19 de noviembre del 2019
El artista se presentará el 25 de mayo en Medellín y el 27 de mayo en Bogotá. | Foto: Cortesía
23 de Mayo de 2017
Por:
Catalina Barrera

El cantautor español Miguel Bosé regresa a Colombia con su gira Estaré 2017 para presentar su álbum MTV Unplugged. El 25 de mayo se presentará en la Plaza de Toros de Medellín y el 27 de mayo en la Carpa Américas Corferias, en Bogotá.

“Provocar y desatar emociones, de eso se trata el arte”: Miguel Bosé

Este álbum es una recopilación de algunos de sus grandes éxitos, un recorrido por su carrera artística, acompañado de diferentes artistas. Cantando con ellos, ¿ha percibido un cambio generacional en la manera de hacer música?

 

Este es más un álbum acústico, una fórmula diferente de hacer música, porque no soy acústico. Mi producción es informática, trabajo con ordenadores. Traducir toda mi música a lo acústico es lo que lo hace diferente. Obviamente están varios de los temas más importantes de mi carrera, pero hay temas originales y hay invitados. Siendo un proyecto especial, lo más propicio era adornarlo con apariciones especiales.

 

Juanes y Fonseca son la cuota colombiana en este álbum. ¿Por qué decide escogerlos a ellos particularmente?

 

Porque son amigos.

 

¿A quién va dedicada su canción Estaré?

 

 A mis hijos.

 

¿De quién fue la idea de introducir el beatbox en la musicalización de Morenamía? ¿Resultó como lo esperaba?

Resultó mucho mejor de lo que esperaba. Yo tenía una idea de hacer unos arreglos solo con voces polifónicas y percusión, pero al final descubrimos a estos chicos en una calle de la Ciudad de México y decidimos que era lo más atractivo.

 

A propósito, es conocido su trabajo con las comunidades indígenas en México, incluso que en una visita a estas comunidades, niños y niñas de origen maya le cantaron en su lengua nativa canciones como Te amaré y Aire soy. ¿Cómo fue esa experiencia?

El trabajo con la Fundación del Patrimonio Indígena MX está directamente ligado con las 68 comunidades indígenas del país. Fue una experiencia bellísima escuchar versiones de tus canciones en lenguas tan antiguas que crean y que resuenan en la identidad profunda del país, es mucho más que emocionante, no hay palabras para describir, mi trabajo con ellos es justamente eso: preservar esas raíces, potenciarlas y conservarlas.

 

Usted tiene una posición muy crítica cuando habla de política. ¿Cuál cree que es el poder de la música para actuar políticamente?

La música no tiene que tener poder político. La intención es otra cosa, la música hace parte del arte. Estamos para provocar y desatar emociones, de eso se trata el arte.

 

Pero a veces el arte se politiza...

Sí, es como todo. Si el deporte se politiza o la moda se politiza, dejan de tener su esencia y pasan a tener un sentido completamente erróneo. No sirve. Lo que sí es cierto es que detrás de cada artista hay un ciudadano que tiene necesidades, dentro de esas, tener más afinidad hacia unas causas o unos colores si se habla de política. Entonces, para lo que sí servimos es para crear un punto de referencia, para que ellos digan “yo pienso como él o siento como él o quiero adherirme a la misma causa que la de él”. Pero no creo que la música tenga que politizarse.

 

Su madre actriz y su padre torero. ¿Usted quiso seguir el ejemplo de alguno de ellos en algún momento? Además, ambos famosos. ¿En qué momento supo que tenía que dejarlos de lado para empezar a ser Miguel Bosé?

No sentí la necesidad de seguir ninguno de esos caminos, no soy ni lo uno ni lo otro, soy músico, soy cantautor, soy intérprete, soy una voz y soy una identidad en toda la música.

 

En 2010, de la mano del entonces presidente de Colombia, Álvaro Uribe Velez, recibió la ciudadanía colombiana y declaró que “el derecho a la paz sea un derecho universal”. Casi siete años después, ¿está de acuerdo con la paz que ha propuesto Juan Manuel Santos?

 

Yo soy un hombre de paz, trabajo por la paz y tengo una fundación junto con Juanes, otro ciudadano colombiano, que se llama “Paz sin Fronteras”, con sede en Ginebra, con la que peleamos por la paz, por los derechos que conllevan a la paz; es decir, el derecho a la cultura de la paz, el derecho a vivir en paz y el derecho a gozar una existencia de paz. Desde el año pasado conseguimos, junto con muchas otras organizaciones, adelantar una iniciativa que el 1° de julio hizo que las Naciones Unidas declarasen por fin, después de tantos y tantos años, a la paz como derecho humano universal. Antes no gozaba de tal estatus, a pesar de estar esculpida en los frontis de los edificios de las Naciones Unidas, tanto en Ginebra como en Nueva York. Estoy de acuerdo con la paz a priori de decir: “se formule como se formule, primero la paz y luego darle forma a la paz”.

 

 

Jóvenes y viejos corean sus canciones. ¿Cuál cree que ha sido el secreto para captar públicos tan distintos?

No hay secretos para esto. Si hubiera un secreto estaríamos todos apiñados en el número 1 de las listas constantemente y no habría números 2 ni números 3. Creo que apuesto por esta manera que tengo de entender, de escribir y de producir música. Hacerla única es lo que la gente busca, las cosas diferentes.

 

 

*Publicado en la edición impresa de mayo de 2017.