Hidropuerto de Veranillo, SCAD TA, años 30.
Marzo de 2014
Por:
Adolfo Meisel Roca. Doctor en economía, Universidad de Illinois. Economista, Universidad de los Andes. M.S. en sociología, Universidad de Yale. Actualmente codirector del Banco de la República.

VOLANDO SOBRE LA RUTA DE LOS VAPORES: LOS COMIENZOS DE SCADTA, 1919-1930

Durante la mayor parte de su historia a Colombia la ha marcado su geografía extremadamente quebrada. Lo anterior, aunado a su escasa integración a la economía mundial hasta comienzos del siglo XX, hizo que el desarrollo de su sistema de transporte fuera uno de los más precarios del mundo. Sin embargo, en la década de 1920 cuantiosas inversiones en ferrocarriles y la expansión de la aviación, y en las siguientes décadas lascarreteras, ayudaron a reducir la tiranía de las distancias que afectaron, hasta entonces,su desarrollo económico.

Aviones antiguos, s.f. Fotografía de Gumersindo Cuellar Jiménez. Colección Biblioteca Luis Ángel Arango.

 

Fue en Barranquilla, en 1919, con la creación de la Sociedad Colombo Alemana de Transporte Aéreo, Scadta, que la aviación comercial dio los primeros pasos que llevaron a que el transporte aéreo de pasajeros y de correo contribuyera a superar el aislamiento del país en distintos archipiélagos, para utilizar la expresión de Luis Eduardo Nieto Arteta.

Scadta se fundó en Barranquilla el 5 de diciembre de 1919. En esa empresa se asociaron varios hombres de negocios del Caribe colombiano, Ernesto Cortissoz, el general Rafael  María Palacios, Cristóbal Restrepo, Jacobo Álvarez Correa y Arístides Noguera, con tres empresarios alemanes: Albert Tietjen, Stuart Hosie y Werner Kämmerer.

Ernesto Cortissoz era miembro de una de las familias de judíos sefarditas que se asentaron en Barranquilla a comienzos del siglo XIX y que llegaron a tener una influencia muy grande en la actividad económica de la ciudad. Era presidente del Banco de Crédito Mercantil, propiedad de su familia. Fue muy activo en las causas cívicas (como la Liga Costeña de 1919) y en la vida social local (fue presidente del Club Barranquilla).

Además, fue el presidente de Scadta hasta 1924,cuando pereció en un accidente aéreo cuando uno de los aviones de la empresa se precipitó a tierra cayendo sobre una casa residencial de Barranquilla. En ese cargo lo remplazó Carlos Daniel Roca Niz, empresario ocañero, asentado en la ciudad y quien estuvo vinculado a Scadta a lo largo de su historia en diferentes condiciones, entre otras, la de pequeño accionista. Roca Niz, estaba vinculado a varias empresas industriales de la ciudad y al igual que Cortissoz, tenía muy buenas relaciones en el mundo local de los negocios, por ejemplo, su hermano Joaquín Roca Niz fue gerente, durante muchos años, del principal banco local, el Banco Comercial de Barranquilla.

Menciono el caso de estos dos personajes que fueron centrales en la historia de Scadta, pues que la empresa hubiera estado relacionada, desde un comienzo, con personas que eran muy influyentes en los círculos empresariales y políticos locales, y más adelante incluso nacionales, fue una de las claves para la gran acogida y apoyo con la cual siempre contó la aerolínea, y uno de los factores de su éxito.

Interior de los hangares de Palanquero, Cundinamarca, s.f. Fotografía de Gumersindo Cuéllar Jiménez. Colección Biblioteca Luis Ángel Arango.

 

En la historia de Scadta siempre jugaron un papel esencial tanto Barranquilla como el río Magdalena. La empresa surgió en Barranquilla, allí tuvo sus oficinas principales, allí vivieron sus directivos. La ciudad la sintió siempre como una empresa local. Los alemanes que trabajaron allí se integraron a la vida social de Barranquilla y fueron bien recibidos por los barranquilleros. Herbert Boy, uno de los pilotos alemanes más destacados de Scadta, lo expresó muy bien refiriéndose a sus impresiones iniciales en la ciudad: “Hubiera llegado la víspera, como me acontecía a mí, o estuviera de tiempo atrás entroncado y vinculado a las principales familias del puerto, al alemán se le consideraba barranquillero. Queríamos a la ciudad como si fuera nuestra y había un constante estímulo que nos empujaba a superar la belleza y la riqueza de las otras”1.

El río Magdalena, en el canal llamado de las Compañías, fue donde Scadta estableció su primer hidropuerto: allí construyó los hangares para los aviones, los talleres, los depósitos de repuestos, el terminal de pasajeros. Este hidropuerto inicial se llamó Veranillo y operó entre 1919 y 1940. En esa época el lugar estaba a las afueras de la ciudad, en la ruta por donde transitaba el ferrocarril que conectaba a Puerto Colombia con Barranquilla. El río también fue importante porque allí decolaban y acuatizaban los primeros aviones de Scadta, los Junker F-13, así como varios modelos posteriores que tuvo la empresa en los primeros años de su existencia. También fue hacia poblaciones localizadas sobre el río donde volaron por  primera vez los pilotos de Scadta: El Banco, Magangué y Girardot, entre otros. La razón era doble, se necesitaba el río para despegar y aterrizar y se usaba para orientarse visualmente sobre la ruta por seguir, pues no se contaba en esa época con ayudas técnicas de navegación aérea. Los pilotos se referían a la ayuda visual de la ruta del río como radio río.

Avión cerca a hangares, s.f. Fotografía de Gumersindo Cuéllar Jiménez. Colección Biblioteca Luis Ángel Arango.

 

Los primeros aviones que compró Scadta fueron dos Junker F-13 traídos de Alemania. Uno de los socios, Werner Kämmerer, viajó para comprarlos. Estando en ese país contrató a los ingenieros Wilhelm Schnurbusch y Fritz Hammer, así como al piloto Hellmut von Krohn. Schnurbusch fue el jefe de mantenimiento a lo largo de la vida de la empresa y uno de los factores de su éxito. Fritz Hammer se retiró más adelante para fundar una empresa aérea en Brasil. Von Krohn fue el piloto más destacado de Scadta durante los cinco primeros años de la empresa.

El papel de los técnicos y pilotos alemanes en Scadta, donde siempre fueron mayoría en esos cargos, fue otro de los factores para su éxito. El Tratado de Versalles y las difíciles  condiciones económicas en Alemania, después de la primera guerra mundial, hicieron que fuera relativamente fácil atraer un personal muy calificado que no encontraba empleo en ese país.

Los primeros vuelos de Scadta se hicieron siguiendo el curso del río Magdalena. Primero, en septiembre de 1920, Fritz Hammer piloteó uno de los Junkers F-13. Lo acompañaron Schnurbusch, como mecánico, y Stuart Hosie, como traductor. En Zambrano, Bolívar, fueron recibidos con sancocho de sábalo por el alcalde y los pobladores. Luego siguieron a El Banco y, finalmente, a Puerto Berrío.

El 19 de octubre Hellmut von Krohn voló hasta Girardot, donde lo esperó el presidente Marco Fidel Suárez con los ministros de su gabinete, quienes viajaron desde Bogotá para presenciar el histórico acontecimiento.

El éxito de Scadta fue muy grande y rápidamente estableció rutas regulares a lo largo del Magdalena, volando a saltos sobre el río, como las ranas, de acuerdo con la frase afortunada del piloto Herbert Boy: Magangué, El Banco, Barrancabermeja, Puerto Berrío, Honda, Neiva. No es accidental, por lo tanto, que una de las estampillas de correo aéreo que imprimió Scadta por esa época mostrara a un Junker F-13 volando sobre el río Magdalena. El éxito de Scadta como aerolínea comercial fue muy rápido. Desde 1922 empezó a repartir utilidades y entre ese año y 1930 tuvo utilidades en todos los años. El número de pasajeros transportados pasó de 12 en 1920 a 4.791 en 1930 y los kilos de carga transportados subieron de 850 a 502.723, en igual período.

Parte del éxito empresarial de Scadta se debió a las habilidades administrativas y políticas del doctor Peter Paul von Bauer, quien se vinculó a la empresa desde 1922 como director delegado. Además, desde esa época se convirtió en el principal accionista de la empresa, por lo menos hasta 1930. Había nacido en 1888 en Bruen, Moravia, cuando esta pertenecía al  imperio Austro-Húngaro. Era hijo de un noble y tuvo una amplia educación universitaria que lo llevó a doctorarse en ciencias biológicas en la Universidad de Múnich. Fue la figura más importante para el éxito de Scadta.

La Sociedad Colombo Alemana de Transporte Aéreo fue la primera aerolínea exitosa en América y una de las pioneras en el mundo. ¿Qué factores hicieron que esta empresa del Caribe colombiano pudiera triunfar, cuando otras empresas destacadas de la región fracasaron por esta época? Me refiero a casos como la Fábrica de Tejidos Obregón de Barranquilla, el Packing House de Coveñas, el Ingenio Sincerín de Cartagena y el Ingenio Berástegui del Sinú. Considero que tres factores deben destacarse para entender las causas de ese resultado:

La empresa fue realmente, y como lo decía su nombre, colombo-alemana (y sobre todo barranquillera). Eso le permitió tener acceso al talento empresarial y a las relaciones políticas y sociales de los socios locales. Al igual que al capital humano y a la tecnología alemana.

El mercado de Scadta era, sobre todo, nacionaly no regional, pues los mercados regionales por esa época no eran los más dinámicos del país.

Se ofreció una tecnología que se arraigó muy rápido en Colombia, debido a su difícil topografía y al gran atraso que tenía su sistema de transporte, uno de los menos desarrollados de Latinoamérica

Herbert Boy

Herbert Boy (1897-1973), se vinculó a Scadta en 1924 y estuvo vinculado con la empresa hasta su liquidación en 1940. Entre 1932 y 1934 colaboró con el Ministerio de Guerra de Colombia y participó como aviador en el conflicto con el Perú. Por sus servicios se le otorgó la Cruz de Boyacá. Se casó con una colombiana y adquirió la nacionalidad colombiana. Desde 1950 hasta 1973 fue asesor de AVIANCA.

Hellmut von Krohn

Hellmut von Krohn (1891-1924) era un noble prusiano que fue piloto durante la primera guerra mundial y fue derribado en el frente del este donde fue capturado por los rusos. Estuvo preso dos años en Rusia. En 1920 se vinculó a la recién creada Scadta y entre sus proezas se destaca el primer vuelo que se realizó entre Barranquilla y Cali. Llegó a ser jefe de pilotos de la empresa. El 8 de junio de 1924, piloteando el avión Tolima se precipitó a tierra sobre Barranquilla. Los cinco ocupantes perecieron, entre ellos Ernesto Cortissoz, el presidente de Scadta, y el mismo von Krohn. El viaje se había hecho con la finalidad de lanzar sobre la ciudad unos folletos sobre la obra de canalización de Bocas de Ceniza, que los barranquilleros estaban promoviendo por su importancia para el futuro portuario local. En la tradición oral de los alemanes-barranquilleros de SCADTA se ha dicho siempre que la causa más probable del accidente fue el desplazamiento de los folletos hacia un lado del avión, pues estos no habían sido asegurados adecuadamente. La razón para esa falla técnica fue que se incumplió con el procedimiento establecido de que ningún avión despegaba sin el previo visto bueno del jefe de mecánicos, Wilhelm Schnurbusch. Sobre eso las personas involucradas nunca quisieron dejar un testimonio por escrito por respeto a su colega fallecido, Hellmut von Krohn.

 

Bibliografía

Boy, Herbert. Una historia con alas, Madrid, Editorial Guadarrama, 1955.

Brandes, Walter. La historia de la Sociedad Colombo Alemana de Transporte Aéreo (SCADTA) y su correo aéreo, Bremen, 2000.

Baronesa Waldtraut von Hake, apellido de soltera Thomsen von Krohn. Un homenaje para Hellmut von Krohn, un aviador alemán en Colombia, editado por Martina Kausch, Coppenbrügge, s.f. (traducción de Anne Pellman).

Meisel, Adolfo, “¿Por qué triunfo la Sociedad Colombo Alemana de Transporte Aéreo,  SCADTA, 1919-1940?”, Bogotá, Facultad de Administración de la Universidad de los Andes (en prensa).