06 de octubre del 2022

Rusia

Andar imponiendo vetos es perder el tiempo. No se consiguió el siglo pasado, cuando Hitler usó la obra de Wagner como fondo macabro de sus andanzas. Un asunto que, sobre el papel, no resultaba tan descabellado: Wagner no es fácil de llevar a escena y hacerlo vale una millonada. Sus hijos y viuda no solo se declararon nazis, sino que establecieron estrecha amistad con el Führer. Para completar, Wagner no disimuló su antisemitismo y escribió un panfleto para justificarlo.