22 de octubre del 2017
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8 de Agosto de 2017
Por:
Liliana Escobar Acevedo

Aunque las carreras tradicionales siguen ‘mandado la parada’, algunas universidades colombianas han transformado su oferta educativa para cumplir con las expectativas de estudiantes y profesionales, que buscan más opciones tecnológicas y más libertad de emprendimiento.

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¿Qué hay de nuevo, viejo?

¿Qué quieres ser cuando grande? Astronauta, bombero, bailarina, actriz o futbolista eran las respuestas más populares entre los niños y adolescentes hace 15 años. Cuando se acercaba el momento de graduarse del colegio y pensar en la universidad, las opciones se volvían un poco más tradicionales: abogado, médico, administrador, sicólogo o arquitecto.

En esa época, viajar al espacio o apagar incendios, si bien eran opciones viables, tenían mala fama en el país pues eran vistas como inestables. Como se dice coloquialmente, “no ayudaban a poner el pan en la mesa”. Se pensaba distinto si había un abogado o un doctor en la familia. El Derecho y la Medicina eran dos de las carreras más estudiadas en Colombia. Por ejemplo, entre 1993 y 2001 hubo un crecimiento notable del número de facultades de Derecho en el país, pasando de 32 universidades que ofrecían esta carrera a 63 en 2001 y a 72 en el año 2007, sin mencionar la cantidad de programas que una misma facultad ofrecía: de 60 en 1993 a 178 en 20071.

Esta demanda llevó a que universidades como el Externado, la Javeriana y el Rosario, de las más antiguas del país, enfocaran gran parte de sus esfuerzos en crear un pénsum a la altura de las expectativas de los estudiantes, e incluso de egresados, como maestrías y especializaciones en áreas afines. Si uno ingresa hoy día, por ejemplo, a la página web de la Universidad Javeriana (www.javeriana.edu.co) se encuentra con 31 especializaciones solo en Medicina. 

Y aunque las carreras tradicionales siguen ‘mandando la parada’ a la hora de elegir carreras o programas de posgrado en Colombia, el país no ha podido escapar a la tendencia que se viene dando en el mundo en los últimos 5 años, con la aparición de los llamados millennials. Lo que pasa con esta generación de jóvenes que llegaron a la vida adulta en el cambio de milenio, es que, a diferencia de las anteriores, son más independientes y desprendidos, por lo que migran constantemente de una actividad a otra. 

Hace 30 años la gente estudiaba una carrera para vivir de esta. Hoy día los millennials estudian una cosa y terminan trabajando en otra muy diferente, lo que ha obligado a algunas instituciones educativas colombianas a transformar su oferta e incluir en su pénsum programas novedosos que años atrás habrían sido considerados una pérdida de tiempo. Un ejemplo es la especialización en Diseño de Videojuegos que ofrece el Politécnico Grancolombiano, enfocada en narración audiovisual, desarrollo tecnológico y puesta en escena. Los juegos de video son vistos como una herramienta para apoyar estrategias de comunicación y nuevos medios, lejos de ser una actividad para vagos, como se podría pensar.

Y es que con la llegada del nuevo milenio el tema de la tecnología es el punto de interés para colegios, universidades, empresas y negocios que buscan sobresalir del resto y dominar el mercado. En países como Estados Unidos, Suecia, Dinamarca y Canadá, por ejemplo, los programas de Educación Superior están enfocados en fundamentos tecnológicos que propician la creación de laboratorios y permiten crear nuevas ingenierías que traigan adelantos en física y química, en la fabricación de nuevos medicamentos, en la construcción inteligente y sostenible en varias ciudades. 

 En Colombia, la Universidad Sergio Arboleda es una de las entidades que se ha puesto ‘las pilas’ a la hora de seguirles el paso a dichos países, e incluyó en su programa académico la maestría en Gestión de la Información y Tecnologías Geoespaciales que, en alianza con el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, ofrecen cursos en posicionamiento satelital y conocimiento de la Tierra. 

Según Carlos Mario Lopera, fundador y director del Observatorio de la Universidad Colombiana, la tecnología está ‘mandando la parada’ al momento de elegir un programa de Educación Superior, lo que ha llevado a que en Colombia algunas carreras tradicionales, como la Comunicación Social, hayan empezado a experimentar con el tema de cross media (que se le mide a todo), desde el análisis de bases de datos, hasta la creación de aplicaciones y redes sociales. 

Programas que, más que una carrera, se convierten en actividades temporales que van sumando valor a las hojas de vida de los millennials, y que no los amarran a una sola disciplina. Por el contrario, les permiten migrar de un área a otra sin problema, e incluso incursionar como emprendedores de sus propios proyectos. 

Pensando en ellos, la LCI Fundación Tecnológica, con sede en Bogotá, creó en septiembre de 2016 el Programa de Gestión de Industrias Creativas, que según explica su director, Tomás Cerón, busca “liderar, controlar y supervisar el proceso de cualquier organización o emprendimiento en el que la creatividad es la herramienta estratégica para crear valor con modelos de negocio innovadores”. Para los que fusionan música y tecnología, la Universidad Sergio Arboleda ofrece el Diplomado en Dirección de Ensambles, en alianza con el programa Jazz at Lincoln Center de Nueva York. Las nuevas tecnologías son clave a la hora de componer, hacer arreglos y editar partituras. 

Y si después de leer esto todavía le parece un poco absurdo que instituciones tan renombradas incluyan en su pénsum este tipo de programas, le recomendamos no ir contra la corriente y dejarse llevar por las nuevas tendencias. En especial si se tiene en cuenta, tal como lo explica Carlos Mario Lopera, que alrededor del 30% de los estudiantes que hoy día cursan primaria, estudiarán carreras que todavía no se han inventado. En este año, según datos del Ministerio de Educación, hay un 51% de estudiantes entre los 17 y 24 años que hace parte de programas de Educación Superior. En la década de los ochenta, de cada 100 muchachos, solo 10 lo lograban. 

Este incremento, si bien ha aumentado las matrículas universitarias en el país, no ha logrado hacerlo en términos de innovación. Colombia sigue atrasado en comparación con Estados Unidos, Europa, Canadá, e incluso Brasil y México. La tecnología nos llega mucho tiempo después, lo que retrasa los procesos de aprendizaje y actualización en las instituciones. 

En este orden de ideas, lo que se debe tener en cuenta al momento de elegir qué estudiar en Colombia es entender que, si bien lo tradicional sigue dominando el mercado nacional, ya hay campo para la innovación y la tecnología, en especial en programas de posgrado. Aunque mientras el Estado no sepa bien hacia dónde enfocar la educación en Colombia, seguirá siendo muy difícil encontrar mayor variedad de oferta de nuevas carreras. υ

 

 

Las opciones de los innovadores

Especialización en Diseño de Videojuegos: creada por el Politécnico Grancolombiano, es de carácter presencial en la sede ubicada en Bogotá. Tiene una duración de dos semestres y está pensada para profesionales en Diseño Gráfico, Ingeniería de Sistemas, Publicidad, y lo relacionado con nuevos medios y tecnologías de la información. 

Maestría en Gestión de la Información y Tecnologías Geoespaciales: con una duración de dos años y de carácter presencial cada 15 días en su sede de Bogotá, la Universidad Sergio Arboleda creó este programa para ingenieros forestales, geógrafos, botánicos, ingenieros ambientales, ingenieros civiles y de petróleo.

Programa de Gestión de Industrias Creativas: en septiembre de 2016 la LCI Fundación Tecnológica creó este programa, la primera escuela de negocios creativa del país, con el fin de apoyar que sus egresados tengan la manera de posicionar sus marcas de forma competitiva una vez terminen sus estudios. Se dicta en la sede de Bogotá y tiene una duración de 2 años y 4 meses.

Diplomado en Dirección de Ensambles: dirigido a directores de bandas, ensambles, Big Bands; docentes de música, intérpretes, compositores, arreglistas, estudiantes universitarios, gestores y directores de proyectos artísticos y educativos. Es un programa creado por la Universidad Sergio Arboleda.

Maestría en Docencia en Educación Superior: para los alumnos que quieren experimentar qué se siente estar del otro lado y enfocar su interés en la docencia, la Universidad Eafit de Medellín creó este programa apoyándose en la aplicación de nuevas tecnologías e investigación. 

Programa de Matemáticas Aplicadas y Ciencias de la Computación: pensada para aquellos que utilizan las matemáticas para solucionar problemas reales, la Universidad del Rosario incluyó esta opción dentro del pénsum de su Facultad de Ciencias Naturales y Matemáticas, el cual abarca el tema desde las aplicaciones, la transferencia tecnológica y la simulación por computadora con el fin de ampliar la oportunidad laboral de sus estudiantes. 

Maestría en Inteligencia Analítica para la toma de Decisiones: aprender a extraer datos y transformarlos en información es el objetivo de este programa de la Universidad de los Andes. Ideal para los millennials que buscan incursionar en diferentes oficios con la convicción de ser emprendedores e independientes.

 

 

 

1) Mauricio García Villegas. Doctor en Ciencia Política de la Universidad Católica de Louvain-La-Neuve (Bélgica), con estudios posdoctorales en la Universidad de Wisconsin-Madison (USA); profesor de Derecho, especializado en Sociología Jurídica, Teoría del Derecho y Derecho Constitucional.

*Publicado en la edición impresa de mayo de 2017.