15 de octubre del 2018
Somos calentura
Archivo Particular
14 de Septiembre de 2018
Por:
Mario Alcalá

Revista Credencial.

Buenaventura Mon Amour, la perla negra que danza en el Pacífico

Y fue por allá, a mediados de los maravillosos años ochenta, cuando en las calles de las grandes ciudades de Estados Unidos de América, los jóvenes afroamericanos decidieron que sus diferencias, sus peleas entre pandillas, sus duelos por las mujeres y su forma de marcar territorio, no era necesariamente una actividad en la que se debía involucrar derramamiento de sangre, madres llorando a sus hijos muertos y largas condenas tras las rejas, porque, como una forma de lucha, que a la misma vez era una válvula de escape y una demostración de orgullo de la raza negra, ritmos como el hip-hop, el rap, el ska, etc., se mezclaron con acrobáticas e innovadoras formas de baile, retomadas de los sesenta, como el breakdance, el b-boying y otras danzas urbanas, que eran una manera pacífica de demostrar esa supremacía que exigían las circunstancias.

Ahora, en este 2018, con ese movimiento como telón de fondo, aparece en la cartelera colombiana la cinta: Somos calentura, un largometraje que sitúa su historia en uno de los puertos con mayor tradición, pero a la vez más convulsionados de nuestra costa Pacífica: Buenaventura. Y allí aparece Harvey, un joven con el talento natural para mover su cuerpo al ritmo de la música; él busca salir de su situación de pobreza, bailando junto con sus amigos, en estos duelos que enfrentan a participantes de diferentes ciudades del país para reclamar un premio que podría sacarlo de un par de problemas. Sin embargo, también decide apostarle a la vía ilegal, a la forma errónea de hacer las cosas, bailando con el mismo diablo en la pista del crimen. Y será en este viaje donde Harvey jugará con fuego y pagará, de cierta forma, el precio de aquellas decisiones impulsivas.

Con Somos calentura, tenemos una película con una estupenda, esmerada, cuidada y sobresaliente estética visual, la noche, el día, el mar, el puerto, las aguas, todo ese conjunto luce real, impecable. Las coreografías y el baile, que es lo que más se promociona de la película, lucen intermitentes y por algunos pasajes pasan a un tercer plano, en un claro ejemplo de una falta de equilibrio en la parte narrativa. El trabajo con los actores es otro punto fuerte, porque finalmente ellos transmiten esas emociones que requieren sus personajes. En Somos calentura es fácil encontrar guiños a películas como Do The Right Thing, Boyz n The Hood y Jungle Fever, que mostraban ese punto de vista de los afroamericanos queriendo emerger de un mar de violencia. Tal vez, por momentos, resulta siendo forzadamente correcta, teniendo en cuenta lo que significa esa otra Buenaventura, a la que sí le falta amor.

 

Ficha técnica

Título original: Somos calentura

Año: 2018, Colombia

Idioma: español

Duración: 104 minutos

Géneros: drama, música, baile

Director: Jorge Navas

Reparto: Duván Arizala, José Luis Paz, Heidy Mina, Miguel Ángel Micolta

 

Calificación (en la escala del 1 al 5): 3