17 de agosto del 2019

Bogotá

Bogotá, Distrito Especial

UNA DE LAS avenidas más importantes del norte de Teherán se llama Bulevar Simón Bolívar. Lo mismo ocurre con una calle de El Cairo, bautizada en honor al prócer. ¿Cómo pronunciarán ese nombre los iraníes y los egipcios? Una estación del metro de París también se llama así. Y un parque en Budapest. Y una plaza belga –la Bolivarplaats de Amberes–, así como la Piazza Simone Bolivar, en Milán. Doce poblados en los Estados Unidos –muchos de cuyos habitantes desconocen la razón– se llaman Bolivar, así, sin tilde. ¿Aeropuertos? Por lo menos tres en Latinoamérica.

Diana Damrau y Vittorio Grigolo vuelven como los amantes clásicos del romanticismo universal para revivir el amor furtivo de Romeo y Julieta, en la adaptación de Gounod de la obra de Shakespeare. 

 

 

LAS CIUDADES ocupan el 2% de la superficie terrestre, pero emiten 70% de los gases de efecto invernadero, causantes del cambio climático. El afán de los seres humanos por satisfacer sus necesidades al estar amparados por una cultura masiva de consumo, ha disparado –por encima de lo considerado responsable– la producción y consumo de energías no renovables en las urbes, así como la generación de residuos nocivos para los ecosistemas –como el plástico, pero no únicamente– y la deforestación, entre otros fenómenos.

SON DOCE los hombres encargados de este acto en el que la magia cobra vida. En la garganta de William Angulo, por ejemplo, retumban los cantares que el Pacífico le entrega al mundo. La poesía se vuelve música en las letras de Begner Vázquez, a la vez que Etiel Alegría hace que retumbe un bombo disciplinado. Pablo Mancilla, el ‘rey del cununo’, lleva el golpe de la melodía, a la vez que las manos de Enrique Riascos le ‘sacan’ romanticismo a la marimba. Julio Mancilla hace que la batería cante, mientras que el teclado de Carlos Galvez apela a la calma.

Rastreando una historia de vida que se ha convertido en legendaria y un estilo de pintura exquisitamente esencial, esta película guía al espectador hacia los lugares que Gauguin eligió como su hogar, además de los museos estadounidenses que guardan sus mejores obras maestras: el Museo Metropolitano de Nueva York, el Instituto de Arte de Chicago, la Galería Nacional de Arte de Washington y el Museo de Bellas Artes de Boston. Con la participación de reconocidos historiadores, curadores, escritores y restauradores de arte, expertos en la obra de Gauguin.

 

The Ilussionists se han posicionado en Broadway como el show más taquillero de su tipo en el escenario más importante de los Estados Unidos, ha realizado dos especiales en “American’s Got Talent” y le ha demostrado al mundo que los límites no existen.

 

 

Ni las notas del Himno Nacional de Alemania ni la presencia del otrora comediante y hoy presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, consiguieron mantener la atención de quienes el pasado 18 de junio estaban en el patio de honor de la Bundeskanzleramt (Cancillería Federal), en Berlín. De un momento a otro, las miradas de los asistentes se desviaron hacia un solo objetivo: la mujer más poderosa del mundo, Ángela Merkel, que intentaba –tomándose de las manos– detener los ‘espasmos’ que hacían temblar sus piernas, brazos, torso y hasta su cabeza.

 

En La Bohème, Puccini seduce con el poder de su vena melódica, la melancolía de su inspiración y el dominio de los clímax dramáticos. La partitura, que alterna la pasión y la comedia, florece en pasajes como el Vals de Musetta o el emotivo dúo de amor de Mimì y Rodolfo, que incluye la famosa aria, Che gelida manina. La historia de estos artistas vulnerables y despreocupados trascurre en el Barrio Latino de París, bellamente recreado por la clásica producción de Zeffirelli.

 

  • Director musical: 

– Stefano Ranzani

El doctor Mauricio Serrano, director médico de Coldeportes y director del programa en Medicina del Deporte de la Universidad Nacional, fue testigo del proceso deportivo de Egan Bernal. Hoy reconoce que, cuando conoció al pedalista hace seis años, los resultados de este último en las pruebas eran difíciles de creer.