28 de octubre del 2021
17 de Septiembre de 2021
Por:
Julio César Guzmán @julguz

Sostenibilidad según Zac Efron

 

ENERGÍAS renovables, purifica­ción del agua, aldeas ecológicas, alimentación sana. Temas que parecen sacados del manifiesto de un partido verde son, en realidad, preocupaciones del día a día, en particular para un creciente número de jóvenes decepcionados por el mundo que les vamos dejando los más viejos.

 

Esas cuestiones densas y pro­fundas no tienen por qué ser panfle­tos. También pueden ser abordados con la frescura de un millennial, tal y como sucede en la serie Down to Earth, que Netflix tiene al aire con envidiable despliegue publicitario. Es una idea del ‘chico maravilla’ Zac Efron, que había enamorado a las colegialas hace 14 años, cantando y bailando en High School Musical, cuando apenas tenía 19 años.

Ahora, produce y protagoniza este compendio de ocho episodios,  junto a Darin Olien, empresario y autor de un libro sobre nutrición y ejercicios que ha sido un éxito en ventas. Efron y Olien viajan a Islandia, Francia, Inglaterra, Costa Rica, Italia y Perú, muy cerca de Colombia, para buscar ejemplos de modos saludables de vivir, amigables con el medioambiente.

Con un equipo de videógrafos, y costosos recursos de producción, muestran paisajes de espectáculo e incluso prácticas de dudosa repu­tación como el consumo del yagé o las dietas llenas de carbohidratos. Es un oportuno cuestionamiento al consumismo, perfectamente sincronizado con la pandemia que trastocó nuestros valores.

Las imágenes y los sonidos es­ tán bien logrados, el ritmo se ajusta a la armonía que exige contar varias historias en lapsos breves (el epi­sodio más largo dura 46 minutos) y los personajes entrevistados aportan información valiosa, si bien por momentos lucen demasiado perfectos, aconductados para el estereotipo occidental.

No obstante, un propósito tan loable y unas teorías cuasi revolu­cionarias están a punto de fracasar por las propias virtudes del prota­gonista: su carisma por momentos se vuelve banalidad, su aire de playboy llega a ser de cowboy, con una mirada muy gringa sobre el resto del mundo. En aras de divertir, su búsqueda de equilibrio tambalea por la carga de trivialidad.

Es entonces cuando se opera el milagro: en este discurso sobre la conservación del planeta, el mismísimo planeta se rebela y en el último capítulo devuelve a los hu­manos a su mínima expresión. Así se llamen Zac Efron. Un hecho for­tuito degrada a este par de dioses mediáticos a su escala humana y la serie documental se vuelve drama: hay lágrimas, dolor, tragedia.

No les diré cuál es ese golpe del destino, pero vale la pena seguir el orden de la serie, su vuelta al mundo en ocho zancadas, para entender que ese último capítulo es el mensaje más poderoso: la Madre Tierra demanda la obediencia de sus hijos. Y madre no hay sino una.

Posdata: como ocurre en los deportes gringos, no hay buena temporada sin postemporada. Durante la serie, Efron se queja de su vida en Hollywood, firmando autógrafos y esquivando paparazzi. Pues bien: al concluir Down To Earth, las noticias informan que el actor decidió mudarse a la costa este de Australia, rodeado de naturaleza. La Madre Tierra ha hablado.

 

¿LE INTERESA EL TEMA?

  • A PLASTIC OCEAN (2016): el periodista Craig Leeson explica cómo el uso desmedido de plástico tiene a los mares invadidos con este material.
  • COWSPIRACY (2014): una visión crítica sobre la producción de animales de granja.
  • OUR PLANET (2019): un reciente y espectacular repaso a los ecosistemas que tiene la Tierra y cuáles son sus mayores amenazas.
  • BEFORE THE FLOOD (2016): Leonardo DiCaprio es uno de los gestores de este documental acerca de las consecuencias del cambio climático.
  • ONE STRANGE ROCK (2018): Will Smith y Darren Aronofsky se alían para hacer este viaje épico alrededor del planeta. 


*Artículo publicado en septiembre de 2020.