ILUSTRACIÓN SHUTTERSTOCK
16 de Junio de 2022
Por:
Mauricio Romero

 

Las criptomonedas y los tokens no fungibles (NFT) componen un universo económico en el que aterrizan cada vez más celebridades.

 

 

 

 

 

 

 
 
 
 
 
 


Arte y deporte en criptoactivos

 

LA RELACIÓN entre el mundo del deporte y las diversas aplicaciones de las criptomonedas y la tecnología blockchain se ha fortalecido en años recientes. Los tímidos comienzos, cuando la tecnología digital se usaba para algunos patrocinios e intercambios económicos, les han dado paso a las posibilidades de hoy: como que un deportista de talla mundial reciba su salario en bitcoin, o que videos deportivos y obras de arte se conviertan en piezas únicas y coleccionables en el mundo virtual.

Esto ocurre en las canchas de baloncesto de la NBA e incluso en el fútbol europeo. Porque los criptoactivos, que constituyen ya un atractivo y valioso mercado para comercializar obras intelectuales, también sirve para gestionar salarios, patrocinios y prebendas mediante tecnologías como las criptomonedas y blockchain —este último, un registro contable incorruptible que garantiza la trans- parencia de las transacciones—.

¿QUÉ SON LOS NFT?

Los tokens no fungibles (NFT) son fragmentos de código que representan un activo, como una obra de arte, un libro, un emoji o un video, al que se le asigna un certificado digital de autenticidad inmodificable, es decir, que no se puede alterar y por ende no se puede falsificar.

 

Los datos que componen un NFT garantizan que es auténtico y registran el nombre del autor, su valor y las transacciones que se hagan con él desde el momento de su creación.

Por ello, ya existe todo un mercado de coleccionables de todo tipo que solo pertenece al mundo virtual, pero cuyo precio en ‘metálico’ es real y, con frecuencia, bastante alto.

Lo anterior encontró terreno fértil en la industria del entretenimiento, hoy a la vanguardia gracias a que artistas, músicos, celebridades, marcas, instituciones y creadores de contenido han adoptado esta forma de crear activos únicos para que sus fanáticos y coleccionistas los compren.

Vale recordar que en el mundo del deporte siempre han sido de gran valor los álbumes de cromos o las tarjetas con la imagen, el nombre y el perfil del deportista. En el béisbol, las tarjetas coleccionables llevan muchas décadas de popularidad y algunas de ellas se han vendido por cientos de miles de dólares. Esta industria mueve, en la actualidad, miles de millones de dólares en Estados Unidos, principalmente, y eso que es papel.

Algo similar está comenzando a ocurrir con estos activos digitales, con resultados aún más sorprendentes, como una tarjeta en formato NFT con la imagen del exfutbolista británico David Beckham cuando estaba activo, en su última temporada con el Paris Saint-Germain, que se vendió por 432.000 dólares (más de 1.700 millones de pesos).

Sin embargo, el precio que pagó el fan de Beckham palidece frente a lo pagado por una captura de pantalla del último trino del fallecido exbasquetbolista Cobe Bryant, que se vendió por 1,9 millones de dólares (más de 7.400 millones de pesos).

Pero el NFT más costoso hasta el momento es una fotografía del basquetbolista LeBron James clavando el balón en el aro. ¡Se vendió por 21,6 millones de dólares!

 

NBA Y NFL, A LA VANGUARDIA

El mercado de coleccionables digitales ha tenido especial auge en Estados Unidos, en las ligas de baloncesto y fútbol americano (NBA y NFL, respectivamente).


Prácticamente, se puede decir que la NBA abrió el camino hacia los criptoactivos, pues convirtió los videos destacados de los juegos de temporada en coleccionables de NFT que han generado cientos de millones de dólares de ingresos a través de la plataforma NBA Top Shot, que incluye la famosa clavada de LeBron James mencionada anteriormente.

Los coleccionables relacionados con el probablemente más grande astro del baloncesto de todos los tiempos, Michael Jordan, también están entre los de mayor valor en ese mercado. El mundo del fútbol americano no se queda atrás, tanto en equipos como en jugadores. Tal es el caso de Tom Brady, considerado el mejor jugador de toda la historia de la NFL quien, con 44 años y 7 títulos, anunció su retiro luego de 22 temporadas en las que ocupó la posición de quarterback.

Ahora, Brady está decidido a convertirse en una celebridad de los NFT gracias a su propio mercado de tokens, conocido como Autograph, una plataforma que ha incorporado a los personajes más importantes de los deportes de ese país, así como a figuras influyentes del gremio de los actores, músicos y del entretenimiento de Hollywood para crear y vender coleccionables digitales únicos.

Además de Brady, entre los deportistas que ya se han subido al bus de los NFT se encuentran el más grande golfista de todos los tiempos, Tiger Woods; el exatleta y hombre más veloz del mundo, Usain Bolt; la estrella del monopatín, Tony Hawk, y la gimnasta y multimedallista olímpica, Simone Biles.

El boxeo también se cuenta entre los deportes que aprovechan las nuevas plataformas. Tal es el caso del púgil británico de peso pesado Tyson Fury, quien luego de vencer al estadounidense Deontay Wilder en octubre de 2021 —en una dramática pelea en la que el mismo Fury se fue a la lona dos veces en el mismo asalto— lanzó su propio NFT, que fue subastado por 987.000 dólares.

NO SOLO EL MUNDO REAL

El mercado de NFT no se limita a las celebridades del deporte del mundo real, sino a aquellas nacidas en el digital, como el europeo Sorare, un juego de fútbol de fantasía virtual en el que los jugadores compran, venden, intercambian y administran un equipo virtual con tarjetas digitales de jugadores.

En el caso de Sorare, su mercado es impulsado por la criptomoneda Ethereum, la segunda en popularidad, después de bitcóin, que facilita la creación y el comercio de NFT entre los fanáticos del fútbol virtual, quienes construyen un equipo de cinco hombres compuesto por sus cartas digitales de jugadores que compiten en ligas de fantasía.

Socios es otro de los mercados de NFT en el mundo del fútbol europeo, con más de 250 millones de dólares en NFT vendidos en 2021. La plataforma permite a los clubes emitir tokens de fanáticos en su Blockchain patentada, con
el fin de que sus fanáticos voten sobre las decisiones del club, accedan a contenido exclusivo y se involucren en distintas actividades de dicha comunidad. 
Estamos, en fin, ante un mundo nuevo.


 

LAS MARCAS TAMBIÉN HACEN SU AGOSTO

El fabricante de ropa deportiva Adidas hizo su ingreso al mercado de NFT de una forma muy singular: creó un token digital que les otorga a sus dueños acceso a los objetos digitales de Adidas en el metaverso. La marca subastó 30.000 tokens por un valor superior a los 43 millones de dólares reflejados en la moneda Ethereum. Su competidor, Nike, no se quedó atrás y adquirió una de las colecciones más grandes de la plataforma Opensea, para crear sus propias prendas con su marca en el metaverso. 


ARTISTAS COLOMBIANOS

La muralista bogotana Ledania, conocida en EE. UU. y Europa por su trabajo, tiene obras como The Fool en NFT. Incluso, Ledania ha promovido conferencias suyas en las que explica cómo los artistas pueden acceder a diferentes plataformas para promocionar y vender su arte.

De otro lado, los antioqueños Katiusha y Andrés Felipe Salas pertenecen a una iniciativa conocida como ‘La plaga invade’, un colectivo que utiliza diferentes formatos para difundir su arte, dentro de los cuales están los NFT. 

 
 
 
 
SALARIOS EN BITCOIN
Varias estrellas del deporte optaron por no recibir sus ingresos en dinero corriente, sino que prefieren aceptar una parte o el total en forma de criptomonedas. Ejemplos de ello son los jugadores de fútbol americano Saquon Barkley, Odell Beckham Jr., Trevor Lawrence, Aaron Rodgers y Sean Culkin. Este último pidió que la totalidad de su salario se le pagara en bitcoin, equivalente a 920.000 dólares anuales. Por su parte, los basquetbolistas del equipo Golden State Warriors, Klay Thompson y Andre Iguodala, aceptaron que su empleador les pagara una porción del sueldo de esa manera.