A diferencia de otras ocasiones, la edición 84 de los Premios de la Academia no tiene tan “cantados” a los ganadores en categorías como mejor actor, mejor director y película del año (las más importantes), así que más de uno vaticina sorpresas en una ceremonia que busca levantar el nivel de audiencia después del bajo rating registrado en 2011. Por eso, entre otras cosas, los productores tomaron la acertada decisión de recurrir nuevamente al gran Billy Cristal como el presentador de esta, la más emocionante de las noches de Hollywood.

Por Mario Alcalá

(Las estatuillas se entregarán el 26 de febrero en la gran noche de Hollywood.)


‘El artista’: cine mudo francés

Una cinta muda podría llevarse el Óscar a mejor película. De manera lírica, sencilla y conmovedora, nos relata uno de los episodios más importantes de la historia del cine: el paso de las películas mudas a las sonoras. Cuenta el descenso de un actor del cine silente, George Valentin; la llegada del sonido al celuloide, marca su ocaso. Al mismo tiempo, somos testigos del ascenso de una joven extra que se convierte en la figura rutilante de los nuevos largometrajes hablados. The Artist nos recuerda por qué al cine se le ha llamado el séptimo arte. Si los miembros de la Academia desean rendir un tributo al cine, no deberían dudar en entregarle el Óscar a esta genuina obra maestra hecha en Francia.

 

 

‘La dama de hierro’: la vida de un icono


Margaret Tatcher. Para sus defensores, fue la dirigente que sacó de la crisis económica al Reino Unido y lo puso como la potencia mundial de hoy en día; fue aquella que mantuvo la soberanía en Las Malvinas, que se negó a una integración europea y abrió el camino para las mujeres en la política. Pero para sus detractores fue la enemiga abierta de los sindicatos, la artífice de la debacle textil, la intransigente autora de reformas que abrieron aun mas las brechas sociales… Pues bien, la fascinante vida de este icono se encuentra en The Iron Lady, una producción que analiza los momentos más celebres de esta mujer, que la presenta en su edad senil, con graves problemas mentales, y en su gloria, con toda la lucidez y determinación que la marcaron. Seguramente, el Óscar a mejor actriz principal terminará en manos de la gran Meryl Streep.

 

 

 

‘Los descendientes’: punto de quiebre 

En un punto de la vida de los seres humanos confluyen una serie de situaciones que obligan a tomar decisiones trascendentales, que marcaran el rumbo propio y el de otras personas. Un momento así es el que vive Matt King, personaje interpretado por George Clooney: el fatal accidente de su compañera sentimental (que la lleva a un coma profundo), le hará reflexionar sobre su forma de encarar la vida, la relación con sus hijas y el futuro de miles de hectáreas en Hawái. Es una de esas producciones con las que nos terminamos identificando. Clooney da lo suficiente como para alzarse con el Óscar a mejor actor principal.

 

 

 

‘Historias cruzadas’: tenacidad en el sur de Estados Unidos 

Mississippi, es el marco geográfico de la película The Help (o Historias cruzadas), un reflexivo relato sobre la doble moral de las mujeres blancas en la década del sesenta en los Estados Unidos, un periodo convulsionado por el cambio y la promulgación de los derechos de las comunidades afroamericanas. Cuenta la historia de la tenacidad y el compromiso de una joven escritora blanca que decide ser la voz de las empleadas del servicio de raza negra, revelar los abusos y las inconsistencias de aquellas señoras de sociedad que, a pesar de haber sido criadas, alimentadas, educadas y queridas por sus domésticas, terminan siendo sus peores enemigas. The Help es una historia sólida y entretenida; seguramente se verá recompensada con el Óscar a mejor actriz de reparto para Octavia Spencer en su papel de Minny, una de estas mujeres que se atrevieron a hablar.

 

 

 

‘Así se siente el amor’: salir del closet en la edad madura 

A sus 83 años, el legendario actor canadiense Christopher Plummer, tendrá una justa recompensa a su larga trayectoria, porque su personaje de Hal Fields en el film Begginers lo tiene más cerca que nunca de ganar el Óscar a mejor actor de reparto, interpretando a un hombre que tras la muerte de su esposa (con la que tuvo un brillante hijo), decide salir del closet, declararse abiertamente homosexual, sostener una relación con un hombre mucho menor y frecuentar los sitios de rumba de esta comunidad. A pesar de que el resto de la cinta navega en unas insípidas e intrascendentes historias paralelas, la manera como Plummer nos da una mirada diferente de la forma de amar, hace que prácticamente su triunfo esté asegurado.

 

 

 

‘Albert Nobbs’: la búsqueda de los sueños

Glenn Close, próxima a cumplir 65 años, pertenece a un grupo talentoso pero desafortunado, al cual la estatuilla del Óscar le es esquiva. Ha tenido cinco nominaciones a los premios de la academia, pero nunca ha ganado; y si hablamos de merecimientos, su papel de Albert Nobbs en la producción que lleva el mismo título (y que es dirigida por el colombiano Rodrigo García), tendría que ser la que por fin le conceda el tan anhelado premio a mejor actriz principal. Con Albert Nobbs, Close logra una impactante personificación de la mujer del siglo XIX, que era víctima del machismo, de los abusos y de la escasez de oportunidades laborales, hasta el punto de que para cambiar su destino y tener mejores ingresos, se disfraza de hombre. Albert Nobbs también es un melancólico y conmovedor cuadro de la soledad y la búsqueda de los sueños, pero también de las jugadas infames del destino. Lástima por Glenn Close porque la fama, el exagerado respeto y la influencia de Meryl Streep, la privarán nuevamente de conseguir, por fin, el Óscar. 

 

 

 

‘Hugo’: el mundo mágico del cine

La más reciente producción de Martin Scorsese es otro homenaje al cine. Hugo es un viaje a principios del siglo XX, al París mágico y a su estación de tren, donde un niño de profundos ojos azules llamado Hugo, tratará de seguir adelante después de la muerte de su padre. Empezará a vivir una serie de historias que están relacionadas con un extraño y mecánico personaje que se convierte no sólo en el legado de su progenitor, sino en la llave al mágico mundo de George Meliès, uno de los padres del cine. La impecable realización y el trabajo con actores infantiles, podrían significarle a Scorsese su segundo Óscar como mejor director.

 

 

 

‘El juego de la fortuna’: para los amantes del beisbol 

Cuenta la historia de un equipo de beisbol que logró un récord difícil de igualar: consiguió veinte victorias consecutivas con un revolucionario sistema basado en las estadísticas, gracias a la visión y entrega de Billy Beane, un personaje de la vida real, interpretado por Brad Pitt. Moneyball es una cinta diseñada para los amantes del beisbol, está ambientada de manera espectacular y consigue un buen realismo en la manera como presenta esos encuentros que quedaron en la retina de los seguidores de los atléticos de Oakland. Puede llevarse el premio de la mejor película.

 

 

 

 

‘Caballo de guerra’: cabalgando sobre el amor 

Steven Spielberg le apuesta a una cinta épica que aborda parte de la Primera Guerra Mundial y que nos lleva a cabalgar sobre un caballo pura sangre que tiene contacto con un joven campesino inglés, un oficial británico, unos hermanos alemanes y un abuelo y su nieta franceses, que, de una u otra forma, ven cómo este valiente ejemplar equino cambia sus destinos. Su excesiva duración y su indefinición de género cinematográfico, han hecho que una muy buena idea termine, seguramente, relegada a sólo un buen número de galardones técnicos, como el de mejor dirección de arte.

 

 

 

‘El topo’: emoción en la Guerra Fría 

Adaptación de una novela del gran John Le Carré. Una obra que tiene que ver nuevamente con el mundo del espionaje, la cortina de hierro, la Guerra Fría y las tensiones entre este y oeste. Aquí aparece George Smiley (papel a cargo del talentoso Gary Oldman), un viejo y sagaz agente secreto británico, que tiene que poner la casa en orden por una serie de situaciones que involucran la muerte de un legendario espía y la constante incertidumbre de aquellos llamados dobles agentes que prestan sus servicios al mejor postor. Esta película tiene dos lecturas: para los amantes de John Le Carré resultará una estupenda adaptación, para los que buscan algo más ágil puede tornarse algo lenta, lo cual no demerita la gran actuación de Gary Oldman, nominado como mejor actor principal.

 

 

 

‘Una separación’: conflictos de pareja al estilo iraní 

En la categoría de mejor película extranjera, este largometraje iraní parte como gran favorito, luego de conseguir el Globo de Oro. Historia de una pareja, Nader y Simin. Cuando están a punto de buscar una nueva vida fuera de las fronteras de Irán, se ven envueltos en una traumática situación de divorcio que les hace cambiar drásticamente los planes con unas consecuencias que, aunque nefastas, serán reveladoras para los involucrados. A separation logra mostrarnos otro lugar del planeta, del que tanto escuchamos pero del que conocemos tan poco.

 

 

 

‘La chica con el dragón tatuado’: puro ritmo 

El fenómeno literario del fallecido Stieg Larsson, que ya había tenido versión cinematográficamente en Europa, ahora tiene una versión hecha en los Estados Unidos, que corresponde al primer libro conocido en nuestro país como Los hombres que no amaban a las mujeres. Aunque en un principio se pensó que no llenaría las expectativas, la presencia de un gran director como David Fincher, un notable reparto (donde sobresalen Daniel Craig y la talentosa Rooney Mara) y un vertiginoso ritmo narrativo, además de una sobrada puesta en escena, hacen de este largometraje uno de los escasos ejemplos donde una película conserva el espíritu y la grandeza de la fascinante obra literaria de Larsson. Puede alzarse con el premio a mejor edición.

 

 

 

‘El árbol de la vida’: relaciones familiares 

A lo largo de dos horas y veinte minutos, el excéntrico director estadounidense Terrence Malick (conocido por trabajos densos y algo insufribles, como La delgada línea roja, de 1998), nos presenta una historia que tiene que ver con las difíciles situaciones entre padres e hijos, y cómo el temperamento fuerte de los primeros termina por influir de manera nefasta en los segundos. Desafortunadamente, aunque la historia por momentos trata de involucrar al espectador con cualquiera de los personajes, la cantidad exagerada de imágenes, terminan por polarizar a los críticos y al público, que la pueden considerar absolutamente magistral o extremadamente aburrida. Puede ser una sorpresa en la categoría de mejor fotografía.

 

 

 

‘Medianoche en París’: poesía hecha cine 

Una de las recientes obras maestras de la filmografía de Woody Allen, la encantadora Medianoche en París, es una visión de la vida de Gil, el personaje a cargo de Owen Wilson, un guionista que quiere hacer la transición a escritor de novelas y busca la inspiración en la ‘ciudad luz’. Tendrá el privilegio de enfrentar el París de hoy, donde se encuentra con su prometida, y a la vez viajar al pasado, a la misma ciudad, pero de los años 20, y tener el privilegio no sólo de conocer a una enigmática y sensual mujer, sino también de conversar con las figuras más reconocidas de la literatura, la música, la pintura y el cine de esa época dorada. Midnight in Paris es un film lleno de situaciones importantes: convierte a la capital francesa en protagonista de la historia, nos invita a soñar con los deseos de conocer el pasado y hace una reflexión acerca de la inconformidad del ser humano con su propio presente. La historia, que ya ganó en los Globos de Oro, podría también ganar en los Óscar el premio al mejor guion original, muy a pesar de que Woody Allen no vaya a estar allí para recibirlo.

 

 

‘Extremadamente fuerte e increíblemente cerca’: nacionalismo gringo 

No es la primera ni será la última vez que se haga un largometraje cuyo telón de fondo sean los trágicos sucesos del once de septiembre. Esta película tiene como personaje central a un niño de nueve años, cuyo padre fallece en una de las Torres Gemelas, dejándole una promesa que la fatalidad le impidió cumplir; durante toda la cinta seremos testigos de la manera como Oskar tratará de descifrar a través de varias pistas y personajes un misterio, una llave que le abra las puertas de un legado dejado por el señor Thomas Schell, su padre. Un film que trata de manipular sentimientos, tomando el camino equivocado del excesivo nacionalismo y los lugares comunes. Compite en la categoría de mejor película.

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