11 de diciembre del 2018

Reseña

La vida transcurre afuera, en lo que los humanos llaman mundo, ese espacio donde se respira el aire, donde la luz del día o el manto oscuro de la noche se posa en el vasto territorio, mismo territorio que está cubierto por montañas, valles, mares, ríos, estepas, tundras, etc. Allí las criaturas, animales y vegetales, cohabitan, interactúan, existen y, en un sabio balance, dictado por lo que algunos espirituales denominan “la madre naturaleza”, se da el fenómeno de la vida en el planeta.

Por allá, en 1987, en una espesa selva de Centroamérica, un grupo de mercenarios norteamericanos terminaron involucrados en una operación que los convirtió en ‘carne de cañón’, de una temible criatura extraterrestre, llamada por los pobladores locales como: ‘El Depredador’. Con la actuación de Arnold Schwarzenegger, esta cinta se volvió un clásico instantáneo, debido a la acertada mezcla de acción, suspenso e incluso tintes de terror.

Por Mariángela Urbina Castilla

ediweb@revistacredencial.com

Pasados unos años después del atentado terrorista en las torres gemelas del World Trade Center en la ciudad de Nueva York, las compañías aéreas, –de la mano del gobierno de los Estados Unidos– han comenzado a implementar nuevos recursos para impedir posibles violaciones a la seguridad aérea. Hoy día, cada vuelo comercial lleva entre sus pasajeros a los agentes federales aéreos que están preparados para enfrentar cualquier eventualidad que agreda la seguridad de cualquier viaje en pleno vuelo.