11 de agosto del 2020
Fotografía | Cortesía Mike Bahía Foto: Giorgio del Vecchio
15 de Julio de 2019
Por:
Catalina Uribe Tarazona

Michael Egred Mejía es músico, cantante, guitarrista, bailarín y administrador. El caleño, creador de éxitos como Buscándote, Quédate aquí y La lá, se ha ganado el corazón del público gracias a su talento y, sobre todo, a su honestidad.

"Cumplí mi sueño hace muchas canciones": Mike Bahía

  • ¿Qué diferencia hay entre Michael Egred Mejía y Mike Bahía?

Michael es más estratégico y administrativo. Piensa mucho en el tema de los recursos. Mike, por el contrario, es un loco soñador que no piensa tanto antes de hacer las cosas. Mike es como el angelito y Michael el diablito (risas).

 

  • Usted es oriundo de Cali, tierra de salseros. Además, su familia es de tradición circense, pero terminó dedicándose al pop y al género urbano. ¿Cómo dio ese salto?

A mí la música me gusta en su esencia y me encanta sorprenderme con ritmos diferentes. Yo tuve banda de rock, de pop, estuve en una orquesta de salsa y en el coro del colegio. Siempre estuve abierto a diferentes géneros. Además, cuando estudié Administración de Empresas en la Javeriana descubrí que, si quieres tener éxito en algo, tienes que identificar una tendencia, ir con un flujo de algo que ya exista y que la gente esté demandando. Así fue que decidí entrar al reguetón. Busqué a un grupo muy famoso por esos días, Alkilados, y les dije: “vengan, ustedes tienen la fórmula. Yo quiero ser el solista de lo que ustedes hacen”. Nos hicimos socios y empezamos a trabajar. Así arrancó mi historia.

 

  • En el renacer musical de su novia, la actriz y cantante Greeicy Rendón, usted ha sido una pieza clave. ¿Cómo ha sido esa relación de colegas?

Ha sido increíble. Yo tengo mucho que decir con respecto al Mike de antes y al de después de Greeicy. Nos sumamos mucho el uno al otro a nivel estético. Lo que a ella le hace falta yo lo tengo y al revés. En mi música, ella es muy importante. Después de lograr su admiración y respeto musical, pude guiarla en su proceso porque, al principio, ella no tenía mucha idea de hacia dónde iba a ir. Yo no quería viciar su evolución; solamente ponerle las herramientas que yo consideraba que le podían servir. Estuve ahí como un bastón. Cuando me necesitó, me agarró. Y cuando no, fui su compañía. La parte más bonita del éxito de mi carrera fue cuando tomé la decisión de sumarle a ella sin importar lo que pasara conmigo. Yo siempre he pensado que la clave no está en impresionar a tu pareja sino en que juntos impresionen al mundo.

 

  • Hablemos de La, lá, una canción que superó, en tan solo una semana, los cinco millones de views en YouTube. ¿Cuál es la historia?

La, lá es la quinta canción de mi álbum Oasis, que empieza con Quédate aquí y que ha sido producto de mucho trabajo, así como de una bonita relación que he tejido con mi nueva disquera, Warner. Es una canción que yo necesitaba. Desde el inicio, Mike ha sido mucha playa, verano y elementos de reggae. Pero de un momento para acá empecé a hacer otro tipo de cosas –como Serenata, que es un despecho con mariachi, o como Canciones con mentiras o Esta noche, que es una bachata–. En fin, me alejé un poquito de lo que era, así que cuando Ovy On The Drums –quien tuvo la idea original de La, lá– me la mostró y sentí su color playero, supe de inmediato que tenía que ir en el álbum. De aquí a octubre, espero que ya esté disponible con casi que el 80% de las canciones con video.

 

 
  • A propósito de ese gusto por el verano y el estilo playero, cuénteme sobre su relación con el mar.

En la época del colegio, mi papá me dijo: “Haga lo que más le guste en la vida”. Y me preguntó: “¿qué es lo que más le gusta?”. Recuerdo que estábamos en un viaje en Coveñas. Yo le respondí: “el mar” y me dijo: “¿por qué el mar?” Le expliqué que es el único que hace lo mismo en toda la gente. Cuando lo visitamos, todos queremos caminar hacia la playa y quedarnos mirándolo. Es la nada. Ese efecto que genera, esa paz interior, me encanta. Además, mi papá siempre me ponía UB40, Bob Marley y ese reggae clásico que me parece tan de buen gusto y tan de buena vibra… Ese es mi feeling hacia el mar: no solamente en estética visual sino musical.

 

 

Fotografía | Cortesía Mike Bahía Foto: Giorgio del Vecchio

  • Mejor Artista Andino y Mejor Colaboración junto a Greeicy en los Premios Heat 2019. Además, usted está entre los artistas con mejor acogida del público digital. ¿Qué sentimientos le produce todo esto?

Paciencia, disciplina y constancia. Yo cumplí mi sueño hace muchas canciones. Mi carrera es resultado de lo lindo que es funcionar en equipo y de ser felices haciéndolo. Mis logros se los atribuyo a la gente. Hace poco hicimos un ensayo y fueron todos los de la parte administrativa de nuestra empresa con sus hijos. Fue algo increíble. Por otro lado, están los otros pequeños éxitos. Por ejemplo, aquí en Medellín, tengo ahora mi casa: hace un año me mudé con Greeicy, con mis perros, están mis suegros arriba… todo marcha perfecto y ya estoy fortaleciendo mis relaciones laborales aquí. No necesito que me den un Lamborghini para disfrutar. Hoy puedo tomarme un vino al final del día y celebrar.

 

  • Hablando de éxitos y sueños, comparta uno que se le haya cumplido gracias a la música.

Comprar casa. Estamos en el desarrollo de nuestro hogar y es increíble. La sensación de comprar un pedazo de tierra y sembrar en él un árbol, porque sé que van a pasar 20 años y va a seguir ahí, es grandiosa porque años atrás no era una ambición. Realmente yo no lo anhelaba, pero cuando tú tienes una familia, eso sí se vuelve una necesidad. Quieres una casa y cuando ya la tienes entonces quieres hijos. De ahí en adelante se van acumulando una cantidad de cosas que se vuelven importantes y que antes no te ilusionaban.

 

  • Y mientras llegan los hijos, se van llenando de animales…

(risas) ¿Sabes algo?, aunque suene cruel –y no lo soy–, mis perros han sido una excelente terapia para prepararme para tener hijos. La manera tan humana, racional y consciente como Greeicy los ve me ha cambiado la forma de comunicarme con ellos. A veces alguno está ladrando y yo lo callo, pero luego ella me dice: “¿por qué no lo miras? Míralo primero, de

pronto es que te está queriendo decir algo”. Con esa manera de tenerles paciencia –a veces toca limpiar lo que han hecho una, dos, tres y hasta cuatro veces–los perros te adaptan mejor a la sociedad, te vuelven más paciente y tolerante.

 

 

*Publicado en la edición impresa de julio de 2019.