11 de diciembre del 2018

Musica

Uno de los escenarios más reconocidos del país, por traer artistas de talla internacional amados por el público colombiano como New Order, The Killers, Wiz Khalifa, Lana del Rey y Red Hot Chili Peppers - y ser trampolín para grandes talentos nacionales como Bomba Estéreo -, ha entregado a sus fanáticos el line up oficial para la celebración de sus 10 años. 

 

Diez músicos, tres departamentos, una sola voz. La Pacifican Power es puro poder y sabor. Este colectivo, que nació en 2017 en torno a la improvisación y a la fiesta, reúne a los mejores exponentes del suroccidente colombiano bajo una propuesta musical que nutre las raíces del folclor Pacífico con elementos de música contemporánea un tanto más urbana. Se trata de la voz del alma de una región que domina los agudos y le canta a los obtusos.

 

Carlos Alberto García Moreno, Charly, nació en el Buenos Aires de 1951, mientras que Rodolfo Páez, Fito, dio su primer llanto en Rosario por allá en 1963.

Entre partituras, composiciones, pianos y y guitarras, la vida los encontró en los camerinos del teatro Coliseo en un día en el que Rodolfo todavía recuerda con la sorpresa que le produjo ese momento en el que un Fito de 19 años - que como afirman algunos historiadores del rock desde los 13 años tocaba con unos compañeros de escuela los temas de Sui Generis (banda conformada por Charly y Nito Mestre)- cumplió un sueño. 

1. I Say a Little Prayer
 

 Esta canción, compuesta por Burt Bacharach y Hal David, se grabó en 1967 y pertenece a Dionne Warwick pero fue Franklin quien la convirtió en un verdadero hit un año después.

 

 

La música tradicional colombiana y los nuevos formatos se tomarán la Biblioteca Nacional desde agosto hasta noviembre en el Ciclo “Música con Tempo Colombiano”, un proyecto cultural destinado a fortalecer los procesos de apropiación del patrimonio documental musical del país y acercarlo a nuevos públicos.

Don Joaquín Ramón Martínez Sabina nunca ha podido salir de Calle melancolía y no podría habitar en la “calle de la alegría”. Su mirada sórdida, su voz rasgada y esos versos sombríos lo han condenado a vivir en el “número siete”.            

 

El colombiano que aparece en el exitoso video es Gregorio Uribe. El músico vive en Nueva York, exactamente en Brooklyn; es colombiano, bogotano; se graduaró del Gimnasio Moderno y estudió en el Berklee College of Music –la mejor y más rimbombante escuela de música del mundo–.

El pianista James Rhodes, que había estado en el país en enero de este año, presentará en esta oportunidad su libro Fugas, en el que expone las claves para encontrar la paz y enumera las piezas musicales que logran trasladarlo a un lugar seguro, sacándolo del ritmo frenético de la vida contemporánea.

El Bogotá Music Market – BOmm es uno de los mercados especializados en la industria musical de mayor relevancia en América Latina que ofrece oportunidades para que los músicos colombianos presenten y consoliden sus producciones o composiciones en vivo a marcas, editoras nacionales e internacionales, y a circuitos y festivales de talla internacional.

¿Cuáles han sido sus influencias musicales?

Tengo tres ‘mamás’ en la música: Cat Power, Tracy Chapman y Joan Báez. Otros que tengo como modelos son Cher, Elton John, Johnny Cash y Alanis Morissette.

 

¿De qué artista le gustaría ser telonera?

De Coldplay o Imagine Dragos.

 

Usted creció en Barranquilla, pero canta en inglés. ¿Nunca tuvo esa influencia folclórica?