17 de agosto del 2019

Medio ambiente

LAS CIUDADES ocupan el 2% de la superficie terrestre, pero emiten 70% de los gases de efecto invernadero, causantes del cambio climático. El afán de los seres humanos por satisfacer sus necesidades al estar amparados por una cultura masiva de consumo, ha disparado –por encima de lo considerado responsable– la producción y consumo de energías no renovables en las urbes, así como la generación de residuos nocivos para los ecosistemas –como el plástico, pero no únicamente– y la deforestación, entre otros fenómenos.

Imagine por un momento que se encuentra en el desierto. Su cuerpo está siendo sometido a una prueba de temperatura, pues el intenso calor no solamente proviene de los rayos del Sol –ese que, sin ningún esfuerzo, logra aplastarlo sobre la polvareda–, sino que también emana del suelo, del barro seco, de cada partícula de polvo que se cuela en sus fosas nasales y que se adhiere a su piel. “Me toca hidratarme ya mismo”, piensa usted con razón, y se detiene a buscar la última botella de agua que le queda en el morral.

Este congreso de influenciadores se llevará a cabo en Plaza Mayor Medellín.  La motivación principal de abrir este espacio es incentivar a las personas que sueñan con ser viajeros, o creadores de contenidos digitales de temas relacionados al estilo de vida, a que se arriesguen y comiencen su proyecto. 

 

Durante el segundo día de Planet On 2017, la Muestra Internacional de Cine Ambiental trajo hasta las pantallas grandes de Bogotá algunos estrenos como Río Azul del director canadiense Roger Williams y Planet Earth II de la investigadora británica Emma Brennard.

Hubo una época en que a los automóviles se les tildaba de inventos inútiles y pasajeros, pues ofrecían pocas ventajas frente a las cabalgaduras y sus carretas. Sin embargo, esos odradeks (artículos carentes de valor, al decir de Enrique Vila Matas) pronto se convirtieron en el motor de desarrollo de las sociedades del primer mundo, al punto que hace 100 años se hizo inconcebible el desarrollo de las naciones sin la industria automotriz.

En septiembre del año 2000 la Cumbre de Naciones Unidas estableció ocho objetivos de desarrollo para el nuevo milenio. El séptimo busca garantizar la sostenibilidad del medio ambiente. Para lograrlo, una de las metas es reducir la pérdida de recursos teniendo en cuenta la proporción de superficie cubierta de bosques en todo el mundo. Sin embargo, según la FAO, la oficina de la ONU para la alimentación y la agricultura, cada año se pierden 5,2 millones de hectáreas de bosques –el equivalente a un campo de fútbol por segundo– en todo el planeta.

Caimán del orinoco

 

Rana Kokoi

 

Un tratado que explique el Protocolo de Kyoto, que haga un repaso de la Cumbre de Copenhague, o que explore sin dinamismo los puntos de la Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático, podría confundirlo en lugar de ayudarlo. Este libro, en cambio, está pensado para ser leído fácilmente, a través de preguntas y respuestas cortas, pero no vagas, que le enseñan lo necesario para formarse una posición frente al cambio climático.

Audi: por el ‘e-gas’

¿Ha cambiado el papel de la economía frente a la crisis del ambiente? ¿Se está reconfigurando un nuevo liderazgo de países con base en el nuevo vínculo economía-ecología? Todo parece indicar que vamos en esa dirección.