22 de septiembre del 2019
 
Izquierda: Luis Herrera. Centro: Omaira Sánchez. Derecha: Guillermo Cano
Octubre de 2016
Por:
Credencial Historia

PERSONAJES DEL AÑO (1984-1986)

1984      

Luis Herrera 

Ha surgido este año un nuevo astro colombiano del ciclismo mundial. Luis Herrera, a quien llaman “Lucho”, es el primer latinoamericano que triunfa en la carrera por etapas más importante del mundo. El 17 de julio ganó la del Alpe D´Huez y la prensa francesa, así como los despachos de las agencias internacionales, han destacado al pedalista colombiano como “un fenómeno que no será pasajero”. Aunque ya en Colombia había demostrado sus condiciones de escalador, este muchacho de 23 años inicia con su éxito en Francia una espiral ascendente que lo llevará a la cumbre. Dos años después es designado el mejor atleta de latinoamericana y en 1987 gana la Vuelta a España; en 1988 y 1991 es campeón del Dauphiné Liberé, y en el giro de Italia, en 1989, se lleva el premio de Montaña. Su despedida del ciclismo en 1992, fue con el título de campeón de la vuelta a Aragón en España. La crítica deportiva internacional, por rara unanimidad, consagró a “Lucho” Herrera como el mejor escalador mundial de todos los tiempos, imbatible en su especie. El cultivo de flores que tenía en la finca paterna le ganó el apodo deEl jardinerito de Fusagasugá.  

1985 

Omaira Sánchez 

A las once y media de la noche del 13 de noviembre de 1985, el municipio de Armero, en el Departamento del Tolima, quedó sepultado por una avalancha de lodo que mató a veinte mil de sus habitantes, en la mayor tragedia sufrida por los colombianos en este siglo y quizá en su historia. El desastre es inenarrable y sus imágenes perturbadoras permanecerán en el recuerdo de los colombianos por muchos años; pero sobre todas las escenas de horror, y también de heroísmo por parte de los valerosos voluntarios que no vacilaron en arriesgarse para proteger el mayor número posible de vidas, y rescatar de entre los escombros a los sobrevivientes, hay una que nadie olvidará mientras tenga memoria. Es la de Omaira Sánchez, una niña de 13 años, que al producirse la avalancha quedó atrapada en su casa, con el lodo hasta el cuello. Durante tres días se hicieron esfuerzos máximos para salvarla, pero las condiciones hicieron imposible el rescate. Mientras su vida se extinguía, Omaira tuvo palabras de consuelo parta quienes trataban de sacarla ilesa, les pidió que no se afanaran por ella y que cuidaran sus vidas. Murió sonriente y se erigió en símbolo permanente del valor y la serenidad frente a la tragedia.  

1986 

Guillermo Cano 

Con incredulidad, seguida de horror e indignación, conoció el país la noticia del asesinato de Guillermo Cano, perpetrado el 17 de diciembre de 1986, a las siete y media de la noche, en las inmediaciones del diario El Espectador, del cual era director desde hacía más de veinte años. El asesinato de Guillermo Cano Isaza, marca el comienzo de una era de terror y sicariato que desolará al país en adelante. Espanta la frialdad con que el asesino cometió su abominable tarea. Se apeó de una motocicleta, se acercó al automóvil que conducía Guillermo Cano – quien aguardaba el cambio del semáforo-- le disparó cinco balazos, regresó a la moto y huyó sin prisa. Guillermo Cano es una de las grandes figuras del periodismo colombiano del Siglo XX y de todos los tiempos. Nacido en 1925, se crió entre papel, tinta, ruido de linotipos y trajinar de cuartillas. Poseía un estilo literario elegante, que utilizó para fustigar la corrupción y la delincuencia en todas sus formas. Su muerte se atribuye a la campaña acerada que adelantaba contra el narcotráfico y se imputa el crimen al cartel de Medellín. La vida colombiana no será la misma sin Guillermo Cano, “el periodista sin miedo y sin tacha”.