17 de noviembre del 2019

Poeta

 

Durante el gobierno comunista de Gheorghe Gheorghiu Dej (1947-1964) se le prohibió publicar y cursar estudios universitarios. Más tarde, en la época de Ceausescu (1965-1989) su obra fue censurada y sus libros fueron retirados de las bibliotecas. En esos dos momentos, ¿cómo entendía el poder de sus letras?

 

Nicanor Parra nació en San Fabián de Alico, el 5 de septiembre de 1914. Fue el mayor de nueve hermanos y se formó en el Internado Nacional Barros Arana, donde ingresó financiado por una beca de la Liga de Estudiantes Pobres. Años después estudió Matemáticas y Física en el Instituto Pedagógico de la U. de Chile.

 

En 1937 publicó su primera obra, el poemario Cancionero sin nombre. El ejemplar obtuvo el Premio Municipal de Santiago y consiguió que Gabriela Mistral lo señalara como “el futuro poeta de Chile”.

El año pasado, el Ministerio de Cultura le concedió el Premio Vida y Obra a Maruja Vieira, periodista, relacionista pública, profesora universitaria, y, sobre todo, poeta, quien fuera en los años noventa una de las más firmes defensoras de su creación, con la convicción de que un ministerio del ramo sacaría de su postración a la Cultura, Cenicienta siempre relegada en el presupuesto nacional.

Cuando Mutis falleció, Quiroz escribió en su columna del periódico El Tiempo: “La muerte de los creadores que han sido tan significativos en la vida de uno constituye al mismo tiempo un momento triste y un momento glorioso. También glorioso, sí, porque es la confirmación de su inmortalidad.

Eduardo Carranza cumplía una ineluctable y esmerada ceremonia todos los años. El 24 de septiembre invitaba a su hija María Mercedes y a algunas amigas de ella que llevaban el mismo nombre a celebrar el día de la Virgen de las Mercedes. Empezaba el rito en su casa, con unos aperitivos de estirpe española rociados con vino verde gallego o amontillado de Jerez.

Periodista, escritor, crítico literario, lector insomne, traductor, columnista y poeta, casi todo le interesa, con excepción de la religión. Y eso que estudió con monjas y que viene de una familia antioqueña, rezandera y creyente. Y que nació en Medellín, donde el catolicismo es ley. Sin embargo, se sacudió la coyunda del pecado y del sentimiento de culpa y se volvió ateo, porque todas las religiones le parecen irracionales.

Hace 80 años cumplidos, en 1931, se realizó en Bogotá el primer Concurso Nacional de Belleza. Acudían al certamen representantes de una docena de regiones. El acto de coronación estaba planeado como un gran espectáculo de elegancia santafereña organizado por la Marquesa de Bonneval, una señora cachaca nacida a fines del siglo XIX cuyo verdadero nombre era María Josefina Suárez Borrero. Había adquirido en el altar el marquesado, el apellido y un cónyuge francés llamado Charles de Bonneval.