25 de septiembre del 2020
Fotografías | Cortesía Andrés Cepeda
27 de Mayo de 2020
Por:
Catalina Uribe Tarazona

El cantante y compositor bogotano se animó a lanzar Trece, su decimotercer álbum de estudio, en medio de la pandemia. Esta es su visión sobre el futuro de la industria musical. 

“He aprovechado la cuarentena para escribir canciones”: Andrés Cepeda

  • ¿Cómo vive el confinamiento?
Creo que como todos (risas). Vivo con mi esposa y juntos hemos encontrado un espacio que normalmente no disfrutábamos tanto, pues siempre estábamos viajando y brincando de un lado a otro. Hemos echado más raíces en la casita en estos días y tenido momentos para sentarnos largas horas a leer, cosa que normalmente nos costaba mucho trabajo. Por mi parte, he aprovechado para escuchar mi colección de acetatos y escribir canciones. Esos cambios de ritmo han sido positivos y hemos tratado de adaptarnos y aprovecharlos. Por el lado del equipo, hemos estado muy creativos también, no solamente en la creación de canciones sino en inventar formatos, maneras y métodos nuevos de llegar al público, de presentar productos y cosas interesantes para nuestros clientes y nuestras marcas. Es decir, esto nos ha puesto también a trabajar y a pensar mucho, a crear cosas que, a la larga, van a enriquecer la manera en que hacemos lo que hacemos. Entre la lavada de los platos, la arreglada de la casa y todo esto que te cuento, han sido días de aprendizaje. Una época de la que creo que vamos a salir con una serie de lecciones muy interesantes.
 
  • Así como el mundo ha tenido que reconfigurarse, la escena musical también. ¿Cómo ve el panorama para esta industria?
Todo lo que tiene que ver con los shows en vivo lo veo muy grave, especialmente porque hay mucha gente –más allá de los artistas, las bandas y los músicos– que vive de las presentaciones. Desde la gente que parquea los carros para arriba, así que es una afectación muy grande y ante la que no hay ningún remedio. Solo se puede esperar. Mientras tanto, estamos tratando de ser solidarios y de ayudar a nuestros colegas, que dependen precisamente de ese día a día en escena. Quienes escribimos canciones o las cantamos tenemos una cierta tranquilidad o comodidad de poder movernos desde la casa y crear cosas, aprovechando las tecnologías. Sin embargo, el golpe que le da a nuestra industria el no poder hacer shows en vivo es definitivamente muy grande. Creo que nos vamos a inventar cosas diferentes para mantener a la gente conectada y entretenida, pero sí necesitamos que las soluciones vayan llegando.
 
  • ¿Cuál cree que debería ser el rol de los grandes artistas durante y después de este momento?
Pues en la medida que podamos colaborar, hacerlo. Y poner nuestras voces al servicio de las convocatorias para la solidaridad. Este es un llamado muy obvio pues creo que todos lo tenemos que hacer. Por otra parte, seguir produciendo y entregando contenido. Cuando la gente está en casa y, sobre todo, cuando tiene todos estos problemas, una de las cosas a las que recurre para relajarse es la música. Nosotros hemos estado muy activos apoyando eventos sociales. El pasado 1 de mayo fue Colombia cuida a Colombia, un evento buenísimo para ayudar a las personas más afectadas por la pandemia. También, con mi compadre Fonseca estamos apoyando a la Fundación Cardioinfantil para recoger recursos para proteger a los médicos y comprar aparatos. Hay que apoyar con lo que se pueda. Este es un momento en el que no solamente los artistas sino todo el que pueda poner un granito de arena, dar unos pesos, comprar un mercado o llamar a una persona que está sola, debe hacerlo.
  • Algunos artistas han vuelto a los videos hechos en casa y a las grabaciones realizadas con equipos básicos. ¿Cree que eso podría devolverle la importancia a la calidad y restar relevancia a la espectacularidad de los grandes shows?
Claro que sí. Los actos con más calidad son los que se atreven a salir a hacer cosas con poca tecnología, de una manera muy natural y muy cruda. ¿Quién puede hacerlo en realidad y quién no? ese es un rasero que, hace unas semanas, no estábamos viendo. Eso es muy interesante y pasa en muchos niveles. Y, estoy de acuerdo contigo, concentra la atención de la gente en la calidad de esos contenidos. Creo que así va a haber una depuración y no solamente en lo que tiene que ver con el audio y las canciones, sino también con el video, pues –aunque nos obliguen a trabajar con herramientas muy básicas– la creatividad y el ingenio de los artistas visuales es lo que va a salir a relucir. Las cosas bien hechas y con buen concepto son las que van a seguir saliendo a flote, ese es un filtro que hace unas semanas nadie se imaginaba que podría existir.
 
  • Hablando de shows, ¿qué pasará con Compadres Tour?
Bueno, para bien o para mal, no sé, ya íbamos muy adelante en los compromisos de fechas y demás. Ahora estamos a la espera de que nos avisen en qué momento, seguramente del año entrante, se pueden volver a hacer eventos públicos. Por ahora, todo lo que es en vivo y masivo queda para otro momento, ahora hay que pensar de otra manera. Pero te aseguro que tan pronto tengamos la oportunidad, y sepamos que es seguro y razonable hacerlo, volveremos a cumplir con los compromisos que tenemos en suspenso y que, por supuesto, no queremos dejar en el aire.
 
  • Hablemos de Trece. ¿Cómo se siente lanzar un álbum con nuevos compositores y productores, en medio de una coyuntura como la actual?
Hay algo de incertidumbre, nunca habíamos lanzado un álbum en estas condiciones. Por fortuna, en los últimos años, la parte de promoción y de difusión digital ha cobrado mucha fuerza, entonces no es tan loco contar solamente con canales digitales. Obviamente no hay nada como ir a las emisoras o a los medios y presentarse, pero por lo menos nos quedan estas posibilidades y vamos a aprovecharlas al máximo. Considero que no deberíamos suspender lanzamientos o dejar de hacer lo que hacemos por la coyuntura, al contrario, en este momento, debemos estar presentes para el público y trabajar en las condiciones que haya que trabajar. Me acuerdo de cuando en nuestra industria había tanto pánico por la piratería y la desaparición del cd, sin embargo la industria encontró la manera de adaptarse. Los últimos veinte años no han sido más que un vertiginoso sube y baja de cambios a los que las compañías discográficas, los productores, los artistas y todos los que estamos en este mundo nos hemos tenido que adaptar. Este es un reto más, uno muy complicado, pero del que creo podemos salir airosos si encontramos mejores maneras de hacer lo que hacemos bajo estas condiciones.
 
  • Déjame ir, uno de los sencillos del álbum, habla de los momentos en los que toca dejar de lado el libreto e improvisar. ¿Cómo improvisa usted cuando parece que todo lo planeado se trastoca?
Ahí sí es como decían antes: “se saca la cédula y se ponen a prueba las capacidades que uno tiene en el campo que uno maneje”. Es en los momentos de crisis cuando realmente se templa el carácter y se sabe con qué se puede salir. Pienso que es un momento de retos: el mundo está pidiendo lo mejor de nosotros así que tenemos que buscar en nuestro interior qué es eso especial que nos puede hacer brillar.
 
  • ¿Cómo describe este nuevo trabajo discográfico?
Es un álbum en el que pude vivir un gran aprendizaje. Fue un proceso de mucho intercambio, de mucho canje de conocimiento y para mí eso le da un valor especial. 
 
  • ¿Qué canciones de este trabajo son imprescindibles para estos días?
Te dejo ir la recomiendo mucho, es bellísima. Mil maneras de morir y Mi salvapantallas. Esta última es perfecta para lo que estamos viviendo. ‹
 
*Publicado en la edición impresa de mayo de 2020.