Edición 318 - Mar, 2013-05-07

1. Patricio Reig, autor de esta pintura, es uno de sus mejores amigos. Se conocieron por los días en los que ambos estudiaban arquitectura.

2. Todas las noches se sienta frente a este televisor para ver los capítulos de ¿Dónde carajos está Umaña?

3. Obra del pintor Francisco Mejía.

4. Sofá diseñado por Miguel Gandur.

5. “Esta lámpara es un préstamo de mi novia… Un préstamo que se volvió permanente”, dice riendo.

6. “Este sombrero es muy importante para mí, es el emblema de la telenovela que estoy haciendo”, explica.

7. Le emociona la idea de tener pasto en un cuarto piso del centro de Bogotá.

8. Adora esta bicicleta. Llega a todas partes montado en ella.

9. Compró este ángel en una plaza de mercado mexicana.

10. Dice que esta mochila es el vínculo que le queda con lo jipi

11. Le gustan los tapetes persas. Además cree que contrastan muy bien con el piso de parqué, y tiene razón.

12. Este piso tiene la bobadita de 65 años. Y, después de una buena pulida, quedó luciendo como nuevo.

13. Hace poco enmarcó una colección de fotos antiguas de su familia. Aquí, una nuestra.

14. “De estas sillas me gusta todo: el color, el material, el diseño, son comodísimas…”.

15. Foto de sus dos hijos mayores. Ahora tienen 21 y 18 años.

16. Siempre soñó con tener un gran escritorio. Este está inspirado en el diseño del famoso arquitecto Frank Lloyd Wright.

17. (Cámara azul) Últimamente anda feliz tomando fotos con esta cámara retro.

18. Le encanta leer. Ahora está fascinado con una edición especial de La montaña mágica, de Thomas Mann.

19. Caballo de latón africano, regalo de su hermana.

En la telenovela ¿Dónde carajos está Umaña? hace el papel de un empresario que, endeudado hasta la cabeza, tiene que volarse a la costa porque fracasa en la organización de un concierto. Trujillo, de 52 años, dice estar fascinado con este personaje ―ese cachaco que intenta hacerse pasar por costeño― porque todas las noches hace carcajear a los colombianos. Adora la actuación y le sobra talento; no por nada ha participado en algunos de los más importantes proyectos de cine, televisión y teatro del país. Sin embargo, aún no se olvida de la carrera que estudió y a la que alcanzó a dedicarse durante años: la arquitectura. Por eso, hace un año y medio, él mismo se encargó de la remodelación de su apartamento, ubicado en un edificio de 1947, obra del italiano Bruno Violi. De la mano de su exsocio, Camilo Esguerra, le devolvió la vida a un lugar en el que le encanta estar.
 

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En este árticulo se habla de:Diego Trujillo, Espacios, Mi sala,

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