17 de octubre del 2019

Libros

  • Tanto sabe usted de Álvaro Gómez Hurtado que se ‘antoja’ casi imposible entender que nunca lo hubiera conocido. ¿Cómo logró comprender su vida y obra a tal profundidad?

 

Mario Mendoza

Akelarre

De verdad quiero a la Feria Internacional del Libro de Bogotá –desde antes de que la llamaran como una mascota animada: Filbo– con la resignación con la que quiere uno las cosas que quiere aquí en Colombia, con la paciencia, mejor dicho, con la que puede uno quererse a uno mismo. Me gusta que siempre mejore. Me gusta que le guste tanto a todo el mundo. Soy consciente de que desde hace muchos años, desde hace décadas ya, ha sido organizada por hombres y por mujeres brillantes.

La muerte de su padre le hizo reflexionar sobre la familia. Dice que descubrió que la suya, como todas, era disfuncional. Y aclara que esto, lejos del imaginario colectivo, no es negativo sino que es casi un culto al caos. A sus 51 años, Víctor de Currea-Lugo afirma que esa suerte de ‘micro caos’ que vivió en su infancia le dejó muchas cosas. Que su madre le enseñó el valor del silencio y, también, a leer y a escribir. Y que de su padre aprendió a decir las cosas. A conversar, a hablar en público.

 

  • Usted ha publicado más de 10 libros de no ficción y su labor como periodista fue galardonada con un premio Ortega y Gasset, ¿por qué decidió saltar a la ficción con un tema tan periodístico como la Revolución Bolivariana?

María Elvira Pombo llevaba un buen tiempo sentada en una librería en espera de que algo pasara. Había pensado: “si ustedes verdaderamente existen, quiero que me caiga un libro en las piernas”. María Elvira, la administradora de empresas, la que había conseguido trabajar en la multinacional financiera de sus sueños, la analítica, estaba poniendo a prueba a los ángeles, a sus ángeles.

Su primera novela fue un fenómeno editorial, ¿temió que Horóscopo –al no ser biográfica– no tuviera el mismo éxito?

REVISTA CREDENCIAL habló con Piedad Bonett y esto fue lo que nos dijo:

 

Hace años, cuando incursionó en la narrativa, usted dijo que la novela se le había convertido en un vicio. ¿Ha intentado dejar ese vicio y regresar a la poesía, o sucumbió por completo a la novela?

En esta producción cinematográfica se cuenta la historia de un pequeño pueblo inglés, donde una joven mujer cumple el sueño de abrir la primera librería del lugar. Enfrentándose a la resistencia de sus educados pero altaneros vecinos, Emily Mortimer -la actríz que protagoniza la película- logra transformar la casa más antigua del pueblo en su tienda de libros.

En esta novela se esconden varios enigmas que rodean la muerte del soldado. Misterios que el narrador logrará deshacer a través de su pericia como detective. Sin embargo, será el lector quien obtendrá sus propias conclusiones.

Con este libro, el autor logra crear una conexión entre el lector y el narrador, quien, en un reencuentro casual en el Central Park de Nueva York con uno de los testigos de la muerte del soldado, permite al protagonista volver al pasado dándole significado a su propia vida, a la del protagonista.