16 de septiembre del 2019
Archivo Particular
4 de Marzo de 2018
Por:
Mario Alcalá

La forma del agua encabeza las candidaturas a los Premios de la Academia de Hollywood, que se entregarán este 4 de marzo. Como es habitual, aquí van los pronósticos de REVISTA CREDENCIAL, que el año pasado acertó 8 de los 10 premios principales.

Predicciones de los Óscar 2018

Mejor película: Tres anuncios por un crimen (Three Billboards Outside Ebbing, Missouri)

Con cada nueva entrega de los Oscar, en sus diferentes categorías, por lo general se presenta una disyuntiva: la que va a ganar y la que debería ganar. Afortunadamente este año, con Tres anuncios por un crimen, se puede hablar de unanimidad. Es el largometraje que debe triunfar en esta gala número 90. Es una sólida historia que revive –con una buena puesta en escena del mejor humor negro– el inacabable y odioso tema del racismo en la Unión Americana. Aunque sobre el papel ese ítem interracial sea su columna vertebral, Tres anuncios por un crimen es una esmerada radiografía de la América marginada, y el mejor escenario para mostrarlo es precisamente una vía que pasó a ser secundaria, donde una mujer se vale de tres vallas para reclamar las respuestas que demanda por el horrible asesinato de su hija. Lo que lo eleva por encima del resto es que en este filme no hay blancos ni negros, buenos ni malos, santos ni demonios. Cada personaje representa con verosimilitud las muy variadas condiciones del ser humano y la búsqueda de la redención por parte de nosotros, los pecadores. Un Oscar más que merecido.

Las otras candidatas

Llámame por tu nombre (Call me by your Name)

Las horas más oscuras (Darkest Hour)

Dunquerque

¡Huye! (Get Out)

Lady Bird

El hilo fantasma (Phantom Thread)

The Post: los oscuros secretos del Pentágono (The Post)

La sombra del agua (The Shape of Water)

 

Mejor actor principal: Gary Oldman, por Las horas más oscuras

¡Es un hecho!, comprobable si así lo quieren. A la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas le fascina que sus actores nominados lleguen a esta instancia luego de realizar un papel que haya requerido de una extrema transformación. Si a eso se suma que ese actor tenga una importante trayectoria y que sea del tipo de personajes que ha rodado casi una centena de filmes e incursionado en varios géneros, es altamente probable que no exista un rival que pueda privar de la estatuilla a dicho hombre. Es el caso del veterano Gary Oldman, próximo a cumplir sus 60 años de edad, quien para la cinta Las horas más oscuras se transformó en el Winston Churchill de la Segunda Guerra Mundial, un primer ministro que tuvo entre sus manos la difícil decisión entre buscar una salida negociada o enfrentar el poderío del Tercer Reich. Otra producción que recreó recientemente la vida de sir Winston fue Churchill, protagonizada por Brian Cox (sin transformación). Pese a que el trabajo del señor Cox fue superior, el Oscar irá a parar a las manos del siempre grande Gary. Ah, se me olvidaba: el Churchill de la serie The Crown es superior al de Oldman.

Los otros candidatos

Timothée Chalamet, por Llámame por tu nombre

Daniel Day-Lewis, por El hilo fantasma

Daniel Kaluuya, por ¡Huye!

Denzel Washington, por Roman J. Israel, Esq.

 

Mejor actriz principal: Frances McDormand, por Tres anuncios por un crimen

Mirando en retrospectiva a las actrices que han ganado el Oscar en este apartado en la reciente década, resulta refrescante que en la edición número 90 el premio recaiga sobre una verdadera y descollante señora actriz como Frances McDormand. Ella no hace parte del grupo de jovencitas de moda, o de las eternas nominadas, o de las bellas que se transforman en feas para cautivar a los miembros de la Academia. Todos sus merecimientos están ahí, en cada uno de los fotogramas de Tres anuncios por un crimen. Su papel de Mildred, en este drama con tintes de thriller, es del tipo de personajes que perduran en la memoria. Cada diálogo, cada expresión, nos convencen de la mujer que la obra requiere. Por momentos puedes simpatizar con ella y mostrar solidaridad; no obstante, con el avance del metraje la puedes criticar por sus radicales posiciones. Lo mejor de todo es que la señora McDormand no cae ni por un segundo en la sobreactuación, pese a que este tipo de historias se prestan para ello. Ya ganó el Globo, los SAG’s, el Critics’ Choice. El domingo 4 de marzo recibirá su segundo Oscar a Mejor actriz principal, luego de conseguirlo por un papel muy similar en Fargo.

Las otras candidatas

Sally Hawkins, por La forma del agua

Margot Robbie, por Tonya

Saoirse Ronan, por Lady Bird

Meryl Streep, por The Post: los oscuros secretos del Pentágono

 

Mejor actor secundario: Sam Rockwell, por Tres anuncios por un crimen

En la edición 89 del Oscar, en la categoría de Mejor actor secundario, se entregó una estatuilla de esas que dejan mal sabor. Mahershala Ali aparecía pocos e intrascendentes minutos en Moonlight. La abismal y gratificante diferencia con respecto a ese año radica en que el seguro ganador de la estatuilla para esta gala es uno de los baluartes, una de las piezas fundamentales en el correcto engranaje de Tres anuncios por un crimen. Sam Rockwell, en su papel de Dixon, sufre tal transformación a lo largo de la cinta (y no de látex, como la de Gary Oldman) que lleva al espectador a sentir variadas emociones con respecto al personaje: desde la lástima, la ira, la animadversión y la solidaridad, hasta la complicidad. Todo a través de los diálogos y las expresiones de este policía incomprendido, que puede también ser visto como un indulgente malnacido. A San Rockwell no solo le llega su primera nominación al Oscar, a sus casi 50 años, sino que también le llegará una muy merecida estatuilla por un personaje que de seguro perdurará.

 

Los otros candidatos

Willem Dafoe, por The Florida Project

Woody Harrelson, por Tres anuncios por un crimen

Richard Jenkins, por La forma del agua

Christopher Plummer, por All the Money in the World

 

Mejor actriz secundaria: Allison Janney, por Tonya

Al igual que para Sam Rockwell, a Allison Janney le llega su primera nominación al Oscar y su primera estatuilla. En el mundo del cine existen un tipo de personajes que despiertan oscuros sentimientos por parte del público, especialmente de ira, rechazo, animadversión e incluso odio visceral: el guardia Percy, que le hace la vida imposible a los prisioneros en Milagros inesperados (1999); Abigail Williams, en Las brujas de Salem (1996), ejemplos de esos papeles que el espectador quisiera ajusticiar por mano propia. Algo similar sucede con LaVona Golden, una mujer inspirada en un personaje de la vida real, la madre de Tonya Harding, una talentosísima patinadora artística que, debido a sus malas decisiones y a las malas compañías, echó al traste su carrera. Una de esas malas influencias es precisamente LaVona, una madre desalmada que no se sabe a ciencia cierta qué clase de sentimientos expresaba por su propia hija, pues incluso atentó contra su vida y la sometió a maltrato psicológico. Lo valioso de Allison es que, a pesar de ser la malvada de la historia, consigue generar una mórbida empatía, todo dentro del más auténtico realismo.

 

Las otras candidatas

Mary J. Blige, por Mudbound

Lesley Manville, por El hilo fantasma

Laurie Metcalf, por Lady Bird

Octavia Spencer, por La forma del agua

 

Mejor director: Guillermo del Toro, por La forma del agua

Lo hizo Alfonso Cuarón, con la impresionante Gravedad. Lo consiguió, y dos veces, el insufrible Alejandro González Iñárritu, con sus sobrevaloradas Birdman y El renacido. Ahora lo hace Guillermo del Toro con La forma del agua. Parece ya una fórmula probada y certificada para los directores mexicanos que quieran ganar un Oscar a Mejor realizador. Todo consiste en hacer películas muy bien logradas estéticamente, innovadoras técnicamente en algunos casos, pero con historias que resultan agotadoras y simplistas. Luego de las peripecias de una astronauta con poderes de súper heroína, de un actor venido a menos con ganas de más, de una gélida y sufrida venganza bajo cero, llega otro director azteca a deslumbrar a los miembros de la Academia con un largometraje cuyo título es perfecto, La forma del agua. Porque sí, tiene mucha forma, es lírica visualmente hablando, pero tiene poco fondo. Es una de esas cintas tipo “coctel”, en las que el público encuentra retazos de un buen número de producciones. Lo que hizo Del Toro fue ‘refritar’ historias como Splash, de 1984; El monstruo de la laguna negra, de 1954; La bella y la bestia (cualquiera de sus versiones) y adicionarle una pizca de cuanto largometraje de la guerra fría, con su respectivo lambetazo a la Academia. Algunos llaman este adefesio “original”. No obstante, le dará a Del Toro su primer Oscar.

 

Los demás candidatos

Christopher Nolan, por Dunquerque

Jordan Peele, por ¡Huye!

Greta Gerwig, por Lady Bird

Paul Thomas Anderson, por El hilo fantasma

 

Mejor guion original: Tres anuncios por un crimen, escrita por Martin McDonagh

El escritor y director inglés Martin McDonagh es un hombre que ya tiene una filmografía como guionista, con títulos que llaman la atención por su sólida estructura. En 2008 escribió la maravillosa Perdidos en Brujas, protagonizada por Collin Farrell, acerca de esos pecados que marcan la existencia. En 2012 dejó al público dividido con la retorcida Siete psicópatas, el tipo de largometraje rebosante de un fino humor negro que, definitivamente, no es para todos los espectadores. En Tres anuncios por un crimen, vuelve a hacer uso de ese humor negro. Sin embargo, en esta ocasión se decanta por una historia más aterrizada, más dramática y cargada de situaciones y personajes que cuentan la clase de relatos que no dejan indiferente a los asistentes, que les crea interrogantes, los hace involucrarse con la trama y les da los suficientes puntos de vista para que cada quien sea el juez y absuelva o condene el proceder de los personajes. Una sesuda y bien conseguida radiografía de la América marginada, con sus efímeros momentos de esperanza y con aquellos pecados que aún, hoy día, atormentan a la nación del sueño americano.

 

Los demás candidatos

The Big Seek, escrita por Emily V. Gordon y Kumail Nanjiani

¡Huye!, escrita por Jordan Peele

Lady Bird, escrita por Greta Gerwig

La forma del agua, escrita por Guillermo del Toro

 

Mejor guion adaptado: Llámame por tu nombre, escrita por James Ivory

Los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas se caracterizan por tener entre sus nominados a las diferentes vertientes sociales. Aparece la cuota afroamericana, los independientes, los grandes estudios, el cine clásico, los consentidos de la crítica y la comunidad LGBTI. Este año, para estos últimos, su gran representante es la estupenda cinta Llámame por tu nombre, escrita por James Ivory y dirigida por Lucas Guadagnino. Luego de que el mundo dejara de lado ese comportamiento lleno de doble moral respecto a la puesta en escena de los romances entre hombres, de que ya no cause estupor ver escenas masculinas muy sensuales e incluso llenas de lujuria, se volvió frecuente ver esta temática en el cine, aunque infortunadamente con más cantidad que calidad. Por eso es tan valorable que un filme como Llámame por tu nombre retrate un romance gay con la finura, la estética, el lirismo y el respeto sin dar lugar al morbo o a los lugares comunes en que caen otras producciones. Punto aparte merece ese final tan impresionante. Una joya ítalo-francesa.

 

Los otros candidatos

The Disaster Artist, escrita por Scott Neustadter y Michael H. Weber

Logan, escrita por Scott Frank, James Mangold y Michael Green, basados en una historia de James Mangold

Molly’s Game, escrita por Aaron Sorkin

Mudbound, escrita por Virgil Williams y Dee Rees

 

 

Mejor película de habla no inglesa: The Square, Suecia, dirigida por Ruben Östlund

El apartado de película en habla no inglesa resulta ser un bálsamo en esas ediciones en las que las cintas de las principales categorías adolecen de calidad. Pero en esta gala número 90 la situación se presenta de forma inversa. Dentro de las nominadas a Mejor película del año, y en guiones y actores, aparecen muy buenos largometrajes, como Lady Bird, Llámame por tu nombre, The Disaster Artist y Tres anuncios por un crimen. En cambio, en película extranjera, de los cinco filmes, apenas sobresale The Square, que muy seguramente se llevará la estatuilla por las credenciales que le preceden. La más importante es la Palma de Oro que consiguió en el Festival de Cine de Cannes. Otro punto a su favor es la presencia en su reparto de dos actores muy conocidos en Hollywood: Elizabeth Moss y Dominic West, que estuvo en la mejor serie de televisión de la historia: The Wire. En lo que tiene que ver con la trama de The Square, hay que decir que es una acertada y mordaz crítica a la sociedad involucrada con el arte y los alcances de la publicidad. Resulta increíble que una película tan pobre y sobrevalorada, como Una mujer fantástica, en representación de Chile, haya alcanzado una nominación.

 

Las otras candidatas

Una mujer fantástica, Chile, dirigida por Sebastián Lelio

The Insult, Líbano, dirigida por Ziad Doueiri

Loveless, Rusia, dirigida por Andrey Zvyagintsev

On Body and Soul, Hungría, dirigida por Ildikó Enyedi

 

Mejor película animada: Coco

Desde su creación, en el año 2001, la categoría de los Oscar dedicada a Mejor película animada ha tenido un claro dominio de los Estudios Disney, ya sea en solitario con 3 estatuillas, o en compañía de su filial Pixar, con 8 galardones, para un total de 11 triunfos en las 16 ediciones. De nuevo Disney Pixar se llevará otro triunfo en un apartado que parece diseñado para la multinacional del ratón Mickey Mouse. Ahora nos llega Coco, y no hay que ser un cinéfilo, o un desprevenido asistente a las salas de cine, para darse cuenta de que la fórmula de Disney es infalible. Todo se trata de crear historias que manipulen sentimientos, que sean visualmente coloridas y que muestren a seres marginados por el mundo y por sus propias familias, que emprenden un viaje mágico de reconciliación en el que todos son felices. Si a esto se suma un homenaje a la cultura mexicana y a la devoción de esta por los muertos, tenemos otra estatuilla para Disney. Poco o nada le importa a la Academia que Loving Vincent sea una de las más arriesgadas, impresionantes y elaboradas películas animadas de la historia, cuya realización involucró el talento de muchos artistas alrededor del planeta, para rendir un alucinante tributo visual y narrativo al genio incomprendido Vincent Van Gogh. No señores, Disney se apropió de esta categoría.

 

Las otras candidatas

Un jefe en pañales (The Boss Baby)

The Breadwinner

Olé, el viaje de Ferdinand (Ferdinand)

Loving Vincent

 

 

*Publicado en la edición impresa de febrero de 2018.