12 de agosto del 2022

Una frontera entre dos mundos

Abrebocas de Bosques entre la tierra y el mar, el más reciente libro sobre ecología del Banco de Occidente.

EXISTE UNA FRANJA de bosque que separa el universo terrestre del marítimo y que lejos está de ser una línea divisoria simple. Al revés: esas zonas frondosas donde las olas bailan entre árboles que parecen diseñados por un artista sin moderación, donde la fauna es de seres impredecibles que nadan, caminan y vuelan según interactúan con una flora caótica, y donde las comunidades aledañas encuentran una buena parte de aquello que llevan a la olla, están entre los ecosistemas más complejos del mundo. Para empezar, estos bosques no se quedan quietos: incluso en el lapso de unas cuantas horas, pueden cambiar tanto que allí donde se nadaba, luego se camina, y viceversa.


“El viento, la acción de las olas y el flujo y reflujo de las mareas se suman para movilizar los sedimentos y contribuir a esculpir una gran variedad de geoformas —playas, playones, dunas, islas de barrera, bocanas, espigas, deltas, albuferas, tómbolos, escarpes, entre otras— que no son más que esculturas efímeras”, se lee en el libro Bosques entre la tierra y el mar, editado por IM Editores y gestado por el Banco de Occidente como parte de una estrategia de sensibilización medioambiental que este adelanta desde hace casi 40 años y en la que se destaca la colección de libros sobre ecología a la que se suma este lanzamiento. Dichos bosques están repartidos en los 620.000 kilómetros de costa que hay en los cinco continentes e islas del planeta, y hoy en día, más que nunca antes, los seres humanos somos conscientes de su valor en términos de servicios ecosistémicos. Además de que dos terceras partes de la humanidad dependen de su buena gestión –pues es esa la cantidad de personas que habitan a menos de 100 kilómetros de las costas–, los litorales son una pieza clave en la lucha por mitigar los efectos del cambio climático. Y no solamente por su capacidad de captura de carbono, que es excepcional, sino también porque constituyen una barrera física efectiva para quienes son más vulnerables al crecimiento del nivel del mar.


REVISTA CREDENCIAL ofrece un abrebocas de este lanzamiento, dirigido por el biólogo Juan Manuel Díaz Merlano y engalanado con imágenes capturadas por un grupo numeroso de fotógrafos. 


 
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