28 de octubre del 2021
Fotos cortesía Moda Éxito
3 de Agosto de 2021
Por:
POR NATALIA BORRERO MORALES*

 

Hablar de este ícono de la cultura colombiana no es tarea fácil: la 'Primera dama' de la televisión nacional vive en las mentes y los corazones de varias generaciones. Diez años después de su muerte, su hija y nieta, Pilar Castaño y María López, la recuerdan a través de un libro y una colección de moda.


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Los colores de Gloria Valencia de Castaño


POR LO MENOS tres generaciones de colombianos conocieron a Gloria Valencia de Castaño a través de la radio y las pantallas de televisión. Pero esa mujer de grandes ojos azules fue mucho más que presentadora, locutora, gestora cultural, activista ambiental y experta en moda; también fue la matriarca firme de una familia cuyas mujeres son, todas, dignas de su temple.

Pilar Castaño, su hija, y María López, su nieta, le hacen un homenaje en su libro Gloria en Colores, publicado este mes, diez años después de su muerte. La edición de Planeta Libros busca que los jóvenes se hagan una idea de lo que significa Gloria para Colombia, y narra una historia que, además de ser conmovedora e íntima, revela tanto las luchas de esta mujer como las de las que le precedieron, en Ibagué. El libro, además, llega al público de la mano de una colección de moda inspirada en la señora Valencia de Castaño, pero cuya razón de ser no es solo la de recordar a esta figura de la televisión, sino también inspirar fortaleza en las niñas y mujeres colombianas.

El libro honra la nostalgia de quienes recuerdan ese famoso comercial de La Fina Chiffon, junto a Pacheco, así como programas como Conozca los autores, Adelante con la moda y, por supuesto, Naturalia, entre otros –que podrán revivirse por medio de códigos QR a lo largo de la publicación–, y por su parte las prendas llevan al público por un guardarropa de pañoletas, talegos, chales y chaquetas similares a los que ella vistió con auténtica elegancia.

REVISTA CREDENCIAL habló con Pilar y María sobre ese baúl de recuerdos que se abre con un homenaje hecho a cuatro manos.

  • ¿Por qué escribir y publicar un libro sobre Gloria Valencia de Castaño en este momento?
    María López Castaño: Porque justo ahora necesitamos recordar y conocer la historia de referentes positivos en este país. Creo que estamos en una tremenda crisis de liderazgo y se nos ha olvidado rescatar esos hombres y mujeres que marcaron positivamente nuestra historia. Creemos que Gloria Valencia va a inspirar a muchas niñas y mujeres de este país, porque su historia es de resiliencia, de lucha. Una en la que los sueños se cumplieron con muchísimo esfuerzo, disciplina y entrega. Además, se trata de la historia de una mujer que abrió caminos en la cultura, el medioambiente y el periodismo, siendo la única en un mundo de hombres, en una época en la que todo era más difícil.

     

  • De Gloria Valencia sabemos algunas cosas por videos, notas de prensa y reseñas que se han hecho, ¿qué vamos a encontrar de nuevo en este libro?
    Pilar Castaño Valencia:
    La gente se siente dueña de Gloria y siente que la conoce, porque ella entraba a los hogares colombianos, pero no es tan así. Esta historia va a golpear duro porque nadie sabe la realidad de Gloria, esa que solo conocen su nieta y su hija porque la vivieron. La suya fue una vida maravillosa de unión permanente que ahora queremos compartir. Por eso comenzamos el relato desde el día en que pegó su primer grito en Ibagué, en el hogar donde nació; desde la crianza de su abuela, ‘Mamá’ Eloísa, mientras mi abuela pedaleaba y pedaleaba su máquina Singer para criar, educar y darle comida a sus cuatro hijos, o sea, mis tres tíos y mi mamá.

    Contamos, por lo tanto, la historia de mi abuela, una mujer sola como muchas mujeres colombianas, en una época mucho más compleja que hoy: le estoy hablando de 1927. Narramos cómo Gloria llegó, siendo una niña, a Bogotá a estudiar en el internado al que la mandó su papá, y también la razón por la que la sacó de Ibagué. Luego, los lectores podrán descubrir a Gloria en su primer trabajo, a los 16 años, en la Policía Nacional, donde conoció a papá: su primer y único amor. Luego, leerán cómo, hombro a hombro y mano a mano, crearon “la inmensa minoría”: la emisora HJCK.

    Es una historia bella que pocos conocen, pero que también es dolorosa. Como cuando Rojas Pinilla la vetó e hizo sacar de aire el programa Lápiz Mágico, una producción muy arriesgada para ese momento. Fue entonces cuando ella se metió a Los Andes y fue del grupo de las primeras mujeres que estudiaron en esa universidad.

    Van a encontrar, además, toda su historia como ícono de moda, como activista medioambiental, como gestora cultural, como embajadora de Colombia por el mundo con sus documentales, con sus entrevistas. Es una lección de vida en mil campos. Por eso, el libro se llama Gloria en colores, no solo por la cantidad de colores que vivió en cada momento de su vida, sino porque ella siempre le decía a los colombianos: “Lástima que la televisión no sea en colores”.


Con más de 100 fotografías inéditas, el libro es una biografía de esa mujer que creó la emisora HJCK al lado de su esposo, Álvaro Castaño; de quién impulsó el movimiento de la moda colombiana y que fue pionera en la divulgación sobre medioambiente en el país con su reconocido programa de televisión, Naturalia.

  • ¿Cómo fue el proceso de escritura a cuatro manos?
    M.L.C.:
    La pandemia lo hizo más fácil. Era un sueño que teníamos las dos hace muchos años. Mi abuela cumplió diez años de muerta y nos pareció que era el mejor de los homenajes: recordarla e invocarla, y para eso destapamos todos los baúles, las cartas, fotos, archivos familiares, archivos de prensa. Entrevistamos a 50 personajes que compartieron con ella esa época: ellos nos ayudaron a recordarla. Y empezamos esta escritura entre risas y lágrimas.

    P.C.: El hilo conductor era ella, entonces María me decía: “¿Te acuerdas cuando me hizo el disfraz de angelito, te acuerdas las alas?”, y yo le respondía: “No solo te hizo el disfraz de angelito: se fue para la Flecha Roja y lo que quería buscar era estrellas doradas...”. Así recordábamos, y llorábamos y llorábamos, y hablábamos de nuestros viajes y de sus refranes, porque mamá nunca dejó de ser campesina: nunca olvidó sus raíces. Y, eso va a ser muy bonito porque es, también, ese país ancestral y rural que a veces a la gente, por la velocidad en que vivimos, se le olvida.



  • Hablemos de esas raíces: de Ibagué. ¿Cuál es la relación de ustedes con esta región?
    P.C.: Yo tengo mucha relación por la moda. Voy a las semanas de la moda en Ibagué. En esta ciudad se maquila muchísimo algodón y denim. También he sido presentadora, jurado y asesora de la semana de la moda tolimense. Pero, además, todavía tenemos parientes de mamá a quienes visito; y María y yo todavía tenemos la casa de mis padres, que está en el Carmen de Apicalá. Mi mamá crio a María en El Totumo, que de hecho es el punto de partida de todo el trabajo que ahora ella hace de gestión medioambiental  y social: María pasó buena parte de su infancia sembrando samanes y recorriendo la quebrada.

     

  • Gloria dejó un legado extraordinario a los colombianos a través de su paso por la radio y la televisión, y al hablar por primera vez allí sobre moda y medioambiente. ¿Cuál fue la mayor herencia que les dejó a ustedes?
    M.L.C.: Mi abuela me crio. Yo tuve una relación muy especial con ella y la mujer que soy hoy es una mezcla maravillosa de estas dos mujeres que he tenido en mi vida que son mi mamá y mi abuela. Creo que el mayor legado fue la ética de trabajo que me inculcó. Esa manera de entregarse con todo el corazón. Además, por supuesto, el amor por la naturaleza, esa convicción profunda de trabajar por un mundo más verde que preserve nuestros bosques y valore nuestra biodiversidad, y algo muy importante: me enseñó el poder que tienen las comu- nicaciones en el medioambiente, el activismo medioambiental, eso me lo metió en la sopa.

    P.C.V.: ¡Es verdad! Mi legado fue el amor. Mamá me enseñó que el amor lo puede todo, el amor por la vida. Mamá me enseñó que es mala educación no ser feliz. Es decir, tenemos que sonreír cada mañana por el hecho de amanecer. Ella trajo todo eso en la maletica de cuero que le regaló su papá el día antes de mandarla interna a Bogotá. Ese era su equipaje, esa humildad. Nunca fue impostada, vivía muerta de risa. Era una alegría de vivir. Era una persona agradecida con lo que teníamos, mucho o poco, y así fue siempre: desde los primeros días de su infancia y hasta el último día. Por ejemplo, las personas leerán la lista que me escribió de cómo quería irse de este mundo, y no lo van a creer. No le cumplí, porque sus pedidos eran perfectamente absurdos. Ella quería que nadie sacara un aviso, por ejemplo, pero fueron tres días de avisos en los periódicos porque la gente la quería. Ella no quería música en la iglesia, pero mi papá programó el más bello concierto de música clásica. Quería hasta que alquiláramos el ataúd. Y ese es el legado que me dejó clavado en el corazón.

    Mamá no era normal: esa sensibilidad por los demás, esa humildad en el trato con todo el mundo... era básica en su lenguaje, básica en su forma de vestirse. Todo era elegante sin esfuerzo, una cosa realmente apabullante. Ella siempre decía: “Pasar inadvertida y una vez advertida inolvidable”.

     

  • En su familia, la presencia de mujeres fuertes viene desde mucho antes que Gloria, ¿veremos ese matriarcado en el libro?
    P.C.V.: Sí, un matriarcado arrollador y del que me siento orgullosa. A mí mamá le preguntaron por su papá y contestó que estuvo más presente para los demás que para ella. “Para mí fue un padre ausente”, dijo. Para expresarlo se necesita valentía. Además, porque era un hombre importante, y prestante de Ibagué; pero a Gloria eso no le tocó.

     

  • De la época de ‘Mamá’ Eloisa, Mercedes y Gloria ha pasado tiempo. ¿Creen que ahora hay más equidad, igualdad o por lo menos más oportunidades para las mujeres?
    M.L.C.: Nos queda un camino largo. Las historias de las mujeres se cuentan muy poco y es algo valioso de este libro, que es la reescritura de la historia de una mujer a manos de otras dos mujeres y de otras dos generaciones. Exponemos las luchas diarias que tenemos que vivir las mujeres de hoy, y que no son diferentes a las que vivió mi abuela. Así lo van a ver en cada capítulo, en cada detalle del libro. Ahí está, por ejemplo, lo que significa que en un matrimonio sea la mujer la que tenga mayor exposición pública y sea la que trae el pan a la mesa; lo que vivió una mujer en televisión cuando este era un mundo de hombres, y una mujer alzando la voz y siendo activista en una época donde eso no era bien visto.

    P.C.: Además, viniendo de la provincia, donde el patriarcado sigue latente, sigue efervescente: la pandemia golpeó a la mujer con especial fuerza. Las primeras que se quedaron sin empleo fueron ellas. Y las que siguen trabajando, lo hacen al tiempo que cuidan los hijos en casa y los educan. Ni qué hablar de la violencia, que está disparada. Entonces, este libro les va a decir: “Aquí estamos, saquemos fuerzas, podemos seguir activas, podemos soñar”, pese a que haya adversidad y falta de salud y de dinero, tal y como ocurrió en la vida de Gloria, a quien le pasó de todo. Esa es una parte de su historia que nadie ha contado.

     

  • María, hablemos de Naturalia. De alguna forma ¿esa fue su inspiración para crear, en Publicaciones Semana, una revista dedicada al medioambiente?
    M.L.C.:
    Totalmente. En el libro contamos cómo Gloria llegaba con mi abuelo a proponer la idea y les respondían: “Eco ¿qué? ¿Qué es eso de ecología, naturaleza?”. Naturalia existió mucho antes que Nat Geo y comenzó a hacer activismo ambiental, pero desde lo positivo, desde la educación. Desde lo propositivo, también. Mi abuela tenía claro que era por ahí.

     

  • Pilar, en su caso, la moda las unió mucho y usted ha continuado por ese camino. Háblenos de la colección que se lanza
    P.C.: Mamá fue un ícono de moda: hay millones de mujeres que mueren por tener el chaleco, el chal, la capa, el collar de perlas que usaba Gloria, y se los estamos dando. Las mujeres podrán ir al Éxito y al lado del litro de leche y la libra de carne comprar los talegos rectos como los que usaba mamá, las pañoletas... Es una colección para esas mujeres adultas e invisibles que sienten que nadie hace prendas para ellas.

  • El libro salió el 30 de junio y está disponible en almacenes de cadena y librerías del país, ¿qué sigue para ustedes? ¿En qué más están sus vidas?
    M.L.C.: Siendo feliz y dedicada a Detonante. Haciendo contenido de impacto y proyectos poderosos en diferentes regiones del país y cumpliendo este sueño de poder contarle a Colombia quién era Gloria Valencia.

    P.C.: Yo tengo un podcast que se llama La moda es más fuerte que todo. Sale todos los jueves, tiene entrevistas y hablo de la importancia de la moda en todos los sentidos. Sigo siendo asesora para el Éxito y otras marcas. Y lo más importante, como dice María: siendo felices, amando a nuestra familia. O sea, viviendo la vida que uno debe vivir porque esto está muy caótico e impredecible. Entonces, hay que llenarse de amor en todo el sentido de la palabra.


La colección de prendas fue diseñada por Pilar y María para Bluss, una marca textil del Grupo Éxito. Sobria y con una concepción contemporánea de lo clásico, es fiel al lema de "menos es más".

*Periodista de medio ambiente, exdirectora de Semana Sostenible.