13 de diciembre del 2018

Hollywood

La actuación y la música han sido sus pasiones desde hace tiempo. ¿Cómo es que decidió seguir ese camino?

 

No tengo memoria de tomar la decisión de querer ser parte del mundo del arte, siempre fue un gusto dentro de mí. Pero a los 12 años, cuando pude ser parte por primera vez del musical de mi colegio, me enamoré del sentimiento de presentarme en un escenario. Después de eso, nadie me lo sacó de la cabeza ni del corazón.

 

Habríamos acertado en 9 de 10 categorías si PricewaterhouseCoopers no hubiera confirmado el error del sobre entregado a Warren Beatty y Faye Dunaway durante el esperado anuncio de la mejor película del año. Por lo demás, nos fue muy bien.

 

Anunciamos a Casey Affleck como mejor actor principal por Manchester by the Sea, y ganó. El actor, de 41 años, que hasta hace poco parecía permanecer a la sombra de su hermano Ben Affleck, se alzó con uno de los galardones más importantes de la noche.

Como todas las niñas, la barranquillera Nina García (Ninochtka, reza su fe de bautismo) acechaba el momento en que el guardarropa de su madre se abría para descubrir un tesoro deslumbrante de zapatos, finas prendas, accesorios, joyas de ensueño, que ella se probaba con un deleite desmedido e inusual en una muchachita de tan escasos años.

Con medio siglo a cuestas, este mimado de Kentucky ―cuya primera frustración en la vida fue no haber sido jugador profesional de béisbol―, logró pasar de tímido actor de televisión a resuelto seductor de la pantalla grande. Desde su debut en 1978 hasta hoy, no sólo ha interpretado con éxito decenas de papeles; también ha dirigido, escrito y producido otras tantas.