27 de noviembre del 2021
FOTO CORTESÍA DISNEY
18 de Noviembre de 2021
Por:
Mario Alcalá

 

La empresa de entretenimiento más importante del planeta le apostó al lado amable de Colombia. Encanto es el resultado. 

 

 

El hechizo del Eje cafetero, según Disney

EN LA DIVISIÓN de Walt Disney Animation Studios, que acumula 63 largometrajes a lo largo de su historia, han explorado la cultura latinoamericana en apenas cinco de ellos. El primero fue Saludos Amigos, en 1942, un relato que recorría algunas regiones de Suramérica como La Pampa en Argentina y Río de Janeiro en Brasil, con las clásicas figuras del Pato Donald, Goofy y José Carioca. En 1944, llegó a las pantallas la cinta Tres Caballeros, donde repitieron el Pato Donald y José Carioca; el tercer personaje corría a cargo de Pancho Pistolas, vinculando de esta forma al pueblo de México.

 

Pasarían casi seis décadas para que Disney pusiera sus ojos nuevamente en Latinoamérica, con Las Locuras del Emperador, del 2000, una película que retomaba el cuento de El Traje Nuevo del Emperador, adornándolo con la riqueza de la cultura Inca. Y luego vino la que es la más célebre de esta reducida lista: Coco, de 2017, la carta de amor de Disney a los mexicanos, a sus tradiciones y especialmente a la festividad del día de los muertos, que consiguió dos estatuillas del Óscar.

 

En este 2021, llega Encanto, una película que trata de capturar a varias regiones de Colombia en una sola historia, con elementos de la Costa Atlántica, los Llanos Orientales, la Amazonía y, sobre todo, el Eje Cafetero. Sin embargo, ese vistazo no solo se queda en el espacio geográfico, ya que, desde sus primeros avances, existen también guiños al realismo mágico de Gabo y su obra cumbre, Cien Años de Soledad. Llamada Encanto en inglés y en español, le da cabida a esa fascinación que despiertan varios parajes de nuestro territorio.

 

Las mentes creativas detrás de este proyecto, que tiene un presupuesto de 150 millones de dólares, son las de Byron Howard, responsable de cintas como Enredados,
de 2010, y
Zootopia, de 2016; Jared Bush, un realizador estadounidense que también estuvo detrás de Moana en 2016, y punto aparte merece la presencia tras bambalinas de un multidisciplinario y talentoso hombre del teatro, la televisión y el cine: el neoyorquino Lin-Manuel Miranda.

 

La gran protagonista de Encanto es Mirabel Madrigal, la primera princesa en la historia de Disney que usa gafas y quien tendrá que sobreponerse a la difícil situación de ser la única de su familia en no tener poderes mágicos. Pero, cuando el peligro se cierne sobre ese numeroso clan de los Madrigales, ella será la esperanza de todos los suyos y, en ese proceso, descubrirá que la magia está presente en su ser más de lo que ella cree.

 

Esta superproducción ha causado furor incluso antes de su estreno, especialmente en las redes sociales, donde ya inspira memes y referencias a nuestra cotidianidad. Pero hay que ser aterrizados: no se trata de exigirle a Disney que cuente toda nuestra historia en una producción animada o que pretenda vender una imagen específica del país en el exterior; tan solo hay que disfrutarla como lo que es: un halago por parte del gigante de una corporación de alcance global, que puso sus ojos en Colombia y que ofrecerá un relato alejado de lo sórdido, de aquello que, erróneamente, muchos se empeñan en seguir explotando, especialmente en las plataformas online.

 

 

*Artículo publicado en la edición impresa de noviembre de 2021.