la motivó a estudiar, durante diez años, todo lo relacionado con la felicidad. Trabajaba como abogada y era exitosa, estaba casada y su marido no tenía tacha. En resumen, tenía una vida perfecta. Sin embargo, esta le resultaba ajena. Tanto así que, en 2012, decidió saltar al vacío sin plan alguno: “Renuncié a mi trabajo, renuncié a todos los clientes y cambié de estado civil, todo en quince días, movida por una idea que me liberó mucho: está bien si a uno no le gusta lo que debería gustarle”.
UNO DE los mayores temores que provocó la decisión de la Corte Constitucional en junio pasado de levantar la prohibición absoluta de consumir sustancias psicoactivas en espacios públicos (en sentido estricto, desde un café hasta una papeleta de basuco) es que esa permisividad induzca al consumo masivo y recurrente, dé mal ejemplo a los menores y derive en caos social ante la idea de que los consumidores se vuelvan delincuentes.
Reconocido por su disciplina, este barranquillero se ha convertido en uno de los nuevos talentos de la música urbana con mayor proyección de la época. Su más reciente lanzamiento llega bajo el sello Neon16, la incubadora de talentos que ha tomado la dirección de su carrera musical, y la compañía musical Interscope. 
 
 
ES TENTADOR escribir únicamente sobre lo bello, porque de eso hay mucho. Por ejemplo, acerca del combo naranja de gallinas que corretea detrás de Alejandro, el menor de los hijos de Nubia. Todos los días, plumas y botas de caucho vuelan por este pedacito empinado de montaña, como anunciando un carnaval. Y, frecuentemente, los ‘carrerones’ del niño terminan a los pies de su madre, quien abre sus brazos y se engancha en tal sincronía con él que parecen uno solo.
 

Sin los objetos las sociedades no podrían alimentarse, comunicarse, entretenerse, expresar sus impulsos creativos, etc. Si bien generalmente hacen parte de la escenografía de nuestra existencia sin que les prestemos necesariamente mucha atención, la importancia de algunos de ellos se evidencia en situaciones particulares. Solo imaginemos tratar de clavar una puntilla sin un martillo o el desasosiego experimentado al constatar que dejamos el celular en casa.

NO CONOCÍA el cine. Nunca se había parado frente a una cámara. Aun así, Antonio Bolívar estuvo a punto de ganar un Óscar al encarnar a Karamakate, un poderoso chamán que guio al etnobotánico