23 de septiembre del 2019

literatura

De verdad quiero a la Feria Internacional del Libro de Bogotá –desde antes de que la llamaran como una mascota animada: Filbo– con la resignación con la que quiere uno las cosas que quiere aquí en Colombia, con la paciencia, mejor dicho, con la que puede uno quererse a uno mismo. Me gusta que siempre mejore. Me gusta que le guste tanto a todo el mundo. Soy consciente de que desde hace muchos años, desde hace décadas ya, ha sido organizada por hombres y por mujeres brillantes.

Los cuentos de este volumen tienen en común la superstición, que hace que la realidad bordee la fantasía. ¿Es supersticiosa? ¿Es la superstición un rasgo boliviano?

A pesar de que ya había escrito otras novelas, su trabajo se centraba en poesía, de hecho es considerado uno de los poetas latinoamericanos más importantes de los últimos años. ¿Por qué alejarse de la rima para adentrarse en una prosa sobre un tema tan doloroso y oscuro?

 

Si uno lee La verdad sobre el caso Harry Quebert, lo puede asociar con la trilogía Millennium, de Stieg Larson. En ambas novelas, el protagonista intenta resolver el caso de un extraño asesinato ocurrido muchos años antes. Por supuesto, la trama es inmensamente diferente, pero digamos que igual de contagiosa. ¿Hay para usted alguna asociación?

Durante cuatro días los amantes de la literatura, las artes visuales, el cine, la música, la geopolítica, el periodismo, la ciencia, la historia y diversas temáticas adicionales que trae el festival para esta nueva edición, podrán disfrutar de más de 150 charlas y actividades con importantes figuras como Simon Sebag, Andrea Wulf, Hisham Matar, Phil Manzanera, Cesar Aira, Carmen Aristegui, Fernando Aramburu y Joël Dicker, entre otros.

 

La carne, un título que, si uno no está hablando de gastronomía (incluso si sí está hablando) es ya lascivo. ¿Era la intención?

Aparte de la obviedad de que uno escribe sobre lo que le da la gana, ¿por qué decidió escribir sobre un tema que, a primera vista, parece estar más que cubierto?

Recuerdo exactamente dónde estaba y qué hacía el día que murió Borges. No por la sorpresa su muerte –estaba muy enfermo– sino por la certeza de que ya nunca podría conocerlo. Había perdido estúpidamente la oportunidad en su tercera visita a Colombia en 1978 y ahora era irremediable. Uno vive descuidado con los seres que ama, como si fueran eternos. Ese remordimiento solo me lo quitó, años después, un comentario de Carlos Fuentes: “Nunca quise conocer a Borges. Tuve muchas oportunidades pero siempre me negué, no quería que dejara de ser para mí un clásico”.

Del 25 al 30 de agosto
Sede Palogrande de la Universidad de Caldas
Entrada libre

¿En dónde hay actividades?

Parque de los deseos: Feria de artesanías, show de capoeira, cuenteros y concierto de saxofón y clarinete.
Parque Explora: Horario extendido en las actividades del parque: exposiciones, cine domo, observatorio y coloquios de astronomía.
Parque Norte: Entradas 2X1 en todas las atracciones.
Jardín Botánico: Cinema picnic.