18 de octubre del 2019
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4 de Febrero de 2013
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¿Cómo sabemos qué tipo de ropa va a estar de moda dentro de un año? ¿Cómo hace un diseñador, o una tienda de ropa, para saber si sus prendas van a tener éxito en el mercado? ¿Existe alguna forma de predecir lo que les va a gustar a las personas en el futuro? Sí. Les presentamos a los cazadores de tendencias. 

Por Redacción Revista Credencial

Cazadores: al acecho de la moda

Con una mirada atenta y una altísima sensibilidad hacia el estilo, estos cazadores se han convertido en figuras clave de la industria. Pero ¿cómo hacen para cazar a la elusiva presa de la moda? Vamos por partes. 

Los cazadores de tendencias (en inglés se les conoce como coolhunters) se dedican a “ver grupos sociales o fenómenos culturales que van imponiendo ciertas formas de vestir”, en palabras de la bloguera Lux Lancheros. Ahí está el hombre que va con su cámara fotografiando a las personas que le llaman la atención en las calles, o el que viaja alrededor de todo el mundo para tomar fotos que sube luego a su blog, o aquel que va a las pasarelas, desde París hasta Sao Paulo, analizando las propuestas de los diseñadores de moda. El cazador de tendencias de moda se vale de todos estos recursos, pues su trabajo, según Gabriel Alvarado, consultor de Pronta Moda, “consiste en filtrar y organizar la información de moda que viene de diversas fuentes: medios virtuales e impresos especializados en el tema, las ferias de moda y sus pasarelas, vitrinas, fotos de consumidores…”. Son muchos factores los que entran en la ecuación, y para tenerlos en cuenta el cazador debe tener ciertas habilidades.

De acuerdo con Martha Cálad, de Inexmoda, un cazador de tendencias “debe ser un apasionado por el mundo de la moda y entender que ésta no es banal y superficial. Debe entender que es un negocio que genera grandes utilidades, por consiguiente mucho empleo en el mundo. También es definitivo saber del producto de moda: fibras, bases textiles, tejidos, siluetas. Debe tener un conocimiento profundo de la historia de la moda y una mente abierta a las nuevas propuestas y estéticas del diseño y saber cómo van evolucionando los consumidores a través de las nuevas tendencias y estilos”.

La moda a pie y en pasarelas

La moda está en constante cambio. Evoluciona. Es dinámica. Y la forma más evidente de verlo es saliendo a la calle, observando las formas de vestir. “Creo que todos aquellos que trabajamos en el mundo de la moda estamos más que obligados a observar la calle: la moda cobra sentido cuando la gente la asume, la usa, la reinterpreta y crea su propio lenguaje”, dice Gabriel Alvarado, quien en su trabajo observa la moda en televisión, en las revistas y en los centros de las ciudades, “donde sucede el verdadero aterrizaje de las tendencias de moda”. Su trabajo no es muy distinto del que, según Arturo Tejada, debe realizar un coolhunter: “Un cazador fresco ‘interpreta’ las 4 p del nuevo mercadeo: personas (fotos tomadas en las calles), lugares ―por places, en inglés― (por ejemplo las tiendas nuevas y los bares), planes (nuevos gustos culturales, filmes o revistas de éxito, eventos, etc.) y proyectos (las actividades de las universidades, las instituciones o las empresas y sus marcas)”. 

Por su parte, Martha Cálad, de Inexmoda, señala que las investigaciones del Laboratorio de Moda y Económico tienen en cuenta las macrotendencias, las colecciones de los grandes diseñadores, el consumidor, las ferias de moda y los blogs: la moda cambia rápidamente, de formas diferentes según el contexto, por lo que deben tenerse en cuenta muchos factores. Lux Lancheros lo resume así: “En cada lugar la moda se desarrolla de un modo distinto y múltiple; la labor del coolhunter es ver qué se va imponiendo, por qué y de dónde sale”. 

A continuación, cuatro personas dedicadas al estudio de tendencias, cada una su manera, nos cuentan un poco sobre su trabajo:

La científica
Martha Cálad, directora del Laboratorio de Moda y Económico de Inexmoda. 

“Nuestro sector se compone en un 95% de pequeñas y medianas empresas que necesitan tener la información de tendencias de moda con la suficiente anticipación para lograr desarrollar colecciones de moda que estén acordes con las tendencias globales.

Como directora, mi responsabilidad es dirigir al equipo del Laboratorio de Moda y Económico. Nuestro objetivo es investigar las tendencias de moda con un año de anticipación a que el producto final llegue a los puntos de venta, para que esta sea oportuna frente a los procesos de diseño y productivos de las empresas. Elaboramos el ISCI, es decir el Informe de Moda de Inexmoda, que es una herramienta para los diseñadores y personas de mercadeo para desarrollar colecciones comerciales que correspondan a las tendencias de moda globales.

Nuestro trabajo tiene una gran diferencia con respecto a otros cazadores de tendencias: no sólo investigamos las tendencias, sino que también nos dedicamos a capacitar a las empresas en diferentes temas de mercadeo de moda, que complementan y clarifican la aplicación de las tendencias de acuerdo a la empresa y sus valores como marca. Nuestro objetivo es ser un soporte para las empresas en sus procesos creativos y de mercadeo, para que cada día se fortalezcan más y así lograr que sean más competitivas tanto en el mercadeo nacional como en los internacionales”.

La bloguera
Lux Lancheros, bloguera de moda

“Yo no hago coolhunting profesional. Analizo fenómenos sociales y culturales desde la moda masiva, analizo por qué la gente usa las tendencias y cómo se producen, sobre todo, a nivel local desde el consumo.

Creo que los blogs han llenado un vacío inmensísimo en cuanto a visiones de moda. Porque si antes querías saber de moda, te limitabas a las visiones (que no digo que estén mal, para mí todas son válidas) de las grandes revistas, o de la nota chiquita en el periódico sobre el desfile de tal diseñador, donde te echan una carreta elevada sobre la propuesta del mismo, que digamos tu abuelita no entendería (y que, de paso, no se pondría: no tiene el dinero para eso). Y ¡vaya qué coincidencia!, tu abuelita sí puede entender lo que dice el blogger de ese mismo diseñador si visita su página, y este mismo también le dice cómo usar la bufanda que ella ya tiene en casa.

Los blogs democratizaron la forma de ver la moda. Abrieron infinidades de posibilidades y sugerencias. Ellos informan de manera más amplia y más divertida que una revista, porque dan una visión subjetiva y, por ende, bastante única, auténtica, que puede enganchar o no, pero que cala en ti. Yo los leo todos, soy muy feliz con ellos, porque además de recoger lo que otros usan y lo que podría (o no) funcionar, también dan sugerencias de cómo usarlo, y voilà, tú estás en la libertad de adoptar esto o no. Y la gran ventaja es que en internet es más fácil acceder a la moda a través de ellos. A mí me gustan los blogs. Te dan una o múltiples visiones de las tendencias. Y eso es buenísimo, porque ya era hora de que la gente en este país pudiera ver otras estéticas, o verse a sí misma retratada en la calle (streetstyle)”.

El profesor
Arturo Tejada, director de la Escuela de Diseño y Mercadeo de Moda Arturo Tejada Cano

“Los coolhunters son personas jóvenes muy creativas, usualmente freelancers. Monitorean y reportan todas aquellas expresiones emergentes en las realidades urbanas y domésticas de un lugar o ciudad específicos, donde viven y trabajan, fotografiando y registrando evidencia.

Las transformaciones de las tendencias a veces parecen impredecibles y requieren una habilidad especial para leerlas e interpretarlas. La habilidad es necesaria, pero los que trabajamos en esto sabemos que no cambian de forma progresiva, sino que evolucionan, lo que permite establecer una dirección que es posible identificar, una orientación que es posible reconocer. Las tendencias son esos fenómenos socioculturales que se expresan a sí mismos a través de prácticas que se originan desde los valores y los comportamientos.

Experimentar innovación en un target se vuelve fundamental, situando de esta forma la psicología y la tecnología como centros de atención. Los coolhunters compilan y monitorean una variedad de información respecto a nuevos productos, fotos de gente, tiendas y nuevas iniciativas desde varios sectores y diversos públicos objetivos. Los comportamientos locales emergen desde contextos específicos a través de los cuales cada lugar (ciudad, región, nación) cuenta una historia y la vive, produciendo su propia cultura y definiendo su propio carácter. La singularidad de los comportamientos locales converge y coincide con los valores globales”.

El callejero
Gabriel Alvarado, consultor de Pronta Moda

“El objetivo de mi trabajo es buscar tendencias adaptadas a la realidad de los consumidores de moda en los mercados masivos de Colombia (ejemplo: ‘El Hueco’ en Medellín o El Gran San Victorino en Bogotá) donde cada día el mercado percibe de una forma distinta las tendencias de moda.

Mi trabajo es absolutamente distinto al de otros cazadores de tendencias, porque soy el único consultor de Pronta Moda en el mercado masivo colombiano, esto quiere decir básicamente que aprendí a vestir al ciudadano común, atiendo exclusivamente marcas de segmentos populares de la moda. Allí hay un trabajo enorme por hacer frente a la creación de marcas que puedan competir a la avalancha de multinacionales que invadirán Colombia en los próximos años. Mi trabajo, además, se diferencia en que los cazadores de tendencias normalmente buscan manifestaciones de las principales ciudades del mundo de la moda (Londres, Tokio, París, Milán, Nueva York y recientemente Sao Paulo) en nuestras calles, pero en realidad muy pocos conocen lo que sucede en el closet de los colombianos, ciudadanos que no tienen idea de los fashion weeks. Normalmente encienden el televisor, observan una pasarela y se preguntan: ‘¿Quién usa eso? ¿Hay alguien en el mundo que se lo ponga?’. Aunque esas pasarelas en realidad cuentan hermosos cuentos o conceptos venideros y no tratan de vender productos, el ciudadano lo quiere ‘listo para vestir’. Mi trabajo es contar las tendencias de tal forma que no sólo las entienda sino que desee sus productos”.


La sastrería, en forma de blog

Uno de los más famosos blogueros de moda es Scott Schuman, quien en 2005 empezó a salir a la calle, cámara en mano, a fotografiar a la gente que más le llamara la atención, para luego montar las fotos en su blog.
The Sartorialist (thesartorialist.com), según se lee en su página, comenzó con “la idea de crear un diálogo de doble vía sobre el mundo de la moda y su relación con la vida diaria”. Hoy su blog es un referente en todo el mundo, y sus fotos se han recogido en dos antologías, en 2009 y 2012, que han vendido miles de ejemplares. Lo que comenzó con imágenes de las calles de Nueva York incluye ahora las fotos de personas de todo el mundo, pues Schuman viaja a diferentes ciudades con su cámara para subirlas, día tras día, a su blog.


Un ícono de la moda en Nueva York (sobre ruedas)

“El problema es que no soy un buen fotógrafo. Para ser honesto, soy muy tímido. No soy suficientemente agresivo. Bueno, no soy nada agresivo. Sólo me gustaba ver mujeres muy bien vestidas, y todavía me gusta. Eso es todo”. Bill Cunningham se describía así en 2002 para The New York Times, el periódico en el que trabaja desde principios de los años 70. Cunningham se ha hecho famoso en Nueva York por andar en una bicicleta con su cámara en busca de las personas que, por su forma de vestir, captan su atención. “No veo a las personas que fotografío ―escribió en The New York Times―. Todo lo que veo es ropa. Sólo me interesa la gente que se ve bien. Busco a los más maravillosos”. De costumbres sobrias y con un gran archivo fotográfico que guarda las formas de vestir de los neoyorquinos durante décadas, Cunningham dice que lo que más le gusta de fotografiar en las calles “es que se encuentran las respuestas que no se ven en las pasarelas. Se encuentra información para que los lectores se puedan visualizar a sí mismos”.