17 de agosto del 2018
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1 de Junio de 2018
Por:
José Mauricio Higuera*

El producto estrella con el que es reconocido Colombia en todo el mundo, anda de nuevo de ‘capa caída’. ¿Por qué?

La baja del café

Vuelve y juega el tema de la crisis en el sector cafetero, y con estlla el efecto directo en el bolsillo de las 550 mil familias que viven del grano, todo por culpa de la caída de los precios internacionales.

 

El gremio   es consciente de que sobre las variaciones que sufre el mercado, la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) ni el Gobierno Nacional tienen mayor incidenciapoder. Juan Bautista Solarte, representante del Comité Departamental de Cafeteros del Cauca, comenta que la oferta y la demanda determinan el valor del grano en el exterior y, en consecuencia, inciden en las cotizaciones internas. Estos valores son determinados por   las compañías comercializadoras transnacionales transnacionales–como Neumann Kaffee Gruppe y Volcafé, entre otras– queque compran el café en el mundo, y son estas empresas las que fijan el precio. Para ello se rigen generalmente del pronóstico de la cosecha en Brasil.

 

“En esta ocasión hubo unas recolección floraciones excepcional lesde grano en el vecino país, la y tienen una producción quecual se calcula entre 56 y 60 millones de sacos. Los grandes tostadores, entre ellos Nestlé,   compran casi el 80 por ciento del café mundial, y son los que ponen el precio, basándose en la oferta del producto que hay. Eso por esose explica las actuales cotizaciones”,s actuales”, señala Bautista. Mientras el mercado brasileño cuenta con esta oferta cantidad de grano, las proyecciones del colombiano oscilan alrededor de unos 14,5 millones de sacos para este año.

 

Fruto  de  esta  situación, actualmente  los  caficultores reciben 733.000 pesos por la carga de 125  kilogramos, precio interno que poco compensa los costos de producción.

 

Precisamente durante el Primer Foro Mundial de Países Productores de Café, que se   realizó en Medellín el año pasado, los participantes coincidieron en indicar que el que menos recibe en la cadena es el productor. Según Roberto Vélez Vallejo, gerente general   de   la   Federación Nacional de Cafeteros, desde el pasado 31 de diciembre a la fecha la revaluación ha generado una caída del precio interno de compra del café de 10,6 por   ciento, lo que ha impactado negativamente el ingreso de las familias caficultoras del país. El   95   por   ciento   de los cafeteros en   Colombia son   pequeños productores (tienen menos de 5   hectáreas). Por tanto, la disminución en los precios los afecta mucho.

 

Tanto que el Movimiento Nacional por la Dignidad Cafetera decidió organizar, para el 4 de mayo, un plantón frente al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, para reclamarle al Gobierno atención a la  caficultura  colombiana. Óscar  Gutiérrez, representante de Dignidad  Cafetera, observó que el objetivo era “dejarle en claro al ejecutivo que los 73.000 pesos en promedio que reciben los productores por la arroba de café, no restituyen los gastos que  deben hacer en fertilizantes, herbicidas, control fitosanitario y otras labores”.

 

Los cultivadores de café de las diferentes regiones solicitaran un ingreso digno que les permita  vivir a ellos y sostener a sus familias. “Si  hace  cinco años, durante el paro cívico nacional, se  luchó para que se le reconociera a los caficultores un ingreso de 700.000 pesos, la aspiración  ahora es que esté por encima de los 800.000 pesos”,  indicó Gutiérrez.

 

La alternativa del Estado

La crisis de precios es cíclica. Así lo reconocieron   expertos   consultados, quienes   señalaron que por lo general sucede cada veinte años. También coincidieron en que la   actual está próxima a concluir para dar paso a una época buena de cotizaciones.

El   Gobierno Nacional, a través de fuentes del   Ministerio   de   Agricultura y   Desarrollo   Rural, reconoce   que durante lo corrido del año este sector ha presentado una fuerte caída en el precio interno del café, debido principalmente a la revaluación del peso colombiano, el cual comenzó el año cercano a los 3.000 pesos por dólar y hoy en día se ubica cerca a los   2.700 pesos, y a la caída del precio internacional fijado en la Bbolsa de Nueva York, el cual comenzó el año cercano a 1,26 dólares por libra y ha caído hasta 1,14 dólares por libra.      “Esta caída ha causado en la economía del pequeño caficultor una reducción de los ingresos, pues el valor que recibe un productor por la carga de café se ha reducido en 84.000 pesos (10,8%), producto de pasar en enero de 2018 del valor de una carga de café de 776.000 a unos 692.000 pesos”, advierten  fuentes del Ministerio de  Agricultura. el mMinistro de aAgricultura.

 

Por esta situación, el Comité Directivo de la Federación Nacional de Cafeteros solicitó al Gobierno que desarrolle mecanismos de apoyo directo a los cultivadores de café, diferentes al crédito, de manera que puedan sortear la difícil coyuntura por la que atraviesan. El ejecutivo, en el último Comité Nacional de Cafeteros, anunció un apoyo directo a quienes realicen las labores de renovación de cafetales, por el orden de los 24.300 millones de   pesos. Mauricio Cárdenas, ministro de Hacienda, señaló: “La propuesta es realizar una transferencia al Fondo Nacional del Café (FoNC), para que este le entregue a los caficultores un apoyo, por árbol renovado, de 150 pesos, representados en fertilizantes. La partida transferida asciende a 24.300 millones de   pesos, los cuales se sumarán a los 26 mil millones que el Fondo ya ha destinado para este propósito”.

 

Con los recursos de la transferencia del Presupuesto General de la Nación se aspira a estimular la renovación de 31 mil hectáreas de cafetales durante el presente año, mientras que con el dinero destinado por el FoNC, se espera renovar 32 mil hectáreas más, para un total de 63 mil hectáreas durante el 2018. Durante En el Comité, Cárdenas les   indicó a los productores que en este momento la prioridad de la política cafetera del Gobierno es mantener el avance que se ha conseguido en la productividad, gracias a la renovación continua de los cafetales.

 

El titular de Hhacienda confirmó también que el Gobierno va a expedir un Conpes que asegure recursos durante los próximos ocho años, con el fin de renovar, en promedio, 100 mil hectáreas anuales y llegar a una producción de 17 millones de sacos en 2024. “Asiímismo, se viene trabajando de la mano con el Banco de la República para buscar estabilizar las fluctuaciones del dólar”, precisaron fuentes del Ministerio de Agricultura.istroagricultura.

 

Sobre   esta ayuda, los productores la ven, entre ellos Juan Bautista, “como una manera de   apoyar al sector, pero lo que más incentiva a la gente es el precio, y mientras este siga   siendo bajo, el proyecto de renovación que brinda la administración nacional no   convence tanto a los caficultores”.

 

Entre tanto, el Comité Departamental de Cafeteros del Cauca sostiene que es necesario reforzar los esfuerzos para acordar una ecuación balanceada entre productor y comercializador que permita un ‘gana-gana’, a través de un sistema de cuotas corresponsable que mantenga a los productores y a la caficultura vivos. Para los cafeteros, las actuales condiciones van en contra del ingreso real y aumentan la brecha entre las partes.

 

El Comité insiste en que, de no tomar acciones correctivas de manera coordinada, la disminución de la producción de café será más preocupante, con las consecuentes repercusiones sobre el nivel de vida de los productores y la estabilidad social de sus regiones.

 

*Periodista económico.

*Publicado en la edición impresa de mayo de 2018.