
En la telenovela ¿Dónde carajos está Umaña? hace el papel de un empresario que, endeudado hasta la cabeza, tiene que volarse a la costa porque fracasa en la organización de un concierto. Trujillo, de 52 años, dice estar fascinado con este personaje ―ese cachaco que intenta hacerse pasar por costeño― porque todas las noches hace carcajear a los colombianos. Adora la actuación y le sobra talento; no por nada ha participado en algunos de los más importantes proyectos de cine, televisión y teatro del país. Sin embargo, aún no se olvida de la carrera que estudió y a la que alcanzó a dedicarse durante años: la arquitectura. Por eso, hace un año y medio, él mismo se encargó de la remodelación de su apartamento, ubicado en un edificio de 1947, obra del italiano Bruno Violi. De la mano de su exsocio, Camilo Esguerra, le devolvió la vida a un lugar en el que le encanta estar.