12 de agosto del 2022
FOTO CORTESÍA: CTIC
1 de Agosto de 2022
Por:
Diego Montoya Chica

 

El Director Corporativo del CTIC donado por Luis Carlos Sarmiento al país responde para Revista Credencial:

 

 

 

 

 

 


En entrevista con Rafael Sánchez París

  • ¿Qué resalta usted en el diagnóstico general del problema de cáncer en Colombia?

Gracias a la información de la Cuenta de Alto Costo —un ente que le hace seguimiento a las enfermedades que consumen muchos recursos, como el cáncer— se sabe que Colombia es un país de regiones, y que las situaciones en cada una son sustancialmente distintas, sobre todo en los modelos de atención y en la disponibilidad de los recursos. Uno de los temas que más preocupación genera es el tiempo que transcurre entre los síntomas y el tratamiento: entre más largo, el pronóstico del paciente empeora. En Colombia, el promedio para todos los tipos de cáncer mayor a 120 días: eso es mucho. El otro tema muy serio en el país es que la mayor parte de los diagnósticos de cáncer son tardíos. Corregir eso es una tarea para todos y hay formas de hacerlo mediante las campañas de prevención y sensibilización, así como con exámenes complementarios. El mejor ejemplo de ello ocurrió en Japón: ese país tenía la mayor incidencia de cáncer de estómago en el mundo. Pero diseñaron campañas de salud pública y hacían endoscopias en vías digestivas casi que a todo el mundo. Progresivamente, el indicador mejoró muchísimo.

 

  • ¿Y a nivel patológico?

Hay dos cosas que apuntar, aunque han venido mejorando: una es el cáncer de estómago, que es la primera causa de muerte por cáncer en Colombia —cosa que, por ejemplo, no sucede en el mundo desarrollado—. Y otra, el cáncer de cuello uterino, cuyos indicadores han mejorado también gracias, entre otras cosas, a la vacunas contra el virus del papiloma humano. Y tenemos los demás tipos de cáncer, naturalmente.

  • ¿Cuáles son los grandes ejes rectores del CTIC en atención e investigación?

Tenemos cuatro, los llamamos ‘principios’. El primero de ellos es la integralidad: ofreceremos desde servicios de promoción, prevención y diagnóstico hasta todo lo referente al tratamiento y la rehabilitación total de los pacientes. Eso hará que los tiempos de cada etapa se acorten y, entonces, que los pronósticos de los pacientes mejoren y que los recursos se hagan más eficientes, todo en el mismo sitio. El segundo es el de la multidisciplinariedad, o lo que llamamos ‘clínicas’: grupos de especialistas dedicados a tipos de tumores que, en conjunto, deciden los tratamientos de los pacientes, a través de juntas médicas. En ellos participará al menos un oncólogo, un radioterapeuta y un radiocirujano, pero también otros radiólogos si fueran necesarios, y patólogos. El tercer principio es, sin duda, la inclusión. Entre las cosas buenas que tiene el sistema de salud colombiano es que ya todo el mundo está registrado en algún tipo de servicio. Entonces, estamos contactando empresas que ofrecen planes de beneficios dentro de los regímenes subsidiado, contributivo y de planes adicionales. La idea es que todos tengan la posibilidad de venir al CTIC. Y el cuarto es la humanización: que las personas y sus familias sean reconocidas en su dignidad, y esto debe percibirse en todos los niveles: desde el diseño de los espacios hasta el proceso de atención y la elección del equipo para que haya humanidad en el trato. La compasión es fundamental en el CTIC: la capacidad de sentir lo que el otro siente, de acompañarlo y ayudarlo.

  • ¿En qué consiste el componente de investigación?

Es como otro de nuestros principios. La curiosidad debe ser parte de todo el personal, que debe hacerse preguntas, observar bien y plantear posibilidades de mejora. Pero, en términos de investigación básica, esa que se hace en un laboratorio, se experimentará con células de los tumores de los pacientes para profundizar la información con la que contamos sobre ellos y sus posibles tratamientos. Luego, la básica se convierte en ‘traslacional’ cuando del laboratorio pasa al tratamiento de los pacientes. Y con estos últimos también hay otra modalidad independiente, la clinica, en alianza con las farmacéuticas, que aparece cuando, para alguien, se han agotado las demás líneas de tratamiento posibles. Esos proyectos están supremamente bien estructurados y gracias a ellos es que está avanzando rápidamente la búsqueda en relación con el cáncer. Pero hay otro pilar, y es la epidemiología molecular. Con ella, aspiramos a entender mejor lo que ocurre con la enfermedad en los distintos grupos poblacionales colombianos.

  • ¿Cómo hace un paciente de ingresos bajos para acceder a los servicios del CTIC?

Estamos invitando a todas las empresas que tienen planes de beneficios y les estamos mostrando el hospital, para que construyamos con cada uno de sus segmentos en mente. Queremos ser competitivos en el mercado, de manera que el servicio no sea imposible de pagar para el asegurador, por ejemplo. También aquí hay que aclarar que estaremos recibiendo pacientes por remisión o referencia, pero no tendremos servicio de urgencias, que distraería el norte del hospital.

  • Parece haber mucho más cáncer que hace una o dos generaciones. ¿Cuáles factores son los que han causado esa explosión de casos?

El factor más importante es el envejecimiento de la población, pues cada vez hay más participación de gente mayor de 60 años y, en Colombia, menos participación de menores de 14. Y eso continuará ocurriendo. Es que nuestras expectativas de vida hoy en día están alrededor de los 77 o 78 años, pero si uno piensa en la época de Simón Bolívar, por ejemplo, esta era como de 37 años. Pero claro: dependiendo de qué cáncer hablemos, porque hay muchos tipos. Además de eso, existen otros factores plenamente identificados: el cigarrillo, el tema del asbesto —que fue muy importante aquí en Colombia—, la alimentación, el sedentarismo... es un tema multifactorial. Y también influye un tema genético que por alguna razón se activa o se desactiva a lo largo de la vida de un paciente.


  • ¿Y qué hay de la parte sicológica?

Muchos le atribuyen a razones psicosomáticas ya sea la aparición o el empeoramiento de ciertos cánceres. Se tiene que tener en cuenta. La depresión, por ejemplo, se asocia con menos buenos desenlaces. Por eso, el componente sicológico del acompañamiento de la enfermedad es clave en el CTIC, porque el cáncer tiene una especie de estigma de muerte —aunque esa realidad ha venido cambiando muchísimo—. El impacto sicológico es inmenso para el paciente y su círculo. Además, se ha visto cómo resulta clave que los pacientes conozcan personas que superaron su misma enfermedad, y también que se sientan a gusto durante el tratamiento para que este tenga adherencia.

  • ¿En el radar del CTIC están también las zonas apartadas de Colombia? la Costa Pacífica, la Amazonía...

Tenemos el sueño de estar allí, y ya hay administradores y aseguradores de salud en esas regiones que han manifestado su interés en el contacto. Primero, habría que ayudar en el punto, pero también tendrían que existir las rutas para que las familias puedan venir. El alcance del CTIC está proyectado nacional e internacionalmente: queremos ofrecer nuestros servicios en Venezuela, en Ecuador, Perú y Panamá, por lo menos, de manera que desde allí puedan venir por tratamientos a precios más razonables que los que se encuentran en Estados Unidos, pero con condiciones técnicas igualmente buenas.


Ministro de Salud. Antes de ser jefe de esa cartera, Ruiz trabajó como líder científico del CTIC. 

"En el sistema de salud colombiano tenemos un problema de fragmentación en la atención del cáncer. El CTIC, que tendrá la capacidad de atender un promedio de entre 6 a 7 mil pacientes nuevos al año, va a garantizar su integralidad. Eso asegurará mejores y más oportunos diagnósticos y tratamientos. Como el comprehensive cancer center que será, cada tratamiento será evaluado por grupos multidisciplinarios en pro de su calidad y precisión. Además, tendrá un centro de investigación muy robusto que posibilitará mejores tratamientos. Dado que en Colombia los hospitales públicos y privados están integrados en el sistema público, el CTIC estará abierto para toda la población. En conjunto con el Instituto Nacional de Cancerología y otros centros, apoyará el mejoramiento de todos los protocolos en atención de cáncer en el país".