18 de octubre del 2019
Fotografía Archivo particular.
1 de Octubre de 2012
Por:

Rosario López, una de las más importantes artistas contemporáneas colombianas, presenta un libro que recoge su interesante obra. 

En entrevista Rosario López

Un atlas: la obra de Rosario López
Paralelo 10. 219 páginas. 2012.

¿Por qué el libro tiene la forma de una gran crónica?
Natalia Gutiérrez (coautora) por su formación como antropóloga tiene las herramientas para buscar la información y ponerla en un contexto historiográfico, donde se recogen una serie de elementos relevantes de mi búsqueda como artista y la historia local, que luego entrecruza, para el entendimiento de la escultura hoy en día.

¿El cuerpo humano ha ido desapareciendo de su obra con el paso del tiempo?
Está presente todo el tiempo. Tal vez en los primeros años de búsqueda, el motivo de interés era el cuerpo mucho más representativo. Hoy en día pienso el paisaje como una gran totalidad que puede ser reconstruida a través de fragmentos como la fotografía, la instalación y el sonido, ofreciendo al espectador un conjunto de elementos más amplios que van más allá de la experiencia frontal que se tiene de un paisaje.

Ante su obra siempre se experimenta una sensación de vacío. ¿Ese vacío es inconsciente o es un concepto que siempre tiene presente a la hora de crear?
Está siempre presente como motor de búsqueda. Puede aparecer en un encuentro íntimo o casual, como unir las dos yemas de los dedos hasta formar un círculo, y en ese espacio que se crea aparece el vacio. O también en una escala mucho más expandida, como sucedió en el desierto de Paracas en Perú. El vacío fue delimitado por unas precarias viviendas de estera, formando un cuadrado. La idea del vacío esta siempre relacionada con una definición del límite o frontera.


Álvaro Cepeda Samudio
La casa grande 

El Áncora. 165 páginas. 2012

Una de las novelas más importantes de la literatura colombiana regresa en una bellísima y necesaria edición de lujo, que incluye imágenes del manuscrito original y fotos hasta ahora desconocidas de Cepeda Samudio. De manera atrevida, casi experimental, Cepeda cuenta la Masacre de las Bananeras sin “un solo muerto, y el único soldado que recuerda haber ensartado a un hombre con una bayoneta en la oscuridad no tiene el uniforme empapado de sangre ‘sino de mierda’”, como lo anota García Márquez. Para los que leyeron La casa grande hace mucho tiempo, esta es una oportunidad de regresar a la que es quizás la obra con los mejores diálogos de nuestra literatura; para los que no la han leído… Por favor, ¿qué están esperando? 

 

Steve Sem-Sandberg
El imperio de las mentiras

Mondadori. 657 páginas. 2012

Del holocausto judío siguen saliendo personajes reales que el común de la gente echó al olvido. Ahora, Sem-Sandber le da una vuelta de tuerca a los relatos de aquellos días y trae la historia de Mordechai Chaim Rumkowski, quien fue el líder del gueto de Lódz, en Polonia. ¿Un simple hombre de negocios? ¿Un oportunista que se alió con los nazis? ¿O un estratega que logró salvar vidas judías? Esas son las preguntas que responde esta apasionante novela traducida a más de veinticinco idiomas y fruto de años de investigación. Una obra importante; no por nada, en el periódico The Guardian anotaron: “Dickens hubiera aplaudido esta extraordinaria novela ambientada en el gueto de Lódz”. Ficción que al tiempo es historia.

 

 

Marco Palacios
Violencia pública en Colombia, 1958-2010

FCE. 218 páginas

El investigador Marco Palacios resume en este libro nada menos que cincuenta y dos años del conflicto colombiano. Y lo hace desde una visión bastante novedosa e interesante: revisando la influencia que han tenido el poder internacional y los grandes sucesos globales sobre nuestra guerra. “La interpretación que procura este libro es una de tantas posibles ―anota―. Siguiendo a vuelo de pájaro la trayectoria del conflicto armado, busca coordenadas que lo sitúen en la historia de la formación inconclusa del Estado-nación, de la cual suele relegarse, erróneamente, la dimensión internacional”. Una mirada a la violenta segunda mitad del siglo XX colombiano, que deja asomar algunas soluciones.

 

Fernando Molano
Vista desde una acera

Seix Barral. 257 páginas. 2012

Al fin está en las librerías la novela que Molano ―autor de esa obra de culto titulada Un beso de Dick― no alcanzó a ver publicada en vida. Los que han leído Un beso de Dick sin duda encontrarán relación entre los dos libros. Es más, se podría decir que Vista desde una acera funciona casi como una versión larga, más completa y hasta menos efectista, de la novela con la que Molano alcanzó el interés de los lectores a los que les fascinan las historias subterráneas firmadas por escritores marcados por el sino de la tragedia. Al parecer completamente autobiográfica, la novela avanza en dos tiempos que se alternan. Unos capítulos cuentan cómo va muriendo de sida la pareja del narrador. Los otros, llevan al lector por las vidas de los dos enamorados desde que nacen hasta el momento en el que se encuentran y la relación empieza. Tal y como en Un beso de Dick, Molano (1961-1998) demuestra una capacidad para transmitir sentimientos que envidiaría todo escritor. Esta novela, de la que hay que resaltar que tiene un final prodigioso, va mucho más allá de lo que simplemente se podría considerar como literatura gay.

Mario Mendoza
La importancia de morir a tiempo

Planeta. 277 páginas. 2012

Cada historia es escalofriante y única. Su tono, humano y real, dibuja todo un universo tabú. Mendoza entrelaza al lector entre dos vectores: el amor y la muerte, y lo hace viajar en un mundo oscuro. Ese mismo en el que nadie quiere pensar y nadie quiere vivir, y que a la vez se convierte en un lugar común al que todos debemos llegar. En el mar de relatos contados por Mendoza, las historias de Agatha Christie, Neil Armstrong y Bruce Lee en torno a la muerte seguro que dejarán a lector con la piel de gallina. Un libro cautivante y que a pesar de contar unas historias tremendas y casi salidas de lo real, hace entender que los humanos estamos destinados a morir y deja algunos interrogantes abiertos: ¿hemos pensado en la muerte?, ¿cómo será ese día?, ¿sufriremos a la hora de partir? Tal vez leyendo el libro de Mario Mendoza comprendamos la importancia de morir a tiempo.