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04 de Noviembre de 2011 - 10:55 am

Steve Jobs: El personaje de los últimos 25 años

Fundó Apple, lanzó el Mac, revolucionó el cine de animación e introdujo en el mercado el iPod, el iPhone y el iPad. Y habría continuado innovando e inventando, si el pasado 5 de octubre la muerte no se hubiera atravesado en su camino. Homenaje a un hombre que cambió el mundo.

Por Ricardo Silva Romero

(Fotografía AFP)

De puertas para adentro:

Un hombre puede ser definido el día de su muerte: la gente reaccionó al fallecimiento de Steve Jobs, por ejemplo, como si se hubiera ido su gurú de cabecera, un apóstol de hoy, alguien de la familia. Porque, en muy pocas palabras, el señor Jobs cambió el mundo. Y a muy pocas personas les queda bien semejante lugar común. Sí cambió el mundo: lo hizo cuando fundó Apple e inventó una de las primeras computadoras personales; cuando –en la enriquecedora etapa que vivió fuera de su propia compañía– convirtió los laboratorios Pixar en los estudios que volvieron el cine de animación lo que es hoy; cuando, de vuelta en su imperio, fue demostrándonos que el iPod, el iPhone y el iPad no eran simples juguetes sino herramientas que podían transformar la forma en la que vivíamos nuestras vidas.

Si alguien, en alguna entrevista, se atrevía a hablarle de sus “padres adoptivos”, Jobs de inmediato le decía: “Ellos fueron mis verdaderos padres”. Su madre biológica, Joanne, lo dio en adopción “con tal de que mi niño vaya algún
día a la universidad”. Y entonces, profundamente amado por un maquinista que le enseñó a trabajar con las manos y una contadora que lo convenció de tenerles respeto a los números, se convirtió en un niño fascinado con las computadoras, en un adolescente hábil que trabajaba con su amigo Steve Wozniak en los talleres de la Hewlett-Packard, en un muchacho que se salió de la universidad en la búsqueda de una verdad que lo tuviera en paz en el mundo: se buscó a sí mismo en el LSD, en un viaje a la India del que regresó budista y en una iluminadora temporada en la más famosa de las fabricantes de videojuegos: Atari.

Punto de giro:

Y entonces, en 1976, fundó Apple. Y, al lado de Steve Wozniak y de Ronald Wayne, fue llenando ese impresionante álbum de fotos que la gente tiene claro como si fuera un álbum de familia: Jobs de corbata, en 1977, detrás del primer modelo de la computadora personal que la compañía inventó; Jobs de corbatín, en 1984, al lado del pequeño Macintosh que revolucionó las vidas de los norteamericanos; Jobs fundador de NeXT, en 1989, tratando de reponerse del momento devastador en el que fue echado “por diferencias de criterios” de su propio imperio de 2 mil millones de dólares; Jobs en jeans, enamorado de su esposa y renacido en 1993, convertido en el productor ejecutivo de Toy Story; Jobs de barba, de vuelta en Apple “con la tecnología de NeXT poniéndonos de regreso en la vanguardia”, presentándonos de 1996 a 2010 el iPod, el iPhone, el iPad sobre el escenario.

Talón de Aquiles:

Fue en 2004, cuando las invenciones de Apple se habían convertido ya en una realidad de la vida de todos (de incluso los que nos les hemos resistido), que al enérgico Steve Jobs le diagnosticaron cáncer. “Mi doctor me aconsejó irme a casa y arreglar mis asuntos, que es el código médico para prepararte para la muerte: significa decirle a tus hijos todo lo que pensabas decirles en los próximos años, asegurarte de que todo esté finiquitado de modo que sea lo más sencillo posible para tu familia, despedirte”. Tuvo siete años más de vida para hacerlo: para despedirse de sí mismo, de la esposa que adoró, de los hijos que cuidó como lo cuidaron sus padres, de la gente. Podría decirse que alcanzó a cerrar su vida en paz.

Noticia de última hora:

Steve Jobs murió, invadido por el cáncer, a las tres de la tarde del miércoles 5 de octubre de este 2011. Yo al principio no entendí el duelo de la gente. No entendí por qué citaban, como un sermón fundamental, el discurso lleno de clichés que dio en la ceremonia de graduación de Stanford el 12 de junio de 2005. Después caí en cuenta de que Jobs podía darse el lujo de decir cosas como “tienen que confiar en que los puntos de alguna manera se conectarán en su futuro”, “estoy convencido de que lo único que me permitió seguir fue que yo amaba lo que hacía”, “recordar que van a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que tienen algo que perder”, porque dichas por él, respaldadas por la creatividad y la experiencia en la Tierra de ese Steve Jobs que aún en la muerte está en todas partes, dejan de ser clichés: parece como si oyéramos esas palabras por primera vez.

Anatomía:

Nombre: Steve Paul Jobs.

Nacimiento: Nacimiento: 24 de febrero de 1955 en San Francisco, California.

Obras principales: Fundador de Apple, creador del computador personal Mac,
inventor del iPod, el iPhone y el iPad.

Hoja de vida: Estuvo casado con Laurene Powell en los últimos veinte años.

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