22 de agosto del 2019
Foto AFP
9 de Diciembre de 2013
Por:

Breve reseña de la dura situación que se vive en el país vecino. 

Por: Magdalena Pardo*
Presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Venezolana.

¿Por qué la escasez en Venezuela?

Según el informe del Banco Central de Venezuela, el índice de escasez de algunos rubros en septiembre de 2013 se ubicó en el 21,2 por ciento. Varios factores explican esta situación. En primer lugar, durante el primer semestre de 2013 Venezuela registró un deterioro en sus ingresos en divisas al caer el valor de sus exportaciones petroleras en un 9,7 por ciento con respecto al mismo período del año anterior, situación que coexiste con un importante gasto público, lo cual ha contribuído, además de otros factores que han deteriorado la cuenta corriente de la balanza de pagos del vecino país, a que haya una baja disponibilidad de divisas.

En segundo lugar, desde 2003 el Gobierno de Venezuela estableció un sistema cambiario, cada vez más regulado y restrictivo, con tasas de cambio fijas preferenciales y un sistema de asignación de divisas donde las autoridades monetarias deciden qué producto es prioritario importar. Puede suceder entonces un desfase entre la oferta de divisas que hace el Gobierno y el uso que quieren darles a estas divisas los importadores venezolanos. Es el caso, por ejemplo, cuando el Gobierno anuncia que privilegiará la importación de alimentos y medicamentos frente a otros productos como los muebles, los electrodomésticos o los vehículos.

Una tercera razón para la escasez es el gran diferencial existente entre la tasa de cambio oficial a la cual se importan los productos y la paralela o libre. El producto importado con esta tasa de cambio preferencial sale de Venezuela por los caminos verdes para ser vendido a precios mucho más altos en el otro país o, como lo ha denunciado el propio Gobierno venezolano, esto ha dado lugar a “empresas de maletín” que “se pasaron entre 15.000 y 20.000 millones de dólares” en 2012, aportando una nueva explicación a la escasez: la enorme corrupción que se ha colado por todo el entramado de un dispendioso proceso de importaciones, lo cual ha llevado al Gobierno de Venezuela a anunciar un lucha frontal contra la corrupción y un nuevo sistema cambiario que debería anunciarse antes de que se acabe el año.