FOTOS CORTESÍA 472 SPIRITS
13 de Junio de 2022
Por:
Catalina Uribe Tarazona

 

En esta finca no solo se aprende sobre destilación. También se descubren licores con un colorido sello local. 

 

 

 

Un alambique andino


EN LA VEREDA San José I, y en una finca que se llama El Paraíso, en Guasca, Cundinamarca, se cumple a diario el sueño de Walter Rode-Burchard. Este ciudadano alemán, en compañía de su hija, Luisa Rode, fundó lo que hoy se conoce como 472 Spirits, una destilería inspirada  en algunos recuerdos con los que él llegó de Berlín: especialmente, en la imagen de su padre que destilaba, de forma artesanal, frutas y papas de su propia cosecha. Por entonces solo un niño, Walter no pudo participar muy de cerca en esa actividad familiar, pero esa nostalgia dio a luz al proyecto de destilación de licores premium, solo que muy diferente a como se habría materializado en Europa: 472 Spirits, fabricante de un eau de vie de primera calidad —o fruit brandy en Estados Unidos—, echa mano de lo que hay en su entorno natural en el mal llamado “Nuevo Mundo”: el agua de los altos Andes, allá a 2.700 m s. n. m., y las frutas que se dan en estas tierras, entre otras materias primas. REVISTA CREDENCIAL habló con Luisa acerca de su negocio familiar. 


Walter y Luisa lideran la producción de tres productos disponibles al público: un destilado de feijoa, otro de piña y otro de uchuva. Sin embargo, han hecho exitosos experimentos con otras frutas de la región andina como mango, ciruela, pera, arándanos, naranja, guanábana, mandarina y, próximamente, tomate de árbol. 


El alambique de esta destilería es traído de Alemania, es marca Müller y es el único de su tipo en Colombia, ya que fue elaborado a la medida por una familia que ya va por la cuarta generación fabricando alambiques. Fue traído en 2012. 









Luego del fermentado, se destila. “Los europeos que nos visitan suelen preferir el destilado de uchuva y piña mientras que a los colombianos les gusta más el de feijoa”, sostiene Luisa. El de feijoa, dice, es exótico y perfecto para los amantes de los sabores intensos y marcados. 





La fermentación en 472 Spirits dura entre tres y cuatro semanas, a diferencia de los destilados que se realizan en tierra caliente, que se fermentan de un día para otro. Sin embargo, eso logra las características organolépticas que los Rode desean para sus productos.  





“La técnica del alambique es un arte. Después de escoger las frutas, las fermentamos usando una levadura especial para vinos y destilados, una que funciona a la temperatura de Guasca: en promedio está en 14 grados”, sostiene Luisa Rode. 




Quienes visiten 472 Spirits, abierto al público mediante agendamiento de visitas, pueden atestiguar todo el proceso, desde ver las materias primas, hasta ver en qué consiste
la fermentación y aprender sobre la destilación final. 




Inicialmente recibieron el permiso para exportar. Tiempo después, participaron en una licitación en la Secretaría de Hacienda de Cundinamarca y la ganaron, obteniendo así la licencia para producir e introducir el producto al mercado local. 



Dentro de sus planes a corto plazo está salir al mercado con una ginebra elaborada a base de botánicos locales: guascas, yacón, pimienta del Putumayo y la corteza de un árbol amazónico llamado chuchuhuasi, entre otros. En total, contará con 16 botánicos de la región.




Es posible comprar estos productos en los mejores restaurantes de Bogotá y Cartagena, así como directamente en la web de la destilería: 472spirits.com