14 de diciembre del 2019
2 de Marzo de 2015
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A punta de anécdotas que dan cuenta del origen y los secretos que encierran varias de las grandes obras de la literatura universal, La sangre de los libros es una invitación con sólidos argumentos a dejar que la mente vaya a lugares insospechados a través de las páginas de los libros. Revista Credencial entrevistó al autor, uno de los invitados al Hay Festival.

Por Ana Catalina Baldrich

EN ENTREVISTA Santiago Posteguillo

Cada uno de los millones de libros y autores tendrá, como los citados, sus historias. ¿Por qué eligió estas obras y estos autores?
La selección de los 30 escritores y escritoras protagonistas que aparecen en La sangre de los libros está hecha teniendo en cuenta una serie de variables objetivas y una variable subjetiva. Entre los parámetros objetivos he tenido en cuenta que hubiera autores de diferentes períodos históricos, desde la antigüedad clásica, hasta el siglo XXI, pasando por el Renacimiento, el Siglo de Oro Español, el importantísimo siglo XIX desde el punto de vista del desarrollo de la novela como género, o el siglo XX. He procurado que hubiera escritores y escritoras. Que hubiera novelistas, pero también poetas, dramaturgos o autores especializados en el relato corto y que hubiera representantes de diferentes tradiciones literarias: la del engua española, la de lengua alemana, rusa, inglesa, portuguesa, francesa, etc… Todo esto son variables objetivas para procurar una versión razonablemente variada de la historia de la literatura a las que añadí una variable subjetiva: todos son escritores o escritoras que me gustan.
Cada relato es corto y preciso, y al final cuenta con algunas reflexiones pedagógicas. Así, a través de estos los lectores pueden sentir que asisten a una de sus cátedras, ¿era esa laintención?

La intención primordial es que los relatos resulten entretenidos, pero que también puedan enseñar, siguiendo la máxima latina de docere et delectare,b enseñar y deleitar a la vez. Y sí, en gran medida mis clases en la Universidad Jaume I de Castellón en España son muy similares: con frecuencia recurro a lo anecdótico o misterioso en
a vida de los grandes personajes de la historia de la literatura para conducir desde ahí a mis estudiantes (en La sangre de los libros a los lectores) a lo sustancial que es que se interesen por as grandes obras clásicas creadas por estos escritores.
Llaman la atención varias coincidencias en las vidas de los autores, tragedias, dolores o incluso la nieve y el invierno. ¿Cuál fue la que más llamó su atención durante la investigación?
A mí me sorprendió mucho la primera vez que supe que Fernando Pessoa, el gran poeta luso, era trilingüe y capaz de escribir magníficos poemas no solo en portugués, sino también en inglés o francés. Su historia para intentar publicar su serie de sonetos isabelinos me parece muy interesante e ilustrativa de la cerrazón anglosajona hacia otras tradiciones literarias.
El libro tiene muchos datos, sin embargo hay pensamientos, sentimientos y diálogos que tal vez no están documentados, ¿cómo los reconstruyó?
Los relatos de este volumen son históricos, como novela histórica en versión breve. Esto hace que use la misma técnica que con mis novelas históricas extensas: documento con detalle lo que sí sabemos de los protagonistas de cada relato y luego, con imaginación basada en esa documentación, recreo diálogos y conversaciones privadas que no sabemos cómo fueron, pero que a la luz de los datos que tenemos quizá tuvieron lugar de un modo muy parecido al que recreo en cada episodio.

A lo largo de las páginas en sus reflexiones hay algunas críticas de carácter político y social, ¿cree que la literatura, pese al tiempo, puede explicar cualquier acontecimiento pasado, presente o futuro de la historia?
Sin duda: la novela histórica, por lo general, nos explica el pasado, la novela realista el presente y la ciencia ficción, con frecuencia, posibles tiempos futuros. Y en cada uno de estos géneros hay autores sobresalientes que nos hacen pensar con intensidad sobre el pasado, por ejemplo, Benito Pérez Galdós, sobre el presente, como Vargas Llosa, o sobre el futuro, como hacen Orwell, Bradbury o Doris Lessing (esta última en su serie de novelas de ciencia ficción).

En “Un calambur” usted confiesa la falta que le hace Quevedo. ¿Qué cree que diría el gran escritor al FMI?
Me falta la agudeza de Quevedo para saber expresarme con la suficiente gracia a la par que con contenido de enjundia. Pero del FMI solo se me ocurre preguntar: ¿cómo puede ser que una serie de personas que no son elegidas democráticamente, que no han pasado por ningún proceso de elecciones abiertas, diga a gobernantes que sí han sido elegidos democráticamente lo que tienen que hacer? El FMI es lo más parecido a una dictadura.
¿Cuántos libros, entrevistas y documentos investigó y cuánto tiempo le tomó esta labor para poder describir con tanto detalle cada uno de los episodios?
Realmente, detrás de La sangre de los libros hay 23 años de trabajo. Pero esto tiene una cierta “trampa”. Esos 23 años se corresponden con los años que llevo como profesor de lengua y literatura en la Universidad Jaume I de Castellón en España. Todo este tiempo he estado investigando para encontrar anécdotas y misterios literarios con los que llevar a mis estudiantes de lo anecdótico a lo sustancial que son las grandes obras de la literatura universal.
¿Se animaría a sacar otro tomo con la sangre de más libros?
Bueno, de hecho, La sangre de los libros tiene un antecesor que es La noche en que Frankenstein leyó el Quijote, que ya contenía 24 relatos similares. Pero, ciertamente, si quiero ser coherente conmigo mismo, si he escrito la trilogía de Escipión y espero terminar próximamente, quizá el año que viene, la trilogía de Trajano, quizá no estaría de más escribir un tercer libro de relatos sobre la historia de la literatura y así tener una trilogía sobre la historia de la literatura universal.

Sergio Ocampo Madrid
Limpieza de oficio

Literatura Random House
226 páginas

Una serie de muertes de payasos irrumpe en la ciudad colmando la atención de las autoridades, los rumores de los habitantes y los titulares de la prensa. Un virus, la magia negra y las fobias son algunas de las hipótesis que se tejen en torno a la causa de la amenaza en contra de la risa, hipótesis adornadas, destacadas, exaltadas e incluso exageradas por cuenta de un periodista que en silencio se jacta de hacer de sus crónicas relatos literarios. Una novela que mantiene
la atención del lector de principio a fin, entre risas, sorpresa e incluso angustia, una serie de emociones que solo terminan en el punto final de la confesión que anhela durante toda la historia.

 

 

Javier Cercas
El impostor

Literatura Random House
425 páginas

Esta es la historia de Eric Marco, un hombre que durante años se hizo pasar por superviviente de los campos de concentración nazis y quien solo hasta 2005 fue descubierto como impostor. A través de sus páginas, Javier Cercas indaga en la historia de un personaje que demuestra la gran capacidad del ser humano de engañarse, conformarse y mentirse.

 

 

John Carlin

La sonrisa de Mandela

Debate
189 páginas

La visión del periodista que tuvo el privilegio de ser testigo de cómo Mandela pasó de ser un prisionero político a presidente de su país. Un retrato sincero del hombre al terminar su primera rueda de prensa, tras ser liberado, consiguió que decenas de reporteros no tuvieran más remedio que ovacionarlo, el hombre al que el mundo entero admirará por su lucha, sus logros y sobre todo por ser una gran persona tras una gran sonrisa.