19 de noviembre del 2019

Levantamiento de pesas

En Bayunca, Bolívar, los niños como Estiven Villar crecen bajo el riesgo de perderse. Al menos es lo que piensa su madre, Sindy Patricia Manjarrés: “Aquí el muchacho que no se mete en las drogas se vuelve pandillero”. Los que tienen suerte, estudian en la escuela del pueblo y se alejan de sus familias para buscar algún trabajo en Cartagena. Los que se quedan tienen 12 cuadras, de sur a norte, para sobrevivir. Así de grande es Bayunca y así de limitadas las oportunidades.