En enero de 1990, y como complemento de Revista
Credencial para sus lectores, se lanza Credencial Historia, una
colección de fascículos de 16 páginas insertos
en cada edición. Su contenido está dedicado exclusivamente
a la historia de Colombia, tratada de manera rigurosa pero despojada
de visos académicos.
Sus temas diversos, investigados por los más importantes
historiadores del país, se presentan de una manera agradable
y moderna, cosa que ha hecho de Credencial Historia una referencia
obligada entre las publicaciones culturales y educativas de Colombia.
No en vano, sus contenidos le valieron el Premio de Periodismo Simón
Bolívar.
El hecho de que ser una colección de fascículos la
identifica como una de las más buscadas por investigadores,
estudiantes y aficionados a la historia, que cuentan con la ventaja
adicional de poder empastarla en formato de libro, dada su limpieza
gráfica y la calidad de su impresión.
'Ciudades de Colombia' en Credencial
Historia
Plano del circuito de la ciudad de Cartagena y sus alrededores, con indicaciones de todos los baluartes, puertas, puentes y caminos. Formado por Luis Perou de Lacroix, 1823. Archivo general de la Nación, mapoteca 4, ref. 82A.
Para este ambicioso proyecto se ha contado con un valioso equipo de historiadores y científicos sociales de la más variada trayectoria que han elaborado sus textos con el ya conocido ameno pero estricto estilo de la revista. En los artículos se encontrarán detalles sobre estas ciudades que van desde sus antecedentes prehispánicos, su fundación, los principales acontecimientos, la expansión urbana o el crecimiento demográfico, entre muchos otros. Como es habitual en Credencial Historia, el material gráfico que ilustra los artículos es de la mayor novedad y calidad. Se ha seleccionado una galería de imágenes que mostrarán aspectos muchas veces desconocidos de estas ciudades. Como gran primicia, para esta serie se adelantaron convenios con el Archivo General de la Nación y con el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, de manera que se presentará una cartografía histórica bellísima y una serie de fotografías aéreas inéditas que sorprenderán a los lectores. Sin duda se trata de una primicia editorial que, una vez más, llena un vacío para el numeroso público interesado en nuestra historia.
Acuarelas del puerto de Santa Marta, Edward Mark Walhouse, 1845. Biblioteca Luís Ángel Arango.