27 de noviembre del 2021
10 de Marzo de 2014
Por:
Mauricio Romero

Una nevera proporciona la lista del mercado y una chaqueta carga el celular. ¿Qué puede hacer de más un aparato por usted?

El tigre no es como lo pintan

Hace dos décadas, cuando llegó la telefonía celular a Colombia, un teléfono móvil servía –como es lógico– para comunicarse y hablar, pero hoy en día ese aparato es prácticamente un computador personal que cabe en el bolsillo y que, entre otras cosas, también sirve para hacer y recibir llamadas telefónicas.

Pero el teléfono celular no es el único que ha tenido que evolucionar con el fin de evitar ser canibalizado por otros aparatos del mercado. Al bus de la tecnología y la conectividad también se han tenido que subir las neveras, las lavadoras, los equipos de sonido, los relojes, los televisores, las cámaras fotográficas y las consolas para videojuegos. 

Las siguientes son algunas de las familias de dispositivos que han resistido el embate del ritmo de  la tecnología y que, como el reloj de pulsera, se resisten a desaparecer.

El teléfono

Es probablemente el dispositivo que más se ha transformado en la historia reciente de la humanidad. Mucho antes del advenimiento de la telefonía celular tan solo existía el teléfono fijo, inventado por Alexander Graham Bell en 1876, el cual evolucionó hasta abandonar los cables y convertirse en móvil, para luego migrar hacia el que con seguridad es el aparato más convergente del momento: el teléfono móvil inteligente, que absorbió y borró del mercado a otros dispositivos, como las agendas electrónicas, también conocidas como computadores de mano o PDA (¿recuerda el Palm Pilot y el iPaq, de Hewlett-Packard?).

Hoy, el teléfono móvil sirve para conectarse a Internet, maneja paquetes de programas de oficina, permite revisar y enviar correos electrónicos, chatear, hablar por Skype y utilizar una miríada de programas o ‘apps’ para cualquier necesidad del usuario, desde cómo moverse en el tráfico, cómo hacer un coctel y cómo conquistar a la pareja, hasta juegos, asistentes, calendarios y programas de edición de fotos o videos.

Es tal el impacto de los celulares y su poder de convergencia, que poco a poco han ido desplazando a las cámaras de fotografía de bolsillo, pues ya se encuentran en el mercado teléfonos con cámaras de hasta 44 megapíxeles de resolución (como el modelo Nokia Lumia 1020) y con funciones para tomar fotografías panorámicas o con toda clase de efectos especiales y gran calidad, gracias a ópticas cada vez más sofisticadas y sensores más potentes, de gran desempeño en ambientes de poca luminosidad.

 

La nevera

El refrigerador no solo sirve para conservar los alimentos frescos por más tiempo, sino que se convierte en un monitor que le permite al usuario mantenerse informado sobre el estado y la cantidad de los productos allí almacenados, es decir, que la nevera está en capacidad de

 

 

avisarle si se acabó la leche o se va a vencer la fecha de consumo del jamón.

Adicionalmente, a medida que se va acabando el mercado el computador incorporado crea una lista de compras, información que puede ser revisada y complementada por el mismo usuario mediante la pantalla de contacto en la puerta de la nevera. Incluso, desde allí se envía la orden de compra al supermercado.

Asimismo, este aparato hace parte de un ecosistema de electrodomésticos que se conecta entre sí vía Internet o wifi, como es el caso del protocolo HomeChat, de la coreana LG, que posibilita la interacción del usuario con los dispositivos en el hogar.

 

El reloj

 

Tal vez el reloj es uno de los dispositivos que aún sobreviven sin cambios y que algunos solo se limitan a dar la hora y la fecha, pero sobreviven porque siguen siendo un símbolo de estatus y elegancia.

No obstante, parte de la población de relojes, sobre todos los digitales, dieron el paso hacia convertirse en aliados de la salud del usuario, como es el caso de los monitores de pulsaciones cardíacas, que además dan la hora.

Otros dispositivos con la apariencia de relojes de pulsera le permiten al usuario monitorear otro tipo de información de su actividad física, como las calorías quemadas, los pasos caminados, las horas de sueño, y se conectan con otros dispositivos –como ‘smartphones’ y reproductores de música en formato digital– de tal manera que el usuario pueda recibir notificaciones de llamadas entrantes y mensajes, sin tener  que sacar el teléfono móvil del bolsillo.

 

El televisor

De la tecnología de tubos al transistor, del blanco y negro al color, luego a los televisores de tubos de rayos catódicos (CRT), después al TV de plasma y LCD, y ahora al LED, Oled, 3D y 4K (televisores con cuatro veces más la resolución de un HD o High Definition) son msolo algunos de los avances en materia de calidad de imagen.

El tamaño también aumentó, sin perder calidad, y ya están en el mercado pantallas planas de 85 y 100 pulgadas con solo unos centímetros de espesor, algunas de ellas curvas, como la del modelo de televisor Curved Oled TV, de LG.

Pero el televisor dejó de ser simplemente el receptor de la señal de TV y se convirtió en el centro de entretenimiento y la productividad en el hogar, pues la resolución de los TV actuales los hace aptos para funcionar como un monitor de computador desde donde se accede a Internet.

Además, de un aparato ‘bruto’, es decir, completamente pasivo, pasó a ser uno que permite la interactividad con el usuario mediante gestos, comandos de voz, ‘apps’ especiales y otros avances que hacen que un televisor se convierta en un ‘Smart TV’. mFinalmente, gracias a su variedad de conectores, el televisor es la ventana para ver y ejecutar videojuegos desde una consola (Xbox, PlayStation o Nintendo Wii), para conectar el reproductor de películas y contenido
en DVD o Bluray, o para ver fotografías o videos almacenados en memorias USB y tarjetas de memoria flash.

 

El computador

Varios son los aspectos que han cambiado en la funcionalidad del computador en los últimos años, y uno de ellos es que cada vez es menos necesario que el usuario instale programas en el disco duro de la máquina, o sea, donde se almacena la información. 

Hoy en día, es posible ejecutar los programas del paquete de oficina (por ejemplo, Word, Excel, PowerPoint) desde Internet y existe otro concepto conocido como virtualización de escritorios, que le permite al usuario acceder a sus archivos desde cualquier computador.

Expertos como los de la compañía colombiana O4IT explican que mediante la virtualización es posible acceder desde cualquier medio o dispositivo móvil, como un celular, una tableta o un computador portátil, pues los programas y los archivos no se encuentran dentro del dispositivo, sino que residen en ‘la nube’ (Internet o una red virtual privada).

Mediante una contraseña desde cualquier ubicación del planeta, el usuario ingresa a su entorno corporativo, accede a todas las aplicaciones y la información, como si estuviera en su casa o en su oficina, y lo hace de manera segura, sin el riesgo de que su información sea vista por personas no autorizadas, incluso después de apagar el aparato desde donde accedió, pues allí no quedan archivos almacenados.

 

El equipo de sonido

 

Los fonógrafos fueron los primeros aparatos que reproducían sonidos grabados, desde un cilindro o, más adelante, desde un disco  de acetato. Ese aparato evolucionó en las radiolas y luego en los equipos de sonido, que típicamente reproducían acetatos, casetes, discos compactos (CD) y sintonizaban emisoras.

No obstante, el advenimiento de dispositivos de almacenamiento de mayor capacidad, como las memorias USB y las tarjetas de memoria flash, acabaron con esos medios de almacenamiento e hicieron que los equipos cambiaran su configuración y ampliaran el número de conectores.

En la actualidad, los equipos de sonido vienen listos para ejecutar la música almacenada en los reproductores portátiles como el iPod o los teléfonos celulares, sus mandos se activan con un leve contacto con el dedo y la mayoría consiste en un parlante de gran desempeño que incorpora los conectores de forma más compacta, sin cables ni bocinas externas (la conexión también se realiza mediante tecnologías de comunicación entre dispositivos, como wifi o Bluetooth).

 

La lavadora

La ropa no solo queda más limpia y se maltrata menos gracias a la tecnología de las lavadoras modernas, sino que el usuario puede programar ciclos y horarios de lavado desde lugares remotos, a través de Internet, así como funciones de ahorro de energía y agua que
anteriormente no existían.

En cuanto a la tecnología de lavado, atrás quedaron los rodillos para secar la ropa o las aspas dentro del tambor de lavado. Hoy, las burbujas a presión y la centrifugación eficiente entregan ropa más limpia, menos percudida y casi seca, y eso cuando no se habla de lavadoras que también son secadoras dentro del mismo compartimiento.

 

 

Otros que se transformaron

 

Portarretratos: de lo aburrido de tan solo alojar una foto en papel dentro de un marco, los portarretratos pasaron a ser digitales y permiten desplegar, a manera de presentación, tantas fotos como quepan en una USB o una tarjeta flash, que pueden ser cientos de miles con excelente calidad. El usuario puede configurar el orden, el tiempo de visualización y los efectos a la hora de pasar de una foto a otra.

 

 

La ropa: los accesorios y las prendas de vestir no se quedan atrás en materia de evolución. Ahora existen gafas inteligentes, que incorporan un computador con acceso a Internet, y cámara de fotos y video, como las Google Glass. También hay chaquetas con celdas fotovoltaicas que capturan la energía solar y la utilizan para recargar el teléfono celular. Hacen parte de los accesorios de vestir las manillas y los relojes ‘inteligentes’.

 

 

Las tabletas: un uso que no es precisamente el original de las tabletas es el de GPS, como lo que utilizan la mayoría de taxistas para guiarse en el tráfico bogotano, donde mantienen encendidos en todo momento aplicaciones como Waze, que les indica en tiempo real en dónde está más pesado el tráfico así como las vías alternas menos congestionadas.

 

 

Impresoras: después de estar atadas por cable a un computador, las impresoras ya pueden funcionar de manera independiente y remota. Por ejemplo, un ejecutivo puede, desde el avión, mandar imprimir en la impresora del hotel en el cual se va a alojar, de tal forma que la impresión lo espere en su almohada, mjunto a los chocolates de bienvenida, lo  cual se conoce como ‘e-printing’.

 

 

Reproductores portátiles de música: el Walkman, de Sony, fue el reproductor más difundido. Poco después, el casete desapareció y dio paso a mreproductores portátiles de CD, y estos a su vez les dieron paso a los pequeñísimos iPod y otras referencias de reproductores de música en formato digital (ahora los Walkman de Sony son digitales), que además permiten conectarse a Internet para descargar música, chatear, manejar redes sociales y compartir canciones.