18 de agosto del 2019

UN ARQUITECTO , UNA OBRA ROGELIO SALMONA Y EL CONJUNTO RESIDENCIAL EL PARQUE

El nombre de Rogelio Salmona desbordó hace muchos años los límites territoriales de Colombia y es reconocido como uno de los arquitectos latinoamericanos más destacados en el panorama mundial.  En Colombia, en 1976, obtuvo por primera vez el Premio Nacional de Arquitectura, distinción que recibió tres veces más. El premio Taller América, el premio Príncipe Claus de Holanda y la medalla Alvar Aalto de Finlandia se sumaron posteriormente a estas distinciones. En el ámbito latinoamericano su presencia ha sido fundamental en la creación y estructuración de los Seminarios de Arquitectura Latinoamericana SAL portadores de un espíritu crítico hacia las corrientes superficialmente globalizadoras en boga en las últimas décadas. Ese sello de identidad fue asumido por Salmona con toda propiedad y orgullo.

La lista de obras significativas de Rogelio Salmona es muy extensa y en ella hay hitos de especial interés. En líneas generales, en Bogotá se encuentran el conjunto residencial El Parque, el Museo de Arte Moderno, el Archivo General de la Nación, el edificio de Posgrados de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional, el Eje Ambiental de la Avenida Jiménez de Quesada, la Biblioteca Virgilio Barco Vargas y el centro cultural del Fondo de Cultura Económica. En Cartagena se encuentran, como obras destacadas, la Casa Presidencial del Fuerte del Manzanillo y la casa del escritor Gabriel García Márquez y en Cali el edificio de la Fundación para la Educación Superior FES, hoy Centro Cultural Departamental. Su obra incluye además edificios de apartamentos  y  viviendas individuales, localizadas algunas de ellas en la Sabana de Bogotá, uno de sus paisajes predilectos.

Salmona favoreció en su obra la experiencia dinámica del observador o del usuario. Para ello le invitó a recorrerla. La secuencia de espacios se inicia en algún punto del “lugar” señalado por el arquitecto como significativo: las montañas, los árboles, una vista cercana o lejana, la torre de una iglesia. El manejo sutil de umbrales de transición tales como corredores y galerías, establece mediaciones entre el exterior y el interior, entre lo público y lo privado y entre los mismos espacios interiores. Todo esto se encuentra presente en el conjunto residencial El Parque en Bogotá, una de sus obras más emblemáticas. Tres edificios abrazan la Plaza de Toros de Santamaría y, mediante giros y desplazamientos, permiten que las viviendas disfruten de la vista de los cerros y de la ciudad, al tiempo que generan aquello que Le Corbusier definió como ese “juego sabio y magnífico de volúmenes bajo la luz.”.