04 de diciembre del 2022

Gastronomía

Durante la semana del 16 de octubre, mientras ojeaba la edición en línea del periódico El País (de España), me topé con una nota que me dejó sorprendido. Se titulaba: ¿4.500 euros por un plato de ñoquis? Cómo dilapidan su dinero los milmillonarios.

Desde hace algunos años, no pocos, pero tampoco muchos, cada vez más restaurantes en Colombia empezaron a incluir en sus menús preparaciones alrededor del osobuco: el corte en rodajas de las patas de la res, el cerdo o la ternera, que logra unos medallones gruesitos de carne muy tierna y algo gelatinosa alrededor de un hueso tubular que, a veces, viene con el apetecido tuétano a la vista.

Para protegerse, la gente participaba en ceremonias en las que quemaban como ofrenda cosechas, caballos, gatos, ovejas negras, bueyes y seres humanos, para apaciguar a Samhain y evitar que los espíritus de los muertos los lastimaran. Durante estas ceremonias la gente a menudo usaba disfraces hechos de las cabezas y las pieles de los animales como parte del ritual para ahuyentar a dichos espíritus.
 

En 1986 yo vivía perfectamente enamorada de la vida. Daba gracias por cada nuevo amanecer que me permitía experimentar lo bueno y lo no tan bueno. Para mí fue un año de gran creación. A nivel personal, tenía lugar la consolidación de mi familia, y a nivel empresarial la de una fuerza que, unida, nos iba a llevar a donde estamos hoy en día. Porque así crecimos: unidos en esfuerzo, en trabajo y en propósito.

DURANTE LA SEGUNDA semana de julio de este año se registró una ola de calor nunca antes vista en el norte de Estados Unidos y Canadá que produjo, entre otras consecuencias devastadoras, la mortandad de una gran cantidad de criaturas marinas que estaban acostumbradas a los fríos extremos en esas latitudes.

 

Sabores de Colombia, arte inspirado ingredientes de origen de nuestro país, fue una convocatoria en la que cientos de jóvenes crearon una obra inspirada en los valores de las tradiciones gastronómicas colombianas, rescatando los ingredientes de origen a través de una expresión artística con una manifestación cultural auténtica y única.

  1. Swizly
  • Este proyecto nació de las manos de un suizo radicado en Colombia. Ubicada en Niza, un sector en el norte de Bogotá, este lugar ofrece panadería que se trabaja con harinas austríacas y sin preservativos.

           

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La muestra gastronómica contará con todo tipo de representaciones alusivas al plátano. Desde exposiciones de productos elaborados con su cascarón, puestos de degustación de alimentos elaborados con este fruto y clases magistrales con chefs especializados hasta conciertos musicales y conferencias dirigidas al emprendimiento creativo.