23 de septiembre del 2019

Enfermedad

A los nueve años de edad, Santiago Rojas tuvo su primer contacto con la enfermedad, un tumor en la pierna izquierda que lo sometió durante doce años. O quizás sea mejor decir que lo sometió sólo por algún tiempo, porque llegó un momento en que, cansado de pelear contra el tumor, decidió enfrentarlo, entenderlo y aprender de este para controlarlo. “Tuve seis veces tumores, en la misma pierna pero en diferentes sitios. Primero en el pie, luego en el empeine, luego en la rodilla, luego en el muslo, antes de llegar a la cadera. Tuve seis cirugías”.

A Timothy Ray Brown le diagnosticaron VIH en 1995. Su reacción, dice, fue como la de tantos otros en aquel entonces: entró en pánico, sintió que había sido sentenciado a muerte. Pero se equivocó: un año después lo que sintió como una sentencia fue revocado gracias a la terapia antirretroviral combinada, que empezó convencido de que debería continuarla de por vida para controlar el virus. Pero nuevamente se equivocó.