28 de octubre del 2021

Libros

Selva Almada se ha rodeado de muerte desde muy pequeña, como todos, aunque no nos detengamos a analizarlo. Se ha llevado consigo sus relatos cotidianos, los ha transformado en cuentos desde hace más de diez años y ahora los recopila en su más reciente libro.

 

 

Cuando era estudiante se enfrentó al papel en blanco por cuenta de una tarea universitaria. Su profesor de crónica y reportaje le había encomendado desarrollar un tema que la identificara. Después de que pasaron muchas ideas por su mente, en la pantalla de su computador aparecieron las primeras palabras. Las primeras oraciones. Las primeras preguntas: ¿tenemos los mismos ojos?, ¿sufres con tu peso como yo?, ¿te da alergia el frío?

Con motivo de la celebración del Día de la Tierra, la Alcaldía Mayor de Bogotá, ael Instituto Distrital de las Artes -Idartes y el Jardín Botánico de Bogotá José Celestino Mutis ofrecerán un espacio lleno de letras, música y naturaleza.

Cuando Carlos Ruiz Zafón presentó La sombra del viento, en 2001, fue común comenzar a ver a personas en grupo o solitarias armadas de mapas y un ejemplar de la novela recorriendo las calles de Barcelona. Los lectores, nacionales y extranjeros, buscaban un lugar enigmático ubicado en la calle Arco del Teatro en el que, tras un portón con un aldabón en forma de diablillo y bajo una cúpula por la que se cuelan rayos de luz, duermen millones de piezas literarias que ya nadie recuerda. Nacieron los buscadores de El cementerio de los libros olvidados. Nació la ‘zafonmanía’.

Usualmente los autores dejan a consideración de los lectores el determinar si la historia es real o ficción, ¿por qué decidió revelar esta información?

 

Como escritor ha tenido éxito con sagas como Ione y Misión Verne. Ni hablar de la biografía del papa Francisco. Sin embargo, también es historiador y ensayista. ¿Cuáles son los géneros que más disfruta escribir?

La carne, un título que, si uno no está hablando de gastronomía (incluso si sí está hablando) es ya lascivo. ¿Era la intención?

Aparte de la obviedad de que uno escribe sobre lo que le da la gana, ¿por qué decidió escribir sobre un tema que, a primera vista, parece estar más que cubierto?

A su paso por Colombia, Sergio Andricaín, quien hace parte del Primer Congreso Internacional de Lectura y Escritura, dictará la ponencia “Diversidad sexual para niños y jóvenes” en Neiva. El escritor, que busca educar a los niños contra la homofobia, habló con Revista Credencial.

 

 

¿Por qué escribir para los niños y no para un público más amplio?

 

Recuerdo exactamente dónde estaba y qué hacía el día que murió Borges. No por la sorpresa su muerte –estaba muy enfermo– sino por la certeza de que ya nunca podría conocerlo. Había perdido estúpidamente la oportunidad en su tercera visita a Colombia en 1978 y ahora era irremediable. Uno vive descuidado con los seres que ama, como si fueran eternos. Ese remordimiento solo me lo quitó, años después, un comentario de Carlos Fuentes: “Nunca quise conocer a Borges. Tuve muchas oportunidades pero siempre me negué, no quería que dejara de ser para mí un clásico”.