28 de octubre del 2021
Archivo de Luis Pompilio Bejarano
14 de Marzo de 2013
Por:

Prrrrrrrrr. Son ya más de cien años desde el momento en que el fútbol, el deporte más popular de nuestro país, irrumpiera en los campos colombianos. Son más de cien años de práctica ininterrumpida, 39 de ellos a nivel profesional. Son más de cien años de pasiones, tristezas, ilusiones que, sin embargo, no dejan todavía una estructura coherente. Son más de cien años de fracasos, victorias morales y pocas, muy pocas satisfacciones internacionales. En fin. Son más de cien años de un deporte, caldero de pasiones, grandes amores y malos odios.

Por Mauricio Liévano Q
Tomado de la edición 6 de Revista Credencial 

Fútbol Colombiano: Historia de una pasión

Sobre la foto: El equipo del Polo Club de Bogotá, antes de un partido que sostuvo contra el equipo de la Escuela Militar. No queda memoria del ganador. Aparecen entre otros: Ulpiano Valenzuela, Alejandro Santamaría, Carlos Obregón, Carlos Dávila, Ignacio Barberi, Julio Sáenz, Pepe Obregón (capitán), Juan Uribe de Brigard y Carlos Sánz, uniformados con guayos de taches antediluvianos y suéteres de cuello tortuga.

Sobre la forma y el momento en que el fútbol hizo su arribo al país han existido, y sin duda existirán, múltiples versiones. Una de ellas, tal vez la más cercana y la más documentada, la tiene Luis Pompilio Bejarano, veterano periodista deportivo y miembro por Colombia de la Federación de Historiadores Estadígrafos del Fútbol, con sede en Alemania. Veamos: 

El juego de pelota

Con la llegada de los europeos a nuestro continente, fueron muchas costumbres y productos que introdujeron a América. Uno de ellos fue el caucho, que según algunos historiadores fue traído en una oleada de inmigración polinesia que llegó a nuestro país por las costas del Pacífico, mucho antes de 1942. Los indígenas se dieron cuenta que de la corteza de ese árbol se desprendía un líquido viscoso que con el tiempo, y por la acción misma del ambiente, se iba compactando.
Es allí donde puede decirse que nace el llamado juego de pelota, sobre el que el monje e historiador capuchino Jacinto María de Quito dice: “A una señal del maguaré (jefe de la tribu) toda la gente se pone en movimiento preparándose para la fiesta de la pelota, que es sagrada entre ellos. Sólo los viejos y los jóvenes participan del espectáculo. Las mujeres con sus pequeños se sientan alrededor como espectadores. El cacique descuelga del techo de su casa la pelota y empieza el juego. Estando los indios como unas estatuas y mirando al cielo, uno de ellos arroja la pelota al aire y como están muy apiñados necesariamente tiene que topar con alguien, quien la golpea con la rodilla hacia arriba y así sucesivamente”.
Ese juego se fue haciendo popular y se extendió por casi todo el país. Se incorporó al ritual de cada tribu y hasta se llegan a establecer encuentros entre ellas. Sin embargo, y pese a la popularidad de que gozó el juego de pelota, éste se fue perdiendo en las nuevas costumbres y en las nuevas circunstancias que impuso el período de Conquista y Colonia.

El nacimiento del fútbol

¿Podría asegurarse a ciencia cierta en dónde y cuándo es que nace este deporte que congrega en torno suyo a millones de personas, que es motivo de discordia de amigos, familiares, esposos, países y continentes? Hay también, por supuesto, muchas teorías. Algunos afirman que en el año 2500 antes de Cristo, los soldados se entretenían con empujar con el pie o el puño, una bola de cuero llena de cabello o crin.
Existen, asimismo, trazos de un juego análogo entre los indígenas del alto Atlas, los asirios, egipcios y japoneses. Los romanos en el primer siglo antes de cristo introdujeron en la Galia y en las islas británicas un “harpastum” que se practicaba con la vejiga de un buey sobre un terreno rectangular. Esta fue la antesala de la llamada “soule” o “choule” difundida en la Edad Media en Normandía y Gran Bretaña, que consistía en llevar por todos los medios un enorme balón hasta la plaza principal de un pueblo vecino. Este juego era bastante violento y el número de contusos y muertos en cada jornada era muy alto. De aquí nació el gol, u objeto del juego, que consiste en introducir la bola en una puerta o cabaña guardada por contrarios, que es, en el fondo, la plaza del pueblo del adversario en la Normandía medieval.

En Florencia se practicaba un descendiente de este juego, el calcio (denominación que incluso hoy recibe el torneo italiano de fútbol), que consistía en la lucha entre dos equipos de 27 jugadores por enviar al campo adverso una pelota inflada con aire. Este juego tuvo como principales promotores a los Papas Clemente VII y León X.

Otras teorías afirman que en China se practicaban deportes de parecida traza hace ya 30 siglos. El emperador Cheng Ti, que reinó en el último tercio del siglo anterior al nacimiento de Cristo, fue un apasionado de este juego. Existía la costumbre de realizar un partido para conmemorar el cumpleaños del emperador. Las metas o arcos de aquella época estaban hechas con un marco de seda de diez metros de altura, en cuyo centro había un agujero de metro y medio de diámetro; el objetivo consistía en introducir por allí la pelota. (En la foto: Rossi, D´Stéfano y Pedernera, los herederos en la época de El Dorado).

Esas son algunas teorías con respecto al nacimiento del fútbol, las que sin embargo coinciden en afirmar que fue en el año 1863, más exactamente el 26 de octubre, la fecha del nacimiento del fútbol moderno. Ese día se reglamentó el deporte tal como hoy se conoce, con algunas modificaciones obvias en virtud de su modernización, y se crea la Asociación de Fútbol de Londres. Habría que agregar que dicho reglamento fue elaborado con base en la práctica del fútbol que hacían las escuelas de Westminster, Harrow y Chasterhouse. Sobre la introducción del fútbol moderno en nuestro país, Luis Pompilio Vejarano tiene la siguiente teoría:
En el año de 1880 llegó al país el coronel estadounidense Henry Round Lemly, con el fin de organizar la Escuela Militar Lemly, a pesar de ser un gran deportista, probablemente por esa época conocía el fútbol , que se practicaba en Londres desde 1863, de manera organizada. Sin embargo, en sus continuos viajes a Europa con motivo de su ocupación, conoció el deporte; lo trajo y lo introdujo en la Escuela Militar que él dirigía. Estamos hablando de 1887.
Es obvio que Lemly llegó de Europa por la Costa Atlántica. Sin embargo, como no tenía motivo alguno para quedarse ni en Barranquilla, ni en Santa Marta, siguió su viaje hacia Bogotá, que erala ciudad en donde residía y trabajaba. Como ya dijimos, el coronel Lemly, además de ser militar gustaba mucho de los deportes. Los cadetes fueron entonces los primeros en practicar el fútbol en nuestro país, bajo las enseñanzas de su coronel, que además alentaba los juegos intercompañías sobre la base del reglamento que él conocía pero sobre el cual no había ningún texto escrito en forma especial.

El fútbol en Colombia; que cien años no es nada

El bache que hay entre 1880, fecha de la llegada de Lemly, y 1887, en que se empezó a practicar el deporte, resulta de un cierre temporal que tuvo la Escuela Militar, producto de las guerras civiles que afectaron a nuestro país. (Desde 1839, Colombia vivió una “bonanza” de guerras producto de la lucha centralista y federalista, y posteriormente de la lucha partidista que concluyó, en ese siglo, con la tristemente célebre guerra de Los Mil Días, en 1899).
El quipo era un pantalón que les daba debajo de las rodillas, botines con taquitos y pelota forrada en cuero. Se jugaba en las instalaciones de la Escuela Militar, en un sitio denominado “La huerta de Jaime”, donde hoy esta la plaza de Los Mártires.
En el año de 1892, el periódico “El Telegrama”, que se publicaba en Bogotá, sacó el siguiente apartado anunciando el reglamento del fútbol: “Uno de los más populares juegos que hay establecidos en todos los colegios del extranjero, el balón o foot-ball, como dicen los ingleses, ha llegado desde hace tiempo a nuestro país. Este juego es higiénico porque da fuerza, agilidad y robustece el cuerpo. El señor coronel Lemly lo ha establecido en la Escuela Militar. En seguida publicamos el texto del reglamento que rige en dicho establecimiento para dicho juego….”.
Así pues el fútbol comenzó a consolidarse en Colombia. El impulso definitivo se dio en los clubes de élite, que a través de los viajes a Europa de sus socios, alimentaron la “fiebre” por el deporteque ya existía en el territorio. En 1896, por ejemplo, se fundó el Polo Club, y con él su equipo de fútbol. Posteriormente aparecieron equipos como el “Bogotá” y el “Cambridge”.
En Barranquilla y Santa Marta, por su parte, y alentados por la práctica, que en sus ratos de ocio hacían los marineros ingleses de paso, se empezó también con la formación de equipos de todas la ciudades.

Sin embargo, sólo hasta el año 1914 se dio el primer enfrentamiento regional entre el equipo “Bartolino”, auspiciado por la comunidad jesuita en Bogotá, y el Sporting de Medellín.

El 21 de diciembre de 1918 nace el América de Cali, el equipo más antiguo de todos los que militan en el actual torneo. Se creó con el nombre de América FBC y entre sus fundadores se encontraban Alfonso Cuevas, Antonio Rafael Vernaza y luis Bermúdez, entre otros.

La Dimayor y el profesionalismo

El 28 de junio de 1948 se reúnen en Bogotá directivos de los equipos con el fin de instruir el fútbol profesional. De allí nace la Dimayor, cuyo primer presidente fue Humberto Salcedo Fernández. Se encuentra también que solamente podrán tomar parte de en el torneo que deberá arrancar el 15 de agosto siguiente, dos equipos por ciudad. Estaba listo pues el primer torneo profesional de fútbol en Colombia.

Diez equipos acudieron a la cita. El 15 de agosto a las 9 de la mañana se enfrentaron en el estadio San Fernando de Medellín, los equipos Atlético Municipal y Universidad con el arbitraje de Elías Coll Tara. Ese fue el primer partido profesional de que se jugó en Colombia y cuyo resultado fue 2 – 0 a favor de Municipal, con goles de Rafael Serna y Carlos Rodríguez. (Copa ganada por el América Foot Ball Club en 1919, como campeón del departamento del Valle).

El 12 de diciembre de ese año, Santa Fe se coronó como el primer campeón del fútbol de nuestro país, con jugadores como Chonto Gaviria, Hermenegildo Antón, José Dokú, Oscar Bernaú, Lorenzo Delli, Antonio de la Hoz, Lires López, entre otros. De ahí para acá la historia es conocida. La llamada “Época del dorado” con jugadores como Di Stéfano, Pedernera, Rossi. Una participación en el mundial de Chile, el histórico 4 – 4 con la URSS, un subcampeonato de América, tres subcampeonatos de la Copa Libertadores, un octavo puesto en el Mundial Juvenil de la Unión Soviética y por fin un título suramericano juvenil conseguido en 1986.

Han pasado, pues, más de cien años desde la primera vez que una pelota de fútbol rodara por un campo colombiano y hoy cada cual vive su recuerdo. Los viejos en el “Cobo”, “El Caimán”, “Maravilla” Gamboa y el 4 a 4 contra la selección de soviética, en 1962. Y los no tan viejos con las hazañas de los equipos juveniles y olímpico, en los suramericanos y en el torneo preolímpico. Por primera vez desapareció el eterno pesimismo de la faz de los espectadores. Tras más de cien años de fútbol, estos campeones jóvenes hacen pensar que toda esta historia valió la pena.