25 de noviembre del 2017

Universidad Nacional

*Eugenia vive sola, con sus dos perros. Confiesa que ya no puede identificar cuál es el padre y cuál el hijo, pero los dos han sido su compañía durante los últimos años. Foto | Gustavo Martínez

 

No me acordaba muy bien de su cara, pero sí de su nombre. Cuando yo era niño, Hernando Segura le dictaba clases de contrabajo a mi papá. Por esos tiempos, el paisaje estudiantil de la facultad de música de la Universidad Nacional era sobrio y místico. Después de veinte años, la cosa no ha cambiado mucho.