11 de diciembre del 2018
31 de Agosto de 2018
Por:
Mario Alcalá

Una cinta, con un acertado y dosificado buen sentido del humor, que ya está en cartelera.

'¿Y si hacemos un trío?'

Si un desprevenido navegante de la web decide conseguir información en los motores de búsqueda, acerca de la palabra Threesome, lo más probable es que la primera página que aparezca frente a sus ojos sea una dedicada a la pornografía. La traducción literal del inglés al español aplicada a esa palabra es: grupo de tres, pero, en la práctica, resulta ser esa actividad sexual donde intervienen 3 personas dentro de algunas variantes: 1 hombre 2 mujeres; 2 mujeres 1 hombre, 3 hombres o 3 mujeres. Es por eso que si una película tiene como título ¿Y si hacemos un trío?, puede que provoque una reacción inicial de aquellas que dibujan en el rostro una pícara sonrisa, acompañada de unos dubitativos segundos de placentero silencio, provocado por un efímero viaje a los insondables espacios de la desbordada imaginación lujuriosa.

Sin embargo, la realidad del largometraje es otra, porque si bien este habla de ese particular escenario tripartito de gozo y seducción, su objetivo apunta en otra dirección: mostrar el modo como una relación de pareja de varios años, con una hija de por medio, podría encontrar en esta opción el camino para devolverle la pasión a un desgastado matrimonio.

Los protagonistas son Estelle y Simon, ella es una atractiva mujer de 34 años de edad, que se encuentra en esos puntos de la existencia donde confluyen varias fuerzas externas que terminan por alterar su personalidad, entre otras cosas podemos ver un cambio en sus condiciones de trabajo, el volátil comportamiento de su hija y la falta de atención de su marido. Él es un hombre poco agraciado, que lleva sus asuntos con una excesiva tranquilidad, siendo el tipo de hombres que prefiere delegar, y evita tomar partido. Cuando Estelle tome la iniciativa de explorar en los impredecibles terrenos de involucrar a otra persona en su relación, vendrá la curiosidad de parte de Simon, quien, a pesar de mostrarse sorprendido y confundido, dejará ver esa mórbida curiosidad y terminará formando parte de esta arriesgada empresa. A la par con estos deseosos esposos, el público contemplará a otros personajes que irán complementando esta historia, donde, de modo singular, ese famoso trío pasará a un segundo plano.

Con ¿Y si hacemos un trío? tenemos una exquisita cinta, que tiene su mayor virtud en su acertado y dosificado buen sentido del humor que está presente en toda la película. Los protagonistas, especialmente ella, resultan siendo frescos y veraces. El relato como tal evita, sin mucho esfuerzo, caer en los consabidos lugares comunes que podría tener un filme con esta temática. El resto de los personajes logran crear ese punto de identificación que tanto disfruta un espectador de cine. Y, aunque pueda sonar inconveniente en estos tiempos de empoderamiento femenino, el trabajo de casting, con respecto a la cantidad de mujeres bellas que aparecen en el largometraje merece un sentido, sincero y elogioso aplauso, porque parece un reinado.

 

 

Ficha técnica

Título original: Le trip à trois

Año: 2017, Canadá

Idioma: francés

Duración: 91 minutos

Géneros: comedia, drama

Director: Nicolas Monette

Reparto: Mélissa Désormeaux-Poulin, Martin Matte, Mylène Mackay  

 

Calificación (en la escala del 1 al 5): 4