23 de septiembre del 2019

FILBO

 

Mario Mendoza

Akelarre

De verdad quiero a la Feria Internacional del Libro de Bogotá –desde antes de que la llamaran como una mascota animada: Filbo– con la resignación con la que quiere uno las cosas que quiere aquí en Colombia, con la paciencia, mejor dicho, con la que puede uno quererse a uno mismo. Me gusta que siempre mejore. Me gusta que le guste tanto a todo el mundo. Soy consciente de que desde hace muchos años, desde hace décadas ya, ha sido organizada por hombres y por mujeres brillantes.

Trainspotting fue su primer libro. ¿Cómo nació la idea de escribirlo?

Parece que ya fue hace mucho tiempo. (Risas). Me sentía verdaderamente desesperado en esa época. Tenía que hacer algo creativo. Tenía mucha música que había hecho y no tenía ningún lugar al que ir con ella. Entonces, decidí que debía ser un escritor porque también tenía mucho material de años atrás y podía ponerlo todo junto en un libro.

 

Selva Almada se ha rodeado de muerte desde muy pequeña, como todos, aunque no nos detengamos a analizarlo. Se ha llevado consigo sus relatos cotidianos, los ha transformado en cuentos desde hace más de diez años y ahora los recopila en su más reciente libro.

 

En Colombia, poco o nada se siguen las noticias de un país tan cercano como Paraguay. Menos de su gente, de las guerras o las tragedias que le pertenecen. La escritora Gabriela Alemán, seleccionada por el Hay Festival y Bogotá Capital Mundial del Libro como uno de los treinta y nueve escritores latinoamericanos menores de 39 años más importantes, revive la historia de una nación que suele ser famosa por el fútbol y por no tener mar. Más allá, no hay mucho que decir, o por lo menos para quienes no somos paraguayos.

 

Bélgica y Francia gozan de una tradición de ilustradores que repercute en el mundo entero. ¿Se siente usted heredera de esa tradición?

El cuento de Borges, publicado en El informe de Brodie, se llama así, Guayaquil: es la historia de un par de profesores reunidos una tarde, tomando café, hablando a solas. Hablando solos, dos monólogos.