20 de agosto del 2019
 
Junio de 2019
Por:
JAVIER RODRIGO DIAZ**Politólogo y Especialista en Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario de la Universidad Nacional de Colombia.

BOCAS DEL YI. EL POSCONFLICTO EN UN PUEBLO INDÍGENA DEL VAUPÉS

En el Vaupés suelen contar que al comienzo de los tiempos una anaconda emergió del agua y a lo largo de su recorrido se detuvo en varios puntos para dejar a quienes serían los primeros pobladores de la región. Al andar estos territorios los relatos parecen cobrar sentido ya que, al margen del río que da su nombre al departamento, se ubican diferentes pueblos indígenas cuyas historias se atan estrechamente a las de este cuerpo de agua que serpentea entre el suroriente colombiano y el noroccidente de Brasil.

Bocas del Yi se encuentra ubicado a 25 kilómetros de la cabecera municipal de Mitú siguiendo, río arriba, el curso del Vaupés. Es el hogar de yurutíes, piratapuyos, sirianos, cubeos y tukanos y se destaca por tener una de las pocas instituciones educativas de la región donde es posible cursar la primaria y el bachillerato. Allí estudian cientos de niñas y niños que en su mayoría, debido a las largas distancias y a las condiciones geográficas del recorrido, deben asistir como internos y solo visitan a sus familias durante las vacaciones.

Bocas del Yi desde el río Vapués(arriba).Fotos cortesía del Centro Nacional de Memoria Histórica.

Si bien Bocas del Yi fue fundado en 1965, su historia va mucho más atrás en el tiempo. Desde el siglo XVI a través del río, arribaron a la región las violencias propias de la época de la Conquista y, más adelante, las derivadas de las misiones evangelizadoras y educativas que fueron una constante en los años posteriores. El siglo XX a su vez trajo consigo las denominadas “bonanzas” del caucho, las pieles y la coca, las cuales para los pueblos indígenas se tradujeron en violencia, saqueo y trabajo forzado. De acuerdo con el Centro Nacional de Memoria Histórica (2018), en 1980 las FARC comenzaron a navegar la región. El río, tan necesario como cotidiano, se convirtió en algo ajeno para los pueblos indígenas y empezó a ser utilizado por el grupo armado como una de las principales rutas de reclutamiento de niñas, niños y adolescentes. En 1998 tras la toma de Mitú, planeada desde un campamento contiguo a Bocas del Yi, vendrían los años más difíciles de reclutamiento y estigmatización de las comunidades de la región.

Hoy en día las aguas del Vaupés han regresado a la calma y la zozobra y la angustia parecen ser cosa del pasado. Según cuentan, la esperanza ha retornado poco a poco y hace años no se ven personas armadas navegando el río. Las condiciones han mejorado, de eso no hay duda. A pesar de ello, es necesario señalar que estos elementos positivos contrastan a diario con la pobreza, el abandono y la desigualdad que continúan haciendo imperioso el apoyo, la atención y la empatía del país hacia los pueblos indígenas del Vaupés.

Bibliografia

  1. Centro Nacional de Memoria Histórica, 2018, “Recorridos por los paisajes de la violencia en Colombia”, 2018. Especial web: http://www.centrodememoriahistorica.gov.co/micrositios/recorridos-por-paisajes-de-la-violencia