20 de agosto del 2019

Gastronomía

Del 21 al 24 de noviembre
Teatro Municipal Guillermo Valencia
Calle 3 # 6-81
6 p.m.
Entrada libre 

Aunque esta tradición ya se ha esparcido por todo el mundo, el brunch es por excelencia neoyorquino. Son infaltables los huevos benedictinos, la mimosa para refrescarnos y el blody mery para el guayabo. Claro está que en uno colombiano, yo espero tamal, arepa, empanadas, bistec a caballo, chorizo, jugos frescos y de pronto uno que otro refajo.

En un informe, la dirección de fomento de artes de ese país dice: “En la época de la conquista se recogen informaciones de que en la costa ‘comen carne y pescado crudo’ y al potaje de pescado crudo le llamaban Gualquen, primando también esta costumbre en el lago Titicaca y sus ríos afluentes.

Al terminar su aprendizaje en el mundo de lo salado, Albert pasó al de lo dulce. A su vez, ese año Lutaud se retiró para montar su propio restaurante en Alicante, dejando a Ferrán como único jefe de cocina.

Pero estas soluciones son sólo la punta del iceberg que representa a la comida de confort.

En diciembre de 2011 la Asamblea de las Naciones Unidas aprobó este nombramiento propuesto por Bolivia, que señaló en su conferencia el importante aporte nutricional de la quinua, resaltando también su adaptabilidad a diferentes climas y terrenos y exponiendo de esta manera su gran potencial en la lucha contra el hambre y la desnutrición mundial.

Acompañando esta tradición religiosa surgen por supuesto algunas culinarias: buñuelos, natillas, arroz con leche, tamales, almojábanas y, por qué no, un canelazo. Muchas de estas recetas las pueden encontrar en mi blog.

Langostinos Gaspar con arroz con coco y ensalada de mango, aguacate, tomate y cebolla

Ingredientes para 5 personas

Para protegerse, la gente participaba en ceremonias en las que quemaban como ofrenda cosechas, caballos, gatos, ovejas negras, bueyes y seres humanos, para apaciguar a Samhain y evitar que los espíritus de los muertos los lastimaran. Durante estas ceremonias la gente a menudo usaba disfraces hechos de las cabezas y las pieles de los animales como parte del ritual para ahuyentar a dichos espíritus.

Recuerdo perfectamente mi primer acercamiento al mundo de la pastelería: cuando yo tenía cinco años, mi padre solía hacer pizza conmigo en la casa de mis abuelos. Con la masa que sobraba hacíamos galletas, él cogía la mitad del sobrante y le agregaba azúcar y canela para su espectacular receta que al hornearse llenaba la casa de un olor que todavía me hace sonreír. Desde ese entonces mi cocina ha sido un poco más experimental que la de mi padre. 

Diferenciar entre langostinos, gambas o camarones es muy difícil, sobre todo si el animal ya está pelado o sin cabeza. Pero generalmente los más pequeños son los camarones (salvo en México, pues allá a todo se le llama camarón: grande, pequeño, mediano). Después vienen las gambas, que son un poco más grandes, de cuerpo más ancho y patas más largas. El que sigue es el langostino: este crustáceo es el más grande de los tres.