17 de septiembre del 2019
 
Agustín Nieto Caballero. Oleo de Inés Acevedo Biester, Cruz Roja Colombiana. Gimnasio Moderno, Bogotá
Septiembre de 2016
Por:
Angela Rivas Gamboa

AGUSTÍN NIETO CABALLERO: FUNDADOR DEL GIMNASIO MODERNO Y RENOVADOR DE LA PEDAGOGÍA

El 18 de marzo de 1914, bajo la mirada escéptica de muchos y la contemplación entusiasta de unos cuantos, el Gimnasio Moderno abrió sus puertas en Bogotá. A la cabeza de esta empresa educativa estaba Agustín Nieto Caballero (1889-1975), un joven bogotano de formación europea, empapado de las nuevas corrientes pedagógicas que recorrían el viejo continente y Norteamérica, y adalid de la escuela nueva, particularmente de las propuestas pedagógicas de María Montessori (1870-1925) y Ovidio Decroly (1871-19329), las cuales, adaptadas a la realidad y la cultura nacionales, inspiraron la creación del Gimnasio Moderno y las demás empresas emprendidas por don Agustín en el ámbito educativo.

Bajo la orientación de Nieto Caballero, el Gimnasio Moderno adoptó postulados pedagógicos de origen europeo, fijándose desde un principio el cometido de modernizar sin extranjerizar. El naciente colegio se concibió como un centro de enseñanza por y para la vida. Su horizonte fue la formación integral de sus alumnos, es decir, la fortificación del cuerpo y el alma, tenidos por elementos indivisibles del individuo y ámbitos inseparables en su formación. Tales aspiraciones fueron acuñadas por don Agustín en el lema: "No sólo instruir sino también educar", o sea, moldear el carácter y formar moralmente a las nuevas generaciones. Junto a este lema, la vida del Moderno y en general la obra educativa de Nieto Caballero, tuvieron como sello distintivo la búsqueda de una educación fundada en los conocimientos científicos de la pedagogía y la medicina escolar, y en ideales de tolerancia, libertad y rechazo a todo tipo de sectarismo.

De la mano de don Agustín, el Moderno se propuso forjar ciudadanos que gracias a su formación fueran capaces de dirigir los destinos de la patria e intensificar la cultura propia. Con este fin el Gimnasio, además de procurar la formación integral de sus estudiantes, buscó que éstos se vincularan a la realidad nacional a través del contacto directo con distintas regiones del país y la participación activa en instituciones de labor social.

En su constante desvelo por la educación de los colombianos, Nieto Caballero manifestó que era urgente renovar el magisterio. Para él, la misión del maestro era formar ciudadanos, que a su vez formarían la nación. En tal sentido, la preparación de docentes imbuidos en las nuevas corrientes pedagógicas y dispuestos a trabajar en el mejoramiento de la educación nacional fue la piedra angular de su propuesta educativa. Como rector del Gimnasio, buscó crear un cuerpo docente que encarnara los ideales del colegio. Para esto, además de recurrir a maestros extranjeros, impulsó los nuevos planteamientos pedagógicos. Como inspector de Educación Primaria y Normal (1932-1936), Nieto Caballero buscó elevar el nivel del magisterio. Con este fin, organizó cursos de información para maestros, impulsó reformas educativas y participó en la reestructuración de las escuelas normales y en la fundación de la Facultad de Educación de Bogotá.

La propuesta educativa de don Agustín, al igual que su obra en el Gimnasio Moderno, fomentaron el interés nacional por la educación y fueron motivo de reconocimiento internacional. A mediados de los años veinte, el Gimnasio Moderno fue reputado como la capital de la escuela nueva en América Latina y como el centro de difusión de sus ideales. Nieto Caballero entró por lo demás en contacto con pensadores latinoamericanos vinculados a la lucha de renovación educativa en sus países, y ocupó un lugar destacado en países europeos vanguardistas en el campo de la pedagogía.

 

Pero más allá de los reconocimientos formales, don Agustín marcó un hito en la historia de la educación en Colombia, y tanto dentro como fuera del país, se consagró como intelectual reformista, que hizo de su vida una lucha constante por la renovación educativa a través de la creación de un nuevo maestro y la modernización de los conceptos de escuela y pedagogía.